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martes, 30 de octubre de 2018

Taller del idioma 180928


Taller del idioma por Abel Méndez

DOS EN UNO. «A pocos días de empezar la cuarta versión de “Paisaje, Café y Libro” Feria del Libro de Pereira, le presentamos nuestra agenda con más de 165 actividades…». Cámara de Comercio de Pereira.

La palabra «versión» no es la que determina la celebración de una feria repetida, con periodicidad o sin ella. Según el Diccionario, la palabra es «edición». Por otro lado, ni el total del nombre de la feria ni parte de él va entre comillas, por lo que el texto debió ser: «A pocos días de empezar la cuarta edición de Paisaje Café y Libro Feria del Libro de Pereira».

EL MEGABÚS. «Ni siquiera el compromiso adquirido con el Megabus […] a atender una de las más comunes y justas peticiones de los usuarios del Megabus…». El Diario.

Los buses llevan la tilde
Bueno, y qué pasó con la tilde de Megabús, yo fui quien empujó esa tilde. El cuento fue así: se hizo un concurso para que los habitantes de Pereira sugirieran el nombre de la compañía de buses. Lo ganó una joven cuyo nombre no me lo gravé y participó con el nombre «Megabus» (así sin tilde estaba en El Diario del Otún). Rapidito llamé al doctor Javier Ignacio telefónicamente y le pedí que me pronunciara el nombre ganador, profirió una palabra aguda que por terminar en ese debía llevar tilde en la u; le pregunté si el común estaba pronunciando así, la respuesta fue afirmativa y le dije que habría que hacer algo, pues esa palabra demandaba la tilde. La labor del doctor Javier hizo que la tilde se usara. Por aquellas calendas tuve que recuperar las tildes de Sisbén, Isagén, Federacafé, Metroplús. Pueda ser que este cuento les quede a los que se tienen que inventar los acrónimos y que vuelva a ser Pereira la ciudad de los acrónimos correctos.

RECORIDO POR LAS AULAS. «… puede sentir afectado su componente Psiquico generando situaciones como baja de su auto estima, intolerancia, consumo de medicamentos antidepresivos y hasta consumo de marihuana.

No se ve necesaria la mayúscula en la palabra «psíquico» y le falta la tilde. En vez del gerundio: «lo que le genera» El prefijo «auto-» se pega al resto de la palabra, así «autoestima».

taller95@yahoo.es

miércoles, 17 de octubre de 2018

Vista de lince 200

Afluente

«El afluente más caudaloso del mundo le está ganando al Orinoco y lleva años extrayéndole agua. Sí, literal.
»El Orinoco, que drena por un área de 880.000 kilómetros cuadrados en Colombia y Venezuela es el cuarto río más grande del mundo por caudal y deriva al Atlántico. El Amazonas, por su parte, drena en 6.9 millones de kilómetros cuadrados y es el más largo del planeta.
»Entre ambos hay un vínculo: el río Casiquiare, la única conexión existente entre dos grandes cuencas en el mundo, ofreciendo una oportunidad a los científicos para observar su comportamiento, según el estudio aparecido en Geophysical Research Letters».


Río Casiquiare

En el primer párrafo observo que el autor usa la palabra «afluente» como si fuera sinónima de «río». He dejado los otros dos párrafos por si estoy equivocado, por favor, me lo pueden indicar. El significado que de la palabra «afluente» trae el Diccionario en su tercera acepción es el siguiente:  'Arroyo o río secundario que desemboca o desagua en otro principal'.

 Plural de las siglas


Una sigla es el  conjunto de las letras mayúsculas de las palabras significativas de un nombre propio o común; así el conjunto CDT corresponde al nombre común «certificado de depósito a termino». Como nombre común no necesita mayúsculas, pero la sigla si se hace en mayúsculas sostenidas para el rápido conocimiento de un lector que esté leyendo en voz alta. A ese conjunto de letras mayúsculas no se le agrega la ese de plural, pero el lector sí le debe asignar la ese al nombre completo: «certificados de depósito a  término» Lo correcto es: «los CDT tienen...».

A veces es más práctico crearles a esas siglas un acrónimo con los nombres de las letras, y a ese acrónimo sí se le agrega la ese de plural «un cedeté, varios cedetés».

Otro nombre que la supermayoría escribe con mayúsculas siendo nombre común es el «producto interno bruto» cuya sigla es PIB.

Dos en uno


1. Mejor que «39» es «trigésimo noveno» o «trigésimo nono».

2. el nombre de la Revolución Sandinista no exige comillas porque no se trata de una obra de creación ni de una producción  periódica.

El oriente


No, estimado corrector, las regiones denominadas por los puntos cardinales no van con mayúscula, no son nombres propios. Si cree que estoy errado busque en el Diccionario.

La tilde de los nombres terminados en -er con acentuación grave


Muchos nombres propios terminados en -er, y de acentuación grave, por lo general masculinos, aunque hay algunos femeninos, aparecen sin la tilde debida: Dídier, Néider, Danóver y un largo etcétera.

Otros dos en uno


1. Los vengadores 4. O «Los vengadores 4».
Cada una de las dos propuestas tiene dos diferencias con la del texto que es erróneo, espero que me las digan en las notas.

2. Aunque la Real Academia Española acogió el plural «retuits», yo prefiero «retuites», algún día me darán la razón. 

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Taller del idioma 180907


Taller del idioma por Abel Méndez

DOS EN UNO 1. «SUEJE el Sistema Universitario del Eje Cafetero, sesión en la Universidad Tecnológica de Pereira, contó con la presencia del rector, Luis Fernando Gaviria Trujillo y de los delegados …». Campus Informa.

La palabrea «Sueje», como acrónimo del Sistema Universitario del Eje Cafetero, es perfecta, pero queda mejor si no se usa con mayúscula sostenida, sino con mayúscula inicial como les estoy mostrando. Al poner los dos nombres, el original y el acrónimo, se deben separar por un par de comas que explican el acrónimo con el nombre completo y pudo ser al revés: «Sueje, el Sistema Universitario del Eje Cafetero, sesión…» o «El Sistema Universitario del Eje Cafetero, Suese, sesión…». También faltó una coma explicativa en «… del rector, Luis Fernando Gaviria Trujillo, y de los…».

DOS EN UNO 2. «Carta que envié a la Ministra de Transporte hace 15 días». El Diario.

Como que los errores vienen de a dos hace varios días. Ambos están muy martillados en esta columna, pero parece que no me leen. Los nombres de los cargos no llevan mayúscula inicial. En los ministerios, por ejemplo, los nombres propios de las carteras llevan la mayúscula, «Ministerio de Transporte», no así el nombre del cargo: «ministra de Transporte». Por otro lado, las cantidades que se expresan en una sola palabra debe ir en letras: «quince días».

ESCASEZ DE TILDES. «… que lleva, no se cuantos años por cuenta de un juzgado». El Diario.

Las tildes
También dos. La forma «sé» de la primera persona singular del presente de indicativo del verbo saber y el pronombre interrogativo «cuántos» tienen tilde diacrítica; «… no sé cuántos…».

RECORRIDO POR LAS AULAS. «Proporcionarle a los niños la oportunidad de formarse como seres integrales que amen a Dios»

Miremos con atención: el verbo proporcionar tiene dos complementos directos que vienen a ser uno solo expresado de dos formas: «para proporcionarles» y «para proporcionar a los niños». Esta repetición no es considerada errónea, pero es necesario que el pronombre esté en plural cuando la otra parte del complemento también lo esté.

taller95@yahoo.es

domingo, 1 de julio de 2018

Taller del idioma 180629


Taller del idioma por Abel Méndez

GRAMÁTICA DE COQUITO. «Para re-enviar este mensaje, no use el boton de re-envio de su programa de correo porque este mensaje fue especialmente producido para Usted. En su lugar, utilice el siguiente enlace para re-enviar el mensaje. Para cambiar sus preferencias y verificar en que listas esta suscrito, visite su página de preferencia» Agencia de Información General.

Cada párrafo de un aviso debe ir corregido, casi nadie lo hace. Dan buen material para sostener una columna de corrección. Veamos: 1. Los prefijos no se separan de la palabra que les suceden mediante un guion: reenviar (tres veces). 2. Faltan tildes: «botón», «reenvío», «está» y «qué». 3. El pronombre «usted», cuando va completo no va con mayúscula, cuando va abreviado (ya casi no se usa) sí va con mayúscula: «… Ud…». 4. La frase «para reenviar el mensaje» sobra: está dicho antes. 5. El qué de «en qué listas» está es tónico y, por lo tanto, debe llevar tilde, como ya lo mostré. 6. No puse punto después del cierre de comillas angulares para indicar que ese punto final no está en el texto.

EL SÍ Y EL NO. «Cuando se realizó el plebiscito que negó los acuerdos de paz en todos sus capítulos, el resultado fue interpretado de la siguiente forma: los ricos de las ciudades, que vieron la guerra por televisión, votaron No; en cambio, los habitantes de las zonas rurales que la sufrieron votaron Sí.».

… y este servidor terminó afónico porque antes y después del 2 de octubre de 2016 se la pasó predicando que las palabras «sí» y «no», objetivos del plebiscito, no van entre comillas ni demandan inicial mayúscula. No hicieron caso, la prueba está en que ya vamos a cumplir dos años y los dos errores siguen: las comillas, las mayúsculas o ambas.

MINÚSCULAS. «… la semana pasada los indígenas de la etnia Embera Dobidá…» El Colombiano.

Ésta es otra de las inacabables. Los nombres de las etnias indígenas emberás dobidás no son nombres propios y se asimilan con los gentilicios de pueblos y regiones tales como risaraldenses, paisas, quindianos o cuyabros.

taller95@yahoo.es

lunes, 3 de marzo de 2014

Vista de lince 172

Antioquia, la más educada

En uno de los últimos días del mes pasado llegué a hacer una visita al palacio de Antioquia, la más educada, y tengo cosas buenas y cosas malucas para contar. Veamos:



 Cuánto he luchado, desde cuando éramos Medellín, la más educada, por hacerme oír de alguien que le ponga la coma explicativa al lema. Nada se ha logrado, aunque sigan diciendo que es la más educada.

Pero no entré a la Gober a criticar, sino a ver cosas bonitas como este hermosísimo mapa de aproximados 2,20 metros de alto por 1,5 de ancho. En él están señalados los 125 municipios de Antioquia, la más educada, mediante un bombillito blanco (Turbo y Necoclí estaban apagados durante mi visita, pero no sé si los 123 restantes estaban todos encendidos). Se mostraban también los corregimientos y algunas veredas, unos y otras sin bombillito. Además, las vías principales y algunas de penetración, toda una belleza artística (cliquéelo para que lo vea más grande). Pero... 

... cuando miré mi pueblo Sopetrán me di cuenta de que le faltaba algo, pero le faltaba lo mismo a Córdoba, a San Nicolás y a San jerónimo, dos de los corregimientos de mi pueblo y nuestro hermano gemelo San Jerónimo (nacimos el mismo día, 22 de febrero de 1616, ojo con las cuatrocientas velitas).

Inmediatamente dirigí la mirada hacia Apartadó y también le faltaba el mismo detalle y con él a Chigorodó, a Churidó a Río Grande y a San José de Apartadó, corregimiento al que le faltaba el detalle por partida doble. Como hasta ahora he mencionado corregimientos y Municipios que estaban escritos en mayúscula sostenida, pensé que el error se trataba de que el que marcó los nombres tenía la vieja maña de no tildar mayúsculas. Como ya revelé el detalle faltante que observé en esos nombres resulta que el corregimiento Riogrande no se tilda en el primer componente porque las palabras compuestas se acentúan en el último componente y «grande» es palabra grave terminada en vocal y no se tilda. Observé entonces que los nombres las veredas estaban escritos en minúsculas con mayúscula inicial e...

... inmediatamente dirigí la mirada al municipio de San Luis que tiene una vereda que se llama Sopetrán como mi pueblo, pero tampoco le encontré tilde.

Cristóbal tampoco mereció la tilde.

Ni a esta serranía la llevaron.

Cañasgordas quedó como un cañauzal del maestro Botero (no me la vayan a hacer cambiar por «cañaduzal», pues desde los cuatro años digo ☺«cañauzal» cuando me iba a conversar con Fermín, quien siempre me partía una caña para chupar, en el cuido de mis tías abuelas las Gavirias de Sopetrán).  Morrogacho quedó con nombre y apellido y ya para qué mencionamos más tildes si no hay ninguna.


Acercándome a Charcón (Liberia) encontré una Providencia con be de burro.

Estas cosas me hacen pensar que Antioquia, la más educada, no es tan educada que digamos. Veo llegar la disculpa de que el programa de computador que desarrolló esa belleza de mapa no tenía tildes. Pues entonces debieron contratar con uno que sí las tuviera porque un mapa de esos no se lo cambian a uno por tapas de gaseosa ni por cuponeras y no hubo interventor que se parara en las de atrás y dijera que el español del mapa debía ser reflejo de Antioquia, la más educada.

domingo, 6 de octubre de 2013

Vista de lince 169


Tu


Si Yahoo en español es casi hermanito de Efe, dueña de la Fundéu —Fundación de Español Urgente—, ¿cómo justificar este dislate?

¡Enhorabuena! 


Malala está que no se cambia por nadie porque la saludaron con una frase que, aunque incorrecta, parece que nunca la hubiera oído y mucho menos la hubiera visto.

«Enhorabuena», en una sola palabra, es una expresión de felicitación entre los españoles. Entre nosotros, los latinoamericanos, preferimos decir: «¡Felicitaciones!». 

Pero no es el único pecadillo de Malala en esta sesión. Veamos:


Aquí  le faltaron las comillas entre las que van las palabras textuales del lector: «"¡Enhorabuena!". Me gustó esta palabra...».

No existe ninguna norma que ordene a un periódico escribir todos los nombres propios de persona en bastardilla, Pero esto no es error de Malala, sino del diario para el que trabaja.


Aquí le faltaron los dos puntos y las comillas: «Como dice mi lector y lo repito: "¡Enhorabuena!"».


Pero, ¿quién es Malala?

Malala, la nuestra, es un personaje colectivo del primer diario de mi ciudad y recoge todas las quejas cívicas. Es una menor de edad, estudiante de algún colegio que o nunca lo ha mencionado o el día que lo hizo no lo leí, y en un grado que le calculo como séptimo u octavo

Y ¿qué es un personaje colectivo?

Es una figura usada por algunos periódicos para escribir artículos de varias personas que son presentados  por un solo personaje, por lo general, ficticio.

Así, pues, Malala deberá pedir para sí y para los malalas asociados un profe de español que les enseñe a abrir el Diccionario. 

miércoles, 2 de enero de 2013

Vista de lince 160


Malala, otra vez

Pena me da con los amigos que aún me quedan en El Colombiano, pues van a pensar que le cogí bronca a Malala. Pero no, me parece simpática la muchachita, y creo que sacaría cinco en Educación Cívica y Urbanidad, y a lo mejor los saca en los nombres actuales de esas materias que los viejitos cursamos, dictadas por profes que las practicaban; pero en Español, me temo que a Malala no le gusta ni el forro del libro. Hay cosas muy notorias: Malala comete los mismos errores de los periodistas adultos que la componen, tales como la supermuletilla del verbo «apostar», usar la palabra «cifra» para infinidad de significados que no son cifras y otros. Además le introducen el feísimo esqueísmo para simular el habla infantil del personaje.

Mi preocupación, lo repito en esta tribuna, es la contaminación por parte de los seguidores de la miniperiodista, pues padres y maestros aconsejan a sus niños leer sus crónicas   para que aprendan civismo. Algunos niños querrán ser como Malala y, como siempre, se copia lo malo, pero no lo bueno.

Entremos en materia:


¿De dónde saca Malala la tilde de la inflexión verbal con pronombre enclítico «dense»?  De ptonto me responden que por llevar pronombre enclítico conserva la tilde de la inflexión.

Doble error:

1.° La inflexión verbal «den» nunca ha tenido tilde.

2.° Si la hubiera llevado alguina vez, hay una norma ortográfica aparecida un año antes del nacimiento de Malala (le calculo doce años de edad), en el libro de Ortografía de junio de 1999 que elimina esa regla y establece que en el caso de enclíticos se siguen las reglas generales de acentuación. Entonces, ya no llevan tilde las inflexiones con enclíticos «deme» y «acabose», por ejemplos, por ser palabras llanas terminadas en vocal, pero si la lleva «démelo» por ser palabra esdrújula.

Veamos otros asuntos:

 
Aquí tenemos un caso de puntos suspensivos, el último de ellos no se pega a la palabra siguiente, la cual para empezar con minúscula demanda una coma después de los suspensivos anteriores a ella, así:
«... tas..., tas...».
 
El otro error está en sustituir por presente de indicativo lo que es pretérito imperfecto de subjuntivo, como antecedente de una condicional:
«Creo que si ahorraran...».
 
 
Estamos ante una frase, esta sí, infantil o de persona de escaso nivel académico. Consiste en dar un consejo como pregunta de la que no se demanda la respuesta. Es mejor eliminar la pregunta:
«... que si no les importaba su salud, pensaran en los vecinos...».
 
 
«Año Nuevo» como nombre  de una fiesta va con mayúsculas.
 
Los numerales cardinales que se pronuncian en una sola palabra se escriben en letras: «... cinco millones...». Es norma de la nueva Ortografía.
 
De primera.
 
En la primera página de la edición de la que tomé los errores malalianos encontré algunos lunares que nuestro diario se obstina en no corregir. Algunos son normas recientes de la Gramática de hace tres años y un mes y otros de la Ortografía de hace dos años y un mes tiempos suficientes para que los profesionales de la palabra ya las hubieran leído y aprendido. La primera página es como la fachada de nuestra residencia: nadie la quiere sucia.
 
 
 La nueva ortografía en seña que el símbolo de porcentaje (%)  representa una expresión en palabra que va separada de lo que le antecede, por tanto, es necesario dejar en espacio: «4,0 %», «3,3 %», «30 %» y «22 %).
 
 
 
La expresión «producto interno bruto» no es nombre propio y aunque la sigla se use en mayúsculas, «PIB» la expresión completa no.
 
Cuando las cantidades que acompañan los porcentajes van en número se usa el símbolo, no las palabras: «4,0 %» «3,3 %».
 
Ahora, sí un acierto aunque la norma es nueva.
 
 
En el Editorial de la edición que venimos trabajando se acertó en una norma nueva: los nombres de los cargos, «ministro» en este caso,  sólo llevan mayúscula en cartas al personaje que ocupa el cargo.
 
 
 

miércoles, 4 de abril de 2012

Vista de lince 143

Las tildes en las abreviaturas 7

Hoy salió el quincuagésimo nono colombiano en el nuevo formato. Mi solicitud acerca de la tilde en la abreviatura «pág.» va teniendo eco: sólo una de nueve salió sin tilde, la de Contraportada. Curiosamente fue la única que salió con tilde en el primero.

Donde dice «... salvo restricciones puntuales en La frisolera, Caramanta y la vía a Uraba, operarán con normalidad», sobra la palabra «puntuales» que nunca tiene el significado de «precisos» o «determinados» que allí se le quiere dar. Además las preposiciones no se trabajan como si fueran factores comunes de polinomioos.

Lo correcto: «... salvo restricciones  en La frisolera, en Caramanta y en la vía a Uraba, operarán con normalidad».

martes, 27 de marzo de 2012

Vista de lince 138

Las tildes en las abreviaturas

Desde el 6 de febrero del presente año, El Colombiano cambió de bformato, En el nuevo, la primera página es a manera de índice, muestra las principales noticias del día y remite a la página respectiva, para lo cual usa la abreviatura de la palabra página, que como muestra la página 707 de la nueva Ortoigrafía las abreviaturas llevan las tildes de las palabras a las que corresponden.

En la fotografía se alcanza a ver
la abreviatura de párrafo que,
por supuesto, también lleva tilde.

Hoy ninguna de las ocho veces aparece con tilde (pongo dos de ellas).

Además, en esta fotografía se ve
el uso del punto decimal en vez de la coma,
en contravía con las normas Icontec.

Aparece también aquí el interminable
error de poner el pronombre en singular
para complemento plural:
Fajardo no les teme a denuncias.
O también:
Fajardo no teme a denuncias.

El primer día (6 de febrero) la única que salió con tilde fue la correspondiente a Contraportada, que presenta otro formato. Al día siguiente se dio cuenta el encargado que «se había equivocado» y hasta ayer no había vuelto a salir Contraportada con tilde.

Tres veces —ayer fue una de ellas— han salido las que aparecen de la mitad de la página hacia la dercha con tilde y las que aparecen de la mitad hacia la izquierda sin ella, como si la página la trabajaron a dos manos: un zurdo que no sabe Ortografía y un diestro que sí.

Ayer, a la izquierda sin tilde.

Ayer, a la derecha con tilde.
Además utiliza la coma decimal
y hoy utiliza el punto,
como ya vimos.

La Contraportada de ayer, como ya dije, aunque está a la izquierda salió con tilde.


sábado, 14 de enero de 2012

Vista de lince 134


Qué buena oportunidad para resucitar de una vez por todas el Blog de Don Abel: una visita relámpago a las instalaciones del metro de Medellín.

La expresión «tren expreso», que tiene significado propio en el Diccionario, está compuesta del sustantivo «tren» y del «adjetivo expreso» forma su plural como «trenes expresos».

Es posible que el diseñador del afiche pensara que la palabra «expreso» fuera un sustantivo y quiso concordarlo como hasta la aparición de la Nueva gramática en diciembre de 2010 se concordaba el sustantivo en aposición, en expresiones como «programas bandera», «palabras clave», células madre y similares. Así era la norma de la Gramática antigua, sin embargo, desde la década antepasada, este servidor empezó a señalar esa costumbre como errónea pues el oficio que desempeñan esos sustantivos en aposición es de verdaderos adjetivos que deben concordar en género y número con el sustantivo que modifican. Esa idea fue recogida por la Real Academia y ahora se dice «programas banderas», «palabras claves», «células madres».

El nivel del contratista estaba descalibrado, tal vez  el del interventor o ambos.


Las tildes de «Itagüí» en los avisos de ruta tomaron el metro y se fueron. Qué fácil es conseguir un pintor de esos bien pulidos, en los límites con el artista, y darle un tarrito de pintura blanca una escalera en tijera y un pincel para que vaya poniendo tildes a todo lo largo de la línea A. También se queda uno pensando en el interventor.


miércoles, 14 de septiembre de 2011

Preguntario 6

La supresión de las tildes de los pronombres demostrativos y del adverbio sólo, ¿una necesidad gramatical o una persecución despiadada?

Resumen general: Nunca ha sido erróneo poner esas tildes

Un amigo me confió que en su lugar de trabajo se suscitó una discusión acerca de las tildes de los demostrativos ése, éste y aquél, sus femeninos y los plurales de unos y de otros, además de la tilde del adverbio sólo; uno de sus compañeros aseguró que ponerles las tildes es un error desde la aparición de la Ortografía de junio de 1999. Sin embargo, al recordar mi amigo que yo he seguido usando esas tildes, a pesar de lo cuidadoso que soy con las nuevas normas, se negó a admitir el aserto de su compañero y abrió un compás de espera a la discusión mientras yo me pronunciaba al respecto.

Ésta fue mi respuesta a mi amigo:

Eso de las tildes de los demostrativos y del adverbio sólo no es nuevo (considerando nueva la norma de 1999) y se trata de una caña que se han dado en sostener unos académicos que no quieren reconocer que se equivocaron o que ejercen una inusitada, ilógica y despiadada persecución contra esas tildes que bien necesarias son.

Mira lo que dijeron en 1973 —a manera de ratificación de las normas 16 y 18 de las Nuevas normas de Prosodia y Ortografía de 1959—, cuando salió la primera y única edición del Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. En la página 140, en el § 1.8.3.F.3.° dice:

«... Así, los demostrativos sustantivos éste, ése, aquél y sus femeninos y plurales suelen escribirse con tilde, frente a los demostrativos adjetivos este (libro), esa (mujer), etc. [...] igualmente se suele escribir con tilde el adverbio sólo (=solamente) frente al adjetivo solo43».

Te he resaltado las inflexiones «suelen« y «suele» porque no obligan ni prohíben. Es decir, el que desee ponerles tildes que se las ponga y el que no, que no se las ponga. Cuando a mí me pregunta alguno de los que no se van a dejar convencer por qué les pongo tildes —porque las pongo—, contesto que me gustan y cierro discusión.

Allí donde dejé las comillas hay un llamado 43 a un piedepágina que dice así:
«43. El uso de la tilde es potestativo en los dos casos (éste, ése, etc., y sólo). Es lícito prescindir de ella cuando no existe riesgo de anfibología (reglas 16 y 18 de las nuevas normas de Prosodia y Ortografía, que entraron en vigor el 1.° de enero de 1959)».

Mira que aquí se empieza a enredar la cosa, arriba habíamos quedado en que se ponían, según el gusto del escritor. Pero en el piedepágina aparece una limitante, pues al decir que es lícito prescindir de ellas cuando no existe riesgo de anfibología significa que es ilícito prescindir de ellas cuando existe riesgo de anfibología. Este piedepágina contiene una contradicción, porque si es ilícito prescindir de ellas en un caso, no es tan potestativo como inicia el escrito.

Cambiemos esa palabra «anfibología», que es muy técnica, por «equivocación»; entonces cabe la pregunta ¿Quién percibe la equivocación, el escritor o el lector? Es decir, ¿la equivocación es subjetiva (percibida por el escritor) u objetiva (percibida por el lector)?

Si le escribo a alguien: «Voy solo a San Andrés», como sé lo que me propongo hacer, para mí no hay equivocación y, por lo tanto, no le pongo tilde. Pero quien me lee queda loco porque no sabe si mi propósito es ir solo a San Andrés, dejando la familia tirada, o ir sólo a San Andrés, no a Providencia. Como éste la mayoría de los ejemplos con el adverbio sólo. Con los demostrativos es menor el peligro de equivocación, pero también existe, aun así yo las sigo poniendo porque las considero necesarias.

Resumen I: En 1959 y en 1973 no hubo prohibición de ponerles tildes a los demostrativos sustantivos éste, ése, aquél, a sus femeninos y plurales ni al adverbio sólo, aunque se reconoce que es una costumbre. Entra en contradicción lo potestativo con lo obligatorio en caso de anfibología. Se autoriza no ponérselas, basados en una premisa falsa como es que el peligro de equivocación deba ser juzgado por el escritor, sin importar la percepción del lector.

En 1999 apareció un folleto de Ortografía de la lengua española.

Mira la que dice:

«4.6.2. Los demostrativos este ese y aquel, con sus femeninos y plurales pueden llevar tilde cuando funcionan como pronombres».
Y dan ejemplos estos ejemplos:

«Ésos son tus regalos, no éstos»
«Aquéllas ganaron el campeonato»
«Mi casa es ésta»

«Solamente cuando se utilizan como pronombres y exista riesgo de ambigüedad acentuarán obligatoriamente para evitarla».

Y ponen ejemplos:

«Dijo que ésta mañana vendrá»
«Dijo que esta mañana vendrá»
«Con  tilde, ésta es el sujeto de la proposición subordinada; sin tilde esta determina el nombre mañana».

Como ves no es cierto que desde 1999 sea error la tilde. Sigue siendo potestativa, pero obligatoria si hay peligro de equivocación. Quedando nuevamente en el escritor el criterio de la equivocación, sin importar la percepción del lector.

Sigamos con el de 1999 que ya vamos a llegar al de 2010:

«La palabra solo puede funcionar como adjetivo o como adverbio [...] Cuando quien escribe perciba riesgo de ambigüedad, llevará acento ortográfico en su uso adverbial».

Resumen II: En 1999 no hubo prohibición de ponerles tildes a los pronombres demostrativos éste, ése, aquél, a sus femeninos y plurales ni al adverbio sólo. Permanece la contradicción entre lo potestativo y lo obligatorio, basados en una premisa falsa como es que el peligro de equivocación deba ser juzgado por el escritor, sin importar la percepción del lector.

Ahora llegamos a Diciembre de 2010 la Ortografía de la lengua española.


Mira lo que dice en el penúltimo párrafo de la página 269

«Sin embargo, puesto que ese empleo tradicional de la tilde diacrítica no opone en estos casos formas tónicas a otras formas átonas formalmente idénticas (requisito prosódico que justifica el empleo de la tilde diacrítica), ya que tanto el adjetivo solo como los determinantes demostrativos son palabras tónicas, lo mismo que el adverbio solo y los pronombres demostrativos, a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en esas formas, incluso en casos de doble interpretación».

En este párrafo a demás de confesar que después de 52 años de estar luchando contra esas tildes, sólo ahora caen en la cuenta de que están enfrentando palabras tónicas, lo que va contra un principio prosódico que justifica el empleo de la tilde diacrítica. Eso parece más sacado de los cabellos que cualquier cosa: 52 años tratando de inventarse un argumento y era tan sencillo. ¿No pues que toda regla tiene su excepción?

Sin embargo, se les quedó la canilla abierta*: Usaron la expresión «se podrá prescindir», Expresión que en ningún momento es obligatoria, sino potestativa.

El último párrafo es más decepcionante aún: Dice que las ambigüedades se pueden resolver por el contexto (eso es cierto), que son raras y rebuscadas (eso no es cierto) y dice que puede usarse otros sinónimos como, solamente, únicamente (eso es limitante).

Para ser justo, no me callo el apartado que bajo el título Información adicional está en la página 270 y trata de otras palabras que también presentan ambigüedades que tiene que ser resueltas a mano sin distinción de la tilde, tales como Pedro trabaja seguro Si la palabra seguro es adjetivo significa que Pedro trabaja con seguridad; si es adverbio, Pedro trabaja seguramente. Encontraron otros indicios de delitos. Si la palabra otros es pronombre, fueron otros los que encontraron indicios de delitos; si adjetivo, el sujeto tácito, además de los indicios ya encontrados, encontraron otros.

Por estos dos últimos párrafos yo me pregunto ¿si los pronombres demostrativos y el adverbio sólo tenían una herramienta tan fácil como una tilde para disolver la ambigüedad, para qué ponerles una dificultad tan grande y equipararlos a los de la Información adicional? Si brega nos da a los profes enseñar las diferencias entre «haya» y «halla», entre «calló» y «cayó», y muchas otras, le tendremos que decir a una persona que cuando vaya a escribir el adverbio «solo» sin tilde se detenga a reflexionar si eso va a ocasionar una ambigüedad y busque cómo defenderse de ella, ¡qué va! Con una tilde basta. Además el que se equivoca no es el que escribe sino el que lee, entonces mandémosle la tilde para que no se enrede.

Resumen III: En 2010 no hubo prohibición de ponerles tildes a los pronombres demostrativos éste, ése, aquél, a sus femeninos y plurales ni al adverbio sólo, porque la expresión «… se podrá prescindir no es obligante sino potestativa.

Esperemos, entonces, la próxima edición a ver si cambian la frase y ahí me declararé en abierta rebeldía en contra de la supresión de esa tilde, por si quieres acompañarme.

*Nota para loa lectores del Blog de don Abel lejanos de Antioquia: «canilla» es lo mismo que ‘grifo’, ‘pluma’, ‘llave’.

Ciudad invitada La Serena Chile

Esta subsección consiste en que en algunas secciones escojo al azar una ciudad donde se haya abierto el blog al menos alguna vez y en documentos con ella relacionados busco algún error para comentarlo aquí. En La Serena casi no encuentro el error, pero llegó.


Plaza de armas, La Serena, Chile
Concordancia

Fabián Medina, de 9 años, fue otro de los que disfrutó también junto a sus ídolos. El Observatodo 11-09-11. Reproducido en la página del Club de deportes de La Serena


Fueron varios los que disfrutaron junto a sus ídolos. Fabián Medina fue uno de ellos. Luego Fabián Medina fue uno de los que disfrutaron junto a sus ídolos.