Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Mostrando entradas con la etiqueta Género. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Género. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de agosto de 2016

Gazapera 160829



    Vox
    «Voz Populi, de Blue Radio». Revista Viernes.
    No se necesita ser un latinista consumado para haber usado, al menos una vez en la vida, la expresión vox populi, que significa ‘la voz del pueblo’.
    El Diccionario
    De El Playón, Santander, me pregunta mi amiga Juliana Peña acerca del género de la palabra maracuyá.
    Conocí esa fruta, originaria de Brasil, mucho tiempo después de haber pisado por primera vez este mundo; ni de mi niñez ni de mi adolescencia recuerdo haber tomado de ese jugo. La maracuyá llegó a mi pueblo Sopetrán, capital antioqueña de las frutas, a finales de la década del 50, ya no vivía allí y por eso me enteré tarde de su existencia. Todos los frutícolas sopetraneros hablan de la maracuyá en femenino, pero el Diccionario nos dice que después de dos pasos etimológicos, tupí y portugués, nuestra maracuyá nos llega con género masculino que nadie usa. Otra característica de la maracuyá es el nombre de la planta que en nada se parece al del fruto: pasiflora, de passiflora, ‘flor de la pasión’, como la clasíficó Linneo debido a que los tres estambres de su flor forman un conjunto como el de los tres clavos de Cristo y la corola, con pelusas moradas y blancas, forma un tejido parecido al que conocemos de la corona de espinas. Otro nombre es pasionaria, el preferido por el Diccionario.
    Cese del fuego
    Mientras preparaba esta Gazapera me llegó otro mensaje de alguien que se siente aburrido de escuchar en su emisora preferida la expresión «cese del fuego», pero no me da alternativas.
    Por mi cuenta, estimado Aburrido, comparto su tedio no con la expresión que me presenta, que es correcta, sino con las deterioradas «cese el fuego» y «cese al fuego». Estas dos parecen provenir de otra correcta, preferida de los militares por ser una expresión de mando: «Alto el fuego». Como locución interjectiva es la orden que el militar superior da para que nadie de su parte dispare, y como locución sustantiva, el pacto que se hace con la contraparte para que ninguna de las dos dispare.
    gazapera@gmail.com

    lunes, 20 de octubre de 2014

    Fe de erratas a la Fe de errores 1

    Recomendación para el corrector: una buena corrección se hace con el Diccionario abierto y con la Gramática 2009 y la Ortografía 2010 a la mano. El primero se encuentra en www.rae.es y los otros dos tienen ayudas en la misma página web.


    141020-01
    Lo verdaderamente correcto 1: «La Sijín se incautó de 14.729 pastillas...». El verbo «incautarse» sólo existe como reflexivo.

    Lo verdaderamente correcto 2: «La marihuana ocupa el 1.er puesto...» he corregido la construcción y la abreviatura del ordinal «primero», que consiste en el número «1» seguido de un punto y éste de la sílaba «er» volada.

    141020-02
    Lo verdaderamente correcto es cualquiera de las dos propuestas, pero no su combinación: «...la población mayor de 65 años es el 8 %». o «...la población mayor de 65 años es el ocho por ciento».  

    100912-01
    La palabra «dé» no es preposición ni sinónimo de dar. Lo correcto: «La palabra "dé" es la inflexión de tercera persona del presente de subjuntivo del verbo "dar" que lleva tilde diacrítica para diferenciarla de la preposición "de"».

    100912-02
    Yo también voto por que se use el femenino «gerenta» y la Asociación de Academias de la Lengua está de acuerdo conmigo y con los que prefieren el femenino «gerenta», pero si abrimos el Diccionario en la palabra «gerente», vemos que la Asociación de Academias de la Lengua autoriza el uso de la palabra «gerente» como común a dos géneros. Es decir, no hay yerro en el uso del masculino para los dos géneros, aunque nos guste más lo correcto cada género con palabra aparte. 

    domingo, 3 de enero de 2010

    Por los caminos de la Nueva gramática 4

    6. Uso del Diccionario
    Les propongo un ejercicio: Sin abrir libros ni páginas web, establecer si las frases propuestas son correctas. Si desean pueden manadar las respuestas mediante un comentario en esta entrrada o al correo tiromalo@gmail.com o dejarlas para después de la consulta. Después pueden consultar el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española en su edición XXII, que se encuentra en www.rae.es o en la lista de enlaces asociados a este blog com Real Academia Española (Diccionario y Depedé); la Nueva gramática de la lengua española, no disponible en la red, el Esbozo de una nueva gramática de la lengua española, tampoco disponible o cualesquiera otros diccionarios o gramáticas. Hechas las consultas, los que enviaron respuestas pueden enviar las nuevas si hubo correcciones, y los que no las enviaron las comparan en su lugar de trabajo. Las respuestas las pasaré el domingo 10 de enero. Quien llegue a esta entrada después de esa fecha puede hacer el el procedimiento sin ver la entrada del domingo 10, la que le servirá de segunda comparación.

    Las Frases:
    .
    1. un alta médica
    2. una alta médica
    3. unas altas médicas
    4. un hombre encinta
    5. unas mujeres encinta
    6. una mujer impotente
    7. un hombre impotente
    8. una águila macho
    9. un profesional hembra
    10. un personaje femenino
    11. la alma máter
    Agradezco de antemano el interés a este ejercicio my anticipo que habrá más, como tambien que pronto restableceré el lince matemático sección que es esperada por algunos lectores.

    sábado, 19 de julio de 2008

    Vista delince 15

    Cumpliendo promesas I

    El género y la grafía de la internet

    Son dos las promesas que debo: una a María Camila acerca del artículo indefinido y la otra a un amigo al que aún no conozco y que mehizo una observación sobre la minúscula de internet en Vista de lince 9. Aquí la pago.

    El Espectador fue el primero y quizás el único periódico que durante mucho tiempo usó la palabra internet como de género femenino y como sustantivo común.

    Fue por allá en 1994 o algo así, cuando comenzó el uso de la internet en el país y don José Salgar, codirector del diario mencionado, me preguntó mi concepto acerca del género de esa palabra y acerca de si debía escribirse con mayúscula o con minúscula. Mi respuesta sería norma del periódico.

    Los acrónimos y las siglas –le dije– toman el género de la palabra a la que se refieren. Así una upac (unidad de poder adquisitivo constante) es de género femenino; un CDT (certificado de depósito a término) es masculino; una ONG etc. La internet se refiere a la palabra inglesa neutra net, que a nosotros nos manda al concepto femenino de red. Por tanto el género de internet es femenino.

    La internet queda asimilada a los medios de comunicación ninguno de los cuales se escribe con mayúscula entre nosotros: el teléfono, la radio, el cine, el periódico, la prensa, el correo, la televisión, el ferrocarril, la navegación, las carreteras, el telégrafo (q. e. p. d.), el télex (q. e. p. d.), el fonógrafo, (q. e. p. d.), el fax (en inevitable agonía) el ferrocarril, el metro y muchos más; no hay razón, entonces, para que la internet vaya con mayúscula.

    Don José me dijo que la internet era tan maravillosa que merecía la mayúscula, sin embargo, en el diario se adoptó como norma mi humilde opinión.

    A los dos años la RAE comenzó a responder en términos parecidos como si me hubieran leído. Pero la indisciplina de la gente creó cuatro tendencias: femenino con minúscula, femenino con mayúscula, masculino con minúscula y masculino con mayúscula.

    En octubre de 2001 apareció la XXII edición del Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española (Se encuentra en http://www.rae.es/ y en los vínculos asociados de este blog). Cuando todos estábamos esperando que saliera en esa edición la tan anhelada palabra, nos quedamos con los crespos hechos: no salió. A las dos semanas apareciò un avance (posiblemente el primero) a la XXIII edición en el que se muestra que la Real Academia, a la hora de pelear, concede. Dejó contentos a Raimundo y a todo el mundo. Lo que sigue es el resultado:

    Artículo nuevo.

    Avance de la vigésima tercera edición

    internet.

    1. amb. Inform. Red informática mundial, descentralizada, formada por la conexión directa entre computadoras u ordenadores mediante un protocolo especial de comunicación.

    ORTOGR. Escr. también. con may. inicial.

    Por su calidad de ambiguo puede ser de género masculino o femenino como el calor y la calor, y por la nota aclaratoria sobre la manera de escribirlo quedaron bendecidas las cuatro tendencias: la internet, la Internet, el internet y el Internet.

    Desde entonces, hace casi siete años, hasta nuestros días ese avance está intacto. Pero el cuento no termina ahí: Cómo les parece que en el año 2006, pero con fecha de 2005, apareció el Diccionario panhispánico de dudas, una obra que recopila las dudas más frecuentes consultadas a la Real Academia Española. Se trata de una obra que tiene muchas cosas buenas, muchas enseñanzas. El empleo de las mayúsculas es excelente, por ejemplo; pero por otro lado tiene unas perlas que ni se imaginan. Vean ésta:

    “Internet. ‘Red mundial de computadoras u ordenadores interconectados mediante un protocolo de comunicación’. Funciona a modo de nombre propio, por lo que en el uso mayoritario de todo el ámbito hispánico se escribe con mayúscula inicial y sin artículo”.

    Primero. Esta nota coincide en vigencia con el avance de la edición XXIII, intacta desde noviembre de 2001.

    Segundo. ¿Cómo así que funciona como un nombre propio? Un nombre es propio o común, pero nadie llama a los comunes a que trabajen como propios. Si alguna vez fue nombre propio, ya no lo es, como dejaron de ser nombres propios la aspirina que uno se toma para el dolor de cabeza, la cocacola que refresca, el betamax que era formato VHS y que fue desplazado por el dividí. La internet es un nombre común como todos los nombres de los medios de comunicación.

    Como la web trata de lo mismo, tampoco es nombre propio la enmarañada red del ancho mundo (world wide web).

    Tercero. La causa de que en el ámbito hispano usen la mayúscula es por el ánimo latino de imitar a los gringos a quienes les encantan las mayúsculas idolátricas como las que le ponen a lo que puse entre paréntesis en el párrafo anterior.

    viernes, 11 de julio de 2008

    Vista de lince 13

    Los quioscos

    «Casas, pesebreras, kisokos y piscinas se han venido abajo» El Colombiano 08-07-11, primera página.

    Así como me prguntó mi amigo Juan Agudelo en el comentario de la entrada 12 de este blog, por la costumbre de escribir mal la palabra exuberante, aparece hoy otra de esas a las que mucha gente les asigna grafìa diferente. Se trata de la palabra quiosco que cuando la escriben con k inicial, kiosco, le acomodan la otra k que resulta erronea, la palabra tiene dos grafías aceptadas: quiosco y kiosco, ambas con c en la última sílaba.
    Las obispas
    «Iglesia Anglicana tendrá obispos mujeres»
    «A partir de ahora las mujeres anglicanas podrán convertirse en obispos»
    «La Iglesia Anglicana que ordenó sacerdotes de sexo femenino.
    Estas citas son tomadas de El Tiempo 08-07-09 en la Sección Intternacional.
    Qué dificultad tiene la palabra de género femenino obispa: ninguna, ka única dificultad es la poca costumbre de que sean ordenadas mujeres. La Iglesia Anglicana no es la primera de las iglesias separadas de la Católica que ordena obispas; que yo sepa, la Iglesia Metodista, salida de la Anglicana, lo viene haciendo desde hace algún tiempo. El femenino de obispo tiene que ser obispa, no hay ninguna dificultad morfológica.
    Y eso de sacerdotes de sexo femenino, ¿de verdad que no les suena muy raro existiendo la palabra sacerdotisa? Nuestra iglesia tuvo diaconisas, y existe una leyenda, tenga fundamento en la realidad o no, acerca de una papisa Juana. Nadie dijo que se trataba de un papa de sexo femenino.
    Así pues, hablen tranquilamente de obispas, sacerdotisas, diaconisas, cardenalas, papisas, camarlengas, lectoras, acólitas, sacristanas, vicarias, canónigas, moneseñoras y demás cargos, funciones y órdenes que se me hayan olvidado. Quien desee completar la lista, bienvenido sea.

    lunes, 30 de junio de 2008

    Género y sexo en castellano

    De mi amigo Guillermo Orjuela Bermeo he recibido esta colaboración


    Género y sexo en castellano
    Por Avelino Alonso, La Nueva España

    Hablar de «violencia de género» es traducir mal el término inglés gender que en español se aplica sólo a las cosas. En nuestra lengua se debe decir «violencia doméstica» o «violencia sexual», como nos indica la Academia Española y nos explica Avelino Alonso en este artículo. Ya hace años que dejé la escuela. Por aquellos tiempos, la gramática me interesaba más bien poco; aún así, estaba en clase el día que explicaron la definición de género. Y presté atención. La gramática se dedica al estudio de las reglas y normas, que rigen la construcción de nuestro lenguaje.

    El género es un elemento gramatical, que podríamos definir como «un sistema de clasificación que afecta a los elementos nominales de las lenguas, los cuales son ordenados dentro de un número finito de clases en función de reglas de concordancia». Como lengua indoeuropea, el español hereda del latín una estructura en tres géneros: masculino, femenino y neutro. El número de géneros es variable en función de las características del idioma (por ejemplo el batú dispone de doce géneros).

    Los idiomas indoeuropeos utilizan el género neutro para indicar aquellas cuestiones en las que el sexo es indiferente. Por ejemplo el término latino bona (plural neutro) no significaba «los buenos y las buenas», sino «las cosas buenas». En general, el neutro se aplica a conceptos genéricos y abstractos («lo profundo», «lo humano», «lo externo»), aunque hay excepciones («las especies animales»). Pero no hay que confundir entre género gramatical (el varón y la mujer) y género natural (machos y hembras).

    Los géneros masculino y femenino, no mantienen una relación estrecha con el sexo, hay muchos ejemplos de ello. El mar puede también expresarse en género femenino (la mar); el banco, la mesa, la silla, el sombrero y un largo etcétera, constituyen ejemplos de sustantivos que carecen de sexo y sin embargo poseen género femenino o masculino. Hay ejemplos en los que a un mismo sustantivo se le aplican dos géneros: «Pedro supuso una visita inesperada», en el que la palabra «visita» tiene género gramatical femenino y se refiere a un individuo masculino.

    También hay sustantivos que precisan del artículo para definirse por un género u otro (el ciclista o la ciclista). Además de ello, el español tiene la característica de dotar al género masculino de carácter inclusivo, esto es: se utilizan sustantivos de género masculinos para referirse al conjunto de una categoría, actuando como pertenecientes al género neutro. Cuando decimos «los alumnos de una clase», nos referimos tanto a los alumnos, como a las alumnas. Es redundante utilizar expresiones como «los alumnos y las alumnas», o «los vascos y las vascas», porque el segundo concepto está contenido en el primero.
    La ministra española de Igualdad ha hecho un uso incorrecto del lenguaje al utilizar el término «la miembra», que simplemente no existe en la lengua española. La moda actual de utilizar un lenguaje «políticamente correcto», inspirado por los principios de un feminismo integrista de raíz anglosajona, esta llenando nuestro lenguaje cotidiano de auténticas perversiones, algunas realmente pintorescas. Recientemente asistí a una asamblea en la que el orador utilizaba el término «nosotras» para referirse a la totalidad del auditorio, yo miraba para un lado y para otro, y comprobaba que había una proporción igual de hombres y mujeres. Atónito ante esta circunstancia, pregunté las razones de esa forma de hablar. La respuesta fue más sorprendente: el orador se refería a las personas, por lo que, como es femenino, debía decir «nosotras las personas».
    En este punto está la clave de la controversia: en confundir género natural con género gramatical. No son lo mismo. En todo caso, el orador debería de decir «nosotros las personas humanas», porque tanto «nosotros», como «personas», pertenecen al género neutro, son conceptos genéricos, no categorías sexuales.
    Toda esta confusión, teñida de progresismo barato, proviene de la penetración de la lengua inglesa en nuestra vida cotidiana. El idioma de la cultura dominante (el inglés) carece de género gramatical. La traducción mimética de sus expresiones conduce a las aberraciones a las que asistimos. Por ejemplo, la expresión «violencia de género» es la traducción literal de «gender violence». Pero el término «gender» no se puede traducir por género, si no en todo caso por sexo (el término correcto sería «violencia doméstica» o «violencia sexual»).
    Es el sibilino avance del imperio, que se aprovecha de la ignorancia.

    Vista de lince 5

    Equidad de género

    «(cada chino come al año en promedio 50 kilos de carne, mientras cada colombiano 14 kilos)». Sonia Gómez Gómez, El Colombiano 08-06-30.

    Una de dos: o las chinas y las colombianas no comen o a doña Sonia se le olvidó por fin hablar doble con esa bobada de chinas y chinos o colombianas y colombianos.

    Ojo, profesores universitarios, sobre todo los de materias sociales, antes de exigir a los que presenten trabajos relacionados con esas profesiones piensen si vale la pena dañar la calidad lingùìstioca de los mismos en pro de una innovación tonta. TRanscribo lo que dice el Depedé, Diccionario panhispánico de dudas de la Real Academia Española, al respecto:

    2. Uso del masculino en referencia a seres de ambos sexos
    2.1. En los sustantivos que designan seres animados, el masculino gramatical no solo se emplea para referirse a los individuos de sexo masculino, sino también para designar la clase, esto es, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: El hombre es el único animal racional; El gato es un buen animal de compañía. Consecuentemente, los nombres apelativos masculinos, cuando se emplean en plural, pueden incluir en su designación a seres de uno y otro sexo: Los hombres prehistóricos se vestían con pieles de animales; En mi barrio hay muchos gatos (de la referencia no quedan excluidas ni las mujeres prehistóricas ni las gatas). Así, con la expresión los alumnos podemos referirnos a un colectivo formado exclusivamente por alumnos varones, pero también a un colectivo mixto, formado por chicos y chicas. A pesar de ello, en los últimos tiempos, por razones de corrección política, que no de corrección lingüística, se está extendiendo la costumbre de hacer explícita en estos casos la alusión a ambos sexos: «Decidió luchar ella, y ayudar a sus compañeros y compañeras» (Excélsior [Méx.] 5.9.96). Se olvida que en la lengua está prevista la posibilidad de referirse a colectivos mixtos a través del género gramatical masculino, posibilidad en la que no debe verse intención discriminatoria alguna, sino la aplicación de la ley lingüística de la economía expresiva; así pues, en el ejemplo citado pudo —y debió— decirse, simplemente, ayudar a sus compañeros. Solo cuando la oposición de sexos es un factor relevante en el contexto, es necesaria la presencia explícita de ambos géneros: La proporción de alumnos y alumnas en las aulas se ha ido invirtiendo progresivamente; En las actividades deportivas deberán participar por igual alumnos y alumnas. Por otra parte, el afán por evitar esa supuesta discriminación lingüística, unido al deseo de mitigar la pesadez en la expresión provocada por tales repeticiones, ha suscitado la creación de soluciones artificiosas que contravienen las normas de la gramática: las y los ciudadanos.
    2.2. Para evitar las engorrosas repeticiones a que da lugar la reciente e innecesaria costumbre de hacer siempre explícita la alusión a los dos sexos (los niños y las niñas, los ciudadanos y ciudadanas, etc.; → 2.1), ha comenzado a usarse en carteles y circulares el símbolo de la arroba (@) como recurso gráfico para integrar en una sola palabra las formas masculina y femenina del sustantivo, ya que este signo parece incluir en su trazo las vocales a y o: l@s niñ@s. Debe tenerse en cuenta que la arroba no es un signo lingüístico y, por ello, su uso en estos casos es inadmisible desde el punto de vista normativo; a esto se añade la imposibilidad de aplicar esta fórmula integradora en muchos casos sin dar lugar a graves inconsistencias, como ocurre en Día del niñ@, donde la contracción del solo es válida para el masculino niño.
    Diccionario panhispánico de dudas, Real Academia Española (http://www.rae.es/),
    Mayúsculas y comillas
    «Alias 'El Químico' Fue recapturado por el CTI y el Ejército...» El Tiempo 08-06-26
    Desde esta cátedra seguiré insitiendo en que el artículo de los apodos no pertenece al nombre propio y por lo tanto no va con mayúsculas ni dentro de las comillas, que deben ser dobles. Es El Tiempo el que se ha encargado de propagar ese uso indebido de las comillas simples. La cita debió escribirse asi:
    «Alias el "Químico" Fue recapturado por el CTI y el Ejército...»
    O asì:
    «Alias el Químico Fue recapturado por el CTI y el Ejército...»
    En la última las comillas dobles han sido reemplazadas por la bastardilla. En la cita se ve tres veces el artículo definido relacionado con nombres propios. El primero fue el apodo que estaba mal escrito y fue corregido; el segundo está frente a Ejército ante el cual nadie duda de que sea con minúscula, y el tercero el de la publicación El Tiempo en el cual el artículo sí es parte del nombre propio.
    Los dos primeros se pueden contraer :"La detención del Químico; las acciones del Ejército", no así eltercer: "Pedro es periodista de El Tiempo".

    jueves, 26 de junio de 2008

    Vista de lince 2. Poetisa. Espacios en las abreviaturas

    Archivo “Literatura en OtraparteMujeres Poetas en Otraparte—27 de Junio de 2008 - 6:00 p.m.—

    1. Es curioso que mientras por un lado tenemos que luchar en contra de los movimientos feministas que al estilo de doña Florence Thomas, doña Sonia Gómez, doña, Gloria Hurtado, Doña Lucrecia de Fajardo y muchas otras nos quieren hacer hablar por partida doble repitiendo en femenino lo que el masculino generaliza, hay otros movimientos, supuestamente feministas que se resisten a usar las palabras en femenino, con el supuesto argumento de que si lo usan son discriminadas. Ya nos irán saliendo muchas de esas palabras. Así que se me ocurren aquí de afán: poetisa, concejala, sacerdotisa (las que han sido ordenadas por la Iglesia Anglicana y otras iglesias) cancillera, por ahora.

    2. Se generalizo la idea de que las abreviaturas de dos palabras o más no tienen espacio intermedio. Las abreviaturas son palabras y las palabras se escriben separadas entre si por un espacio. Entonces, el encuentro de poetisas será a las 6:00 p. m.


    3. Profe:No creo en la SABIA DECISIÓN de las directivas de El Colombiano. Notaremos su ausencia. Esculcaré mis archivos, físicos y cibernéticos y le haré llegar las columnas guardadas.¿Cuántos años y cuántas columnas?Gracias por el Blog que disfrutaremos. Exitos,begow.

    Vean pues cómo esta nueva etapa de Vista de lince me va a dar hasta para regañar a los amigos que me ofrecen ayuda. El colmo del desagradecimiento. Pero no me vayan a decir que no he echado mucha cantaleta para que se diga directivas de una entidad cuando lo se debe decir la directiva. La directiva es un sustantivo colectivo compuesto por las personas que dirigen. Las personas que dirigen son los directivos.

    4. Éxito. La palabra éxito, amigo begow, es esdrújula y lleva tilde.


    Esta mañana estaba algo de afán para una reunión en el edificio de la s Empresas Públicas de Medellín. Por el tiempo tan escaso que tenía para llegar tomé taxi en vez de metro. Ahora los taxis tienen servicio de biblioteca: el taxista poniendo la cara más amable que es capaz le ofrece a uno leer La Chiva. Un periódico de media petaca tirando para cuarta, pero lo compran. El Asesinato, allí, el robo allá, la violación acullá y eso se vende. Bueno, el viaje sería de unos 20 minutos y el terreno plano, sin peligro para las vistas (así les dicen a los ojos los clientes de La Chiva). Aproveché, entonces, para traer a esta columna La Chiva, ya que aquí habrá campo para todo el mundo.
    «Cuando tenía 1 añito, Andrés sobrevivió a uno de los accidentes...» La Chiva 08-06-25.
    5. Es precisamente en artículos de bajo perfil intelectual donde uno se encuentra el artículo indefinido un en un número 1. Eso no es así. El articulo indefinido no es un numeral. El niño tenía un añito.
    «Un bebé de un año lloraba a cantáros sentado en el andén...» La Chiva 08-06-25.
    Es posible que la tristeza del niño fuera muy grande como para llorar a mares porque lo que se hace a cántaros es llover.