Febrero 08 de 2010
lunes 8 de febrero de 2010
In memoriam
Febrero 08 de 2010
lunes 1 de febrero de 2010
Celebración del décimo nono cumplemés de Blog de don Abel
Gazapera 6
viernes 29 de enero de 2010
La columna de Angelita
jueves 28 de enero de 2010
La soledad de los espantapájaros
A propósito de Seguridad Industrial
miércoles 27 de enero de 2010
Vista de lince 88
sábado 23 de enero de 2010
Taller del idioma 6
«Interpretar desde el punto de vista geográfico su recorrido nos ayudará a conocer en profundidad cuales pueden ser los posibles conflictos del agua en nuestra ciudad». El agua en la ciudad de Salamanca
jueves 21 de enero de 2010
Vista de lince 87
Suplantación musical
«Son súper importantes factores como si perderán posibilidades de estudio, si tendrán beneficios de salud, o el promedio de mortalidad en el país al que los niños deberían regresar». Vilma Filici, El Popular, Inmigrando a Canadá
La primera, llamado culto formada con las raíces latinas de los adjetivos: pauperrimo de pobre, integérrimo de íntegro y celebérrimo de celebre.
La columna de Angelita
angela_alvarez_v@yahoo.com
lunes 18 de enero de 2010
Vista de lince 86
Que aprovechen los bibliotecarios y que vayan comprando la Nueva gramática, por la módica suma de €120, para que les aconsejen a todos darle una mirada al numeral 2.2 El género marcado. Empleo genérico del masculino de la página 85 a la 89. Cuando todos lo hayan leído bien y se lo hayan aprendido, empezaremos a entender que esa bobada llamada lenguaje incluyente o equidad de género y que nos hace decir ciudadanos y ciudadanas es innecesaria y que con ciudadanos basta.
viernes 15 de enero de 2010
La sombra de Pitufo
lunes 11 de enero de 2010
Un montañero en el parque de la 93
domingo 10 de enero de 2010
Por los caminos de la Nueva gramática 5
sábado 9 de enero de 2010
Gazapera 5
“…mientras miles de millones de norteamericanos han perdido su trabajo” María Jimena Duzán, Semana (09-12-28).
Este gazapo es el aguinaldo de mi amigo Juan Garrido quien descubrió que la columnista multiplicó la población. En la frase anterior dejé sin especificar la población multiplicada porque yo descubrí otro gazapo de menor cuantía. ¿De dónde saca María Jimena miles de millones de norteamericanos que han perdido sus trabajos, si en el mundo entero apenas estamos rondando los 6,8 miles de millones de habitantes de los cuales a Norteamérica sólo le corresponden 0,444914 miles de millones (Almanaque Mundial 2010). Es decir, la población norteamericana no llega ni al mitad de mil millones.
Aquí viene el gazapo menor: las tres veces que la columnista utiliza el gentilicio norteamericano en su artículo, parece referirse a los norteamericanos estadounidenses, a los que la Real Academia les concede también el gentilicio de americanos como si americanos no fuéramos todos, los de por allá y los de por acá. Así las cosas, los mencionados (307 millones) no llegan ni a la tercera parte de mil millones de habitantes. Así, los que perdieron el trabajo podrían ser, a lo sumo, algunos centenares de millares de estadounidenses.
Sófocles pide al Altísimo mucho bienestar durante el año 2010 para todos los lectores y para todas las personas que vinculadas a esta columna.
Ciudad invitada
Uruapan, Michoacán de Ocampo, México
«Busco niño wapo y buena honda. Soy una chica de Uruapan Me defino como: mmm pues soy muy guapa muy pero muy buena honda y pues estoy en busca de una relacion estable ha aguien que sea como yo chido no pido mucho veeerdad?»
Lo primero que encontramos en la solicitud de la joven es la palabra wapo, parece que recibe una influencia de antropólogos estadounieses incapaces de pronunciar la sílaba gua y la reemplazan por wa. Son muchas las palabras indígenas que la llevan, no siendo guapo una de ellas, y que los antropólogos nos la cambian por wa como en guayuco y guayú, en esta nos han impuesto la palabra wayúu con una acentuación imposible en español.
No existen en español interjecciones de solo consonantes, le habría quedado bien hum o uf en vez de mmm.
El sustantivo relación lleva tilde y la joven chida comete un lapsus digitorum en la palabra alguien al no quedarle registrada la letra l.
Confunde, error muy común, la preposición a con la inflexión ha del verbo haber verdad lleva sólo una e.
El mensaje corregido y con nueva puntuación le queda así: Busco niño guapo y buena honda. Soy una chica de Uruapan. Me defino como una chica muy guapa, muy, pero muy buena honda y pues estoy en busca de una relacion estable con aguien que sea como yo: chido. No pido mucho, ¿verdad?
Profesores de español, ¿qué pasa?
viernes 8 de enero de 2010
Taller del idioma 5
Atiendo una invitación que leí hace algunos meses en La Crónica del Quindío para visitar la página web del municipio de Génova. También tengo derecho a estar husmeando páginas web para satisfacer esta columna. Primero digo lo bueno: se ve que es una página trabajada y con abundante información conveniente a propios y a foráneos.
«Este reglamento tiene por objeto proveer normas para la aplicación consistente y ordenada en el Municipio de Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, de las disposiciones generales establecidas en el Título Séptimo de la Ley de Gobierno y la Administración Pública Municipal del Estado de Jalisco, así como de las disposiciones contenidas en otras leyes aplicables en el ámbito Municipal, exclusivamente por lo que ve a las relaciones entre éstas y el H. Ayuntamiento, en materia de participación ciudadana. Del Reglamento de Participación Ciudadana del Municipio de Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco. Capítulo 1, Disposiciones Generales, Artículo 1.
La expresión en el ámbito surgió como una corrección del anivelismo, cuando los correctores comenzamos desde la década del 80 del siglo pasado a atacar la malsonante y nihildiciente expresión a nivel que nada significa y nada aporta a la información. Demostrábamos que entre las acepciones de la palabra nivel no existía una que se ajustara a ese modismo y que podría eliminarse, por ejemplo: un evento a nivel municipal es un evento municipal; una lesión a nivel de la rótula (expresión predilecta en el argot médico, por lo menos en mi país) es una lesión en la rótula. Los usuarios del anivelismo aceptaron el rechazo, pero se toparon con una palabra que les resolvía su costumbre de escribir frases rimbombantes sin ninguna utilidad, al menos para las ideas que denotaran lugares físicos o figurados. Esa palabra fue ámbito. Ni modo de decirles que es incorrecta, cualquiera de los tres significados se ajusta a sus pretensiones; pero… –siempre hay un pero que se tira en la batica de cuadros– ¿será necesaria o sigue sobrando como sobraba la expresión a nivel? Mi respuesta a esa pregunta sigue siendo: Sobra. En la cita: Las leyes aplicables en el ámbito municipal (sobra la mayúscula) siguen siendo las leyes aplicables en los municipios, en pro de la sencillez del idioma. La palabra ámbito, entonces, ocupa un espacio inútil en el Diccionario.
jueves 7 de enero de 2010
La columna de Angelita
Lo digo porque este bebé no es como los demás. Varias personas totalmente neutrales están de acuerdo: mi papá, el papá de Matías, el tío y la tía de Matías, mis tías y mi ginecólogo (aunque, para ser justos con el doctor Correa, en el momento de decírmelo creo que tenía mi vejiga en una mano, un escalpelo en la otra y el anestesiólogo le acababa de decir que no podían darme más epidural para callarme). El caso es que es El Niño Más Lindo del Mundo. Sigo buscando algún tipo de asociación acreditada internacionalmente que otorgue el título de manera oficial, una especie de Míster Baby Universe o algo, pero he tenido suerte.
lunes 4 de enero de 2010
Nota a los ejercicios de la Nueva Gramática
La Administración
domingo 3 de enero de 2010
Por los caminos de la Nueva gramática 4
1. un alta médica
2. una alta médica
3. unas altas médicas
4. un hombre encinta
5. unas mujeres encinta
6. una mujer impotente
7. un hombre impotente
8. una águila macho
9. un profesional hembra
10. un personaje femenino
11. la alma máterAgradezco de antemano el interés a este ejercicio my anticipo que habrá más, como tambien que pronto restableceré el lince matemático sección que es esperada por algunos lectores.
sábado 2 de enero de 2010
Por los caminos de la Nueva gramática 3
La poeta Lo convidó a participar en las tertulias literarias que se realizaban con frecuencia en su residencia (Liendo, Platos); Fina era una poeta muy superior a su esposo, pero siempre ocupaba un segundo plano con relación a él (Arenas, Antes).
viernes 1 de enero de 2010
Gazapera 4
Por los caminos de la Nueva gramática 2
Taller del idioma 4
jueves 31 de diciembre de 2009
Por los caminos de la Nueva gramática 1
martes 29 de diciembre de 2009
La columna de Angelita
viernes 25 de diciembre de 2009
Gazapera 3
jueves 24 de diciembre de 2009
Taller del idioma 3
lunes 21 de diciembre de 2009
lA COLUMNA DE aNGELITA
Hay una loba en mi armario…
En ese sentido, creo que la canción esta me sale a la perfección, y no sólo a mí. Creo que en el fondo, todas tenemos una loba adentro y darle de vez en cuando con joyas de plástico, sombras escarchadas, faldas demasiado cortas o colorete morado, es catártico. Al hacerlo nos sentimos rebeldes y libres y desinhibidas, y esto a la vez nos envalentona y nos da coba para tomar las decisiones difíciles y lidiar con las situaciones imposibles.
Así que ojo, salir a la calle de pava es ser loba, pero tener uno en clóset es ¡licantroterapia!
viernes 18 de diciembre de 2009
Participación
http://losgaviriasdesopetran.blogspot.com
jueves 17 de diciembre de 2009
Gazapera 2
«Si éste no es su lugar de destino, despeje el área de las puertas para facilitar la salida y el ingreso de otros usuarios». Exhortación poco obedecida que se escucha en el metro de Medellín al llegar a las estaciones de mayor congestión.
¿Qué hacen los otros usuarios? Unos salen y otros ingresan; ninguno sale e ingresa. Es decir, los otros usuarios salen o ingresan. Los que quedan deben facilitar la salida o el ingreso de los otros usuarios. Ya veo a los alegadores de oficio diciéndome que si un usuario salió y, al darse cuenta de que se equivocó de estación, regresó al vagón su acción fue de salida e ingreso. Pues no, nunca hay una acción de salida e ingreso, son dos acciones independientes: una de salida y otra de ingreso, por lo que el usuario en comento, pertenece primero al conjunto de usuarios que salen; al corregir, pertenece al conjunto de usuarios que ingresan.
Otro ejemplo del mal uso de la conjunción copulativa y lo dan los programas de prohibición de circulación de vehículos por horas de congestión y matrícula (placa), conocido entre nosotros como pico y placa: ejemplo 1, ejemplo2, ejemplo 3 (cliquear los ejemplos). Hoy no circulan los vehículos con placas terminadas en 5 y en 6. Ningún vehículo tiene una placa así; los hay con placa terminada en cinco y los hay con placa terminada en seis, pero no en 5 y 6. La prohibición es para los vehículos con placas terminadas en cinco o en seis.
Desertificar
«Degradación de la tierra y desertificación». Muchas fuentes.
¡Quién lo creyera!: un verbo morfológicamente incorrecto es aprobado y son ignorados dos correctos. Por el uso del sufijo –izar, el verbo desertizar significa que una parte de la Tierra se convierte en desierto. Éste es el verbo correcto porque está bien formado, pero con ese significado aparece el verbo desertificar incorrectamente formado por homofonía con el verbo decertificar ‘privar del certificado’, que tampoco ha merecido lugar en el Diccionario a pesar de su correcta formación. La literatura científica al respecto de los problemas del Planeta está plagada del intruso.
Ciudad invitada

Mendoza, Argentina
«175 kilómetros de la ciudad de Mendoza, sobre la Ruta Internacional n°7, se encuentra Puente del Inca, una formación natural que sirve de pasaje del Río Cuevas». mendozacuyo.com.ar
«A la ciudad de Mendoza se puede llegar en avión por medio del Aeropuerto Internacional Francisco Gabrielli - El Plumerillo o por vía terrestre a través de las rutas nacionales nº 7 y 40». Wellcomeargentina.com

También me estaba costando trabajo encontrar gazapos en Mendoza; pero con constancia se puede encontrar algo para enseñar. Hablemos, por ejemplo, de la abreviatura de número, tan aporeada en otros países como el mía. Aquí en Colombia mucha gente está convencida de que la abreviatura de número es No.; pues no no es no nies con mayúsculas. La palabra número tiene tres abreviaturas que aparecen en el apéndice 2 del Diccionario panhispánico de dudas. Son ellas n.°, nro. y núm. Observemos que en la primera el punto es anterior a la o volada.
En las dos citas la abreviatura está más cerca de la correcta que lo que la usan en mi país, pero le falta el punto antes de la o volada
En la primera cita hay un errorcillo adicional No existe el espacio entre la abreviatura y el numero especificado: n.° 7,
En la segunda cita la abreviatura debe ser en plural. Las abreviaturas tienen plural. Se agrega una s. Estos son los plurales de las abreviaturas vistas: n.os 7 y 40 (puede ser editado en Word más no en este blog porque la s también va volada); nros. 7 y 40; núms. 7 y 40.
miércoles 16 de diciembre de 2009
Taller del idioma 2
He omitido adrede casi todas las pistas que lleven a la identificación del columnista porque, después de una investigación de sus trabajos anteriores y posteriores al de la cita, deduzco que fue obligado o corregido para que el artículo apareciera con el lenguaje incluyente o de equidad de género, cualesquier cosas que esas expresiones signifiquen. Parte de los suspensivos entre paréntesis se deben a ese propósito. Dejé un par de sustantivos que pudieran poner en peligro tal secreto, pero corro el riesgo para mostrar que una institución educativa de prestigio y una universidad de prestigio se ven enlodadas por un personaje irresponsable que se empeña en dañar el idioma con ese melindre sin sentido.
Miremos cuántas inconsistencias cometen los que en tal empeño se embarcan:

1.° Sigue imperando el sexo masculino porque siempre va de primero: Niños, padres siempre van delante de niñas, madres. Deberían alternarse o escribirse mediante un sorteo para garantizar la equidad.
2.° Artículos y adjetivos siempre van en masculino calificando o determinando ambas palabras de diferente género: Los niños, niñas; los jóvenes; Nuestros niños, niñas y jóvenes se ven expuestos, en vez de Nuestros niños, nuestras niñas, nuestros jóvenes y nuestras jóvenes se ven expuestos, lo unos, y expuestas, las otras… Un discurso así no lo resiste ni Mirús. Los jóvenes y las jóvenes piden a gritos…; Como anticuados, los unos y como anticuadas, las otras. Habría que desenglobar los sustantivos comunes a dos géneros.
3.° Aplican la tal equidad a algunas palabras predeterminadas y olvidan otras que no están en sus catálogos: Aunque las madres aparecen con los padres, los maestros aparecen sin las maestras; nuestros hijos, sin nuestras hijas, y concebir una hija es una probabilidad equitativa con concebir un hijo.
Es una lástima que sean muchos los maestros que se comieron ese cuento de que es necesario hablar así dizque porque las niñas se traumatizan si no se las nombra. ¿Cómo les parece?
Otro dislate salido del magisterio es la muletilla me hago entender porque si le digo a un alumno “¿me entiende?”, dizque le estoy diciendo bruto. ¿Acaso han abierto el Diccionario en el verbo entender?
Otro más, no salido del magisterio, pero hay maestros que dicen: Coloque en el cuaderno, Les voy a colocar un trabajo, Coloque atención. Esos ejemplos son tres de los 44 que podemos poner. Dejemos en paz las gumarras que ellas sólo ponen huevos.
Ciudad invitada

Latacunga, Cotopaxi, Ecuador
«La Escuela de Ciencias Tecnológicas Héroes del Cenepa fue creada por la ESPE para satisfacer la demanda de carreras cortas, a nivel de tecnologías, en áreas no explotadas profesionalmente, formando profesionales competitivos y comprometidos con el desarrollo de su comunidad». EPSE-Sede Latacunga.
Debo confesar que no fue fácil cazar un gazapito en Lacatunga, revisé varias páginas, incluyendo la oficial, y todas hablaban de las bellezas de Lacatunga, de toda la provincia de Cotopaxi y de lo bueno que es vivir allá. Pero ninguna daba un errorcito para comentar. No quise probar en Wikipedia, porque no sería justo que apareciera un gazapo, no cometido en Lacatunga. Por fin encontré uno de anivelismo en la WEB de ESPE, Escuela Politécnica del Ejercito que si alguno de mis lectores lo ven, pueden llevarlo a la Escuela para que lo corrijan.
Volcán Cotopaxi
El error del anivelismo consiste en intercalar la expresión a nivel, que nada aporta a la información. Tanto es así que al quitar la expresión la información no se afecta: para satisfacer la demanda de carreras cortas tecnológicas.
domingo 13 de diciembre de 2009
Vista de lince 85
«Al mejor estilo de los carnavales del mundo, la parada en Mitos y Leyendas, en su versión 35, simplemente se lució». El Observador 09-12-09
Cuando a un periodista se le ocurre inventarle un significado a una palabra, todos corren a copiarle. Pasa en nuestro país que el carnaval de Barranquilla se inicia con un tradicional desfile llamado Batalla de las Flores y es mundialmente conocido el Desfile de las Escuelas de Samba en el sambódromo durante el Carnaval de Rio. Esos desfiles no son los carnavales respectivos, pero pertenecen a ellos.
En muchas otras ciudades hay desfiles tradicionales y que se repiten año tras año, pero que no necesariamente son de carnaval. Más aún no existen carnavales en diciembre como sugiere el título del periódico mostrado. El carnaval son los tres días antes del Miércoles de Ceniza. Y eso ocurre entre el 11 de febrero y el 12 de marzo, según el calendario judío. El desfile de Mitos y leyendas de Medellín que este año tuvo la edición 35 (que no versión) es un desfile que se hace el 7 de diciembre y no es de carnaval ni es un carnaval.
El prefijo
«Un extraño fenómeno luminoso pudo verse en el cielo nocturno sobre Skjervoy en el norte de Noruega en la madrugada del miércoles 9 de diciembre 2009. Según algunos testimonios, la inexplicable luz pudo haber sido causada por el fallo de un nuevo misil anti-submarino intercontinental ruso que estaba siendo probado en la frontera ruso-noruega». AFP 09-12-11, leído en Yahoo noticias
Uno de los prefijos que causan dificultad es el prefijo anti-, mucha gente lo une a la palabra mediante un guion. Hay que tener en cuenta que la palabra prefijo –que también está formada por un prefijo y una palabra simple— significa pegado antes. Ningún prefijo necesita el guion para formar la palabra compuesta.
Ciudad invitada
Huánuco, Huánuco, Perú
Como en muchas páginas web hay dos errores que se deben a falta de revisión de lo escrito y que los propietarios de las páginas pasan sus ojos una y otra vez sin que adviertan el error. El primero de ellos es la unión en una sola de las palabras color y rojo al mencionar la primera bandera huanuquense; el segundo, que parece un lapsus digitorum (equivocación de los dedos), por la cercanía de las teclas que intervienen es la sustitución del pronombre se por la preposición de donde debería decir se desvaneció.
El error más importante en la cita es la costumbre, contagiada de antropólogos norteamericanos, de escribir con mayúscula inicial los nombres de las etnias indígenas, tales como chupachos y panatahuas, esos nombres son equivalentes a gentilicios como huanuquenses y peruanos que nadie los pondría con mayúscula.
jueves 10 de diciembre de 2009
miércoles 9 de diciembre de 2009
Gazapera 1
«...y que el dueño del caballo con trenzas y shakiras se atenga al regaño de la Sociedad Protectora de animales». Daniel González Jaramillo, El Observador 09-11-26.
Sin revisar mi archivo, creo que es el mejor gazapo en los 18 años que llevo al frente de esta columna. Miren dónde van las chaquiras que se usan de adornos en las trenzas. Ahora falta que los juanetes sean llamados juanes para que les hagan juego: Shakiras en la cabeza y juanes en los pies.
Laureano
«En 1951, bajo la asesoría canadiense, se determinó un sistema que se basaba en la reproducción fotográfica. La Registraduría era la encargada de expedirla. En 1952, el presidente Laureano Ospina Recibió la primera». Información gráfica, de la historia de la cédula, El Colombiano (09-11-22)
Este gazapillo histórico me lo envió mi amigo Carlos A. Cadavid, con la pregunta de si fue ése el presidente que sucedió a Mariano Gómez. Como hay extranjeros que leen estas notas y no están obligados a conocer nuestra Historia Patria, explico: el gazapo consiste en que el apellido de Laureano era Gómez, y el presidente que lo precedió fue Mariano Ospina. Un cambio de apellido atribuible a un diseñador joven que no vivió la historia.
La risa
Antes de la vigésima segunda edición del Diccionario se nos enseñaba que la risa era una interjección de tres palabras y como todas las interjecciones aparecía enmarcada entre signos de exclamación. Así: ¡Ja, ja, ja! La edición XXII les quito los signos a todas las interjecciones y las de la risa no fueron la excepción y, además, las de la risa quedaron a una sola palabra: ja (también se combina la jota con las otras vocales). Al reírse una persona no emite esa palabra una sola vez, tampoco tres. Aunque la risa real es la repetición de la palabra (que no sílaba solamente), cuando se trata de escribirla se puede se puede quedar en las tres Separadas por comas: Ja, ja, ja, es más cómodo. Los signos de exclamación son opcionales. Con la llegada del chateo y el correo electrónico los usuarios de la risa piensan que si llenan un renglón con una palabra de tantas sílabas ja como quepan en él, la risa es más animada. No, lo que queda es más ridícula. Yo he pedido a muchos de mis amigos que aprendan a reírse por escrito, porque esos renglones llenos es lo mismo que la estridente risa de aquellos a quienes se les van subiendo las copas en una reunión.
Ciudad invitada
Lisboa, Portugal


Cuando la ciudad invitada es de habla diferente del español se la búsqueda de un gazapo se lleva a cabo en textos españoles que se relacionen que aunque no sean escritos para los del lugar se relacionen con ellos. En la página citada encontramos uno al estilo de Se venden medias para señoritas de seda o Se alquila apartamento para caballero con clóset. La redacción debió ser: Para reservar tan sólo ponga en el calendario las fechas de su estancia y descubrirá qué apartamentos tiene disponibles. Pues las fechas de estancia en el calendario, uno aspira a que sean el mayor número posible, hasta la ancianidad. Se adiciona la tilde faltante al relativo qué interrogativo.
martes 8 de diciembre de 2009
Taller del idioma 1
Gabriel (Abel Méndez y Sófocles)
Esa expresión a nivel se convierte en una muletilla para muchas personas que la repiten una y otra vez sin darse cuenta de que es innecesaria. Desde cuando inicié esta columna la he corregido, pero es una de esas expresiones eternas que no hay voluntad para acabarlas. Observemos lo innecesaria que es: Su objeto principal, la prestación del servicio público de transporte rural e intermunicipal ¿Qué se hizo? Ni se notó su falta: se esfumó como el pañuelo del mago. En mis conferencias he propuesto a la audiencia a que me diga una frase en la que crean que no se puede eliminar, yo se la elimino sin reemplazo. Aquí también les ofrezco lo mismo. Ahí está el correo electrónico o la sección de Comentarios.
«Esperando encontrar una solución en el tema de la construcción del puerto de aguas profundas en Tribugá...» El diario del Otún 09-10-23
Esta otra expresión el tema de también se convierte en muletilla para algunas personas que la repiten una y otra vez, tampoco tiene significado, es decir también puede eliminarse sin que ocasione el más leve daño a la comunicación. Es nueva, sólo hace dos años que empecé a percibirla y adarme cuenta de su inutilidad. Hagamos que se esfume como la anterior: Esperando encontrar una solución a la construcción del puerto de aguas profundas en Tribugá... Como el pañuelo del mago.
MAYÚSCULAS. «Dulces y espectáculos infantiles en el día de los niños» La Crónica del Quindío 09-10-30.
Hacía días no los molestaba con mayúsculas, pero hay que seguir insistiendo en las normas que aunque numerosas son de fácil aprendizaje. Una de ellas establece que los nombres de las fiestas van con mayúsculas: Día de los Niños.
ENFERMEDADES. «los problemas de salud más frecuentes en la tercera edad son: Hipertensión Arterial (HTA), (...) alteraciones de la memoria como el mal de Alzheimer, (…) déficit de la visión y la audición, mal de Parkinson, entre otras. Diana Marcela Atehortúa Arango, La Crónica del Quindío 09-11-30».
Ante todo, mi lucha contra los eufemismos de tercera edad y adulto mayor (éste no aparece en la cita, pero sí en otra parte del artículo) para llamar la ancianidad y el anciano respectivamente.
Los nombres de las enfermedades van con minúscula como todas las comprendidas dentro de los suspensivos entre paréntesis que no las escribí porque están correcta. Por lo tanto, hipertensión arterial va con minúscula aunque su sigla HTA vaya con mayúscula.
Las expresiones mal de Alzheimer y mal de Parkinson, además de incorrectas son obsoletas. La palabra mal no tiene en el Diccionario el significado de enfermedad. El Diccionario las define como Enfermedad de (Alzheimer y Parkinson respectivamente por los nombres de los científicos que las descubrieron). Para la próxima edición del Diccionario ya están aprobadas las palabras alzhéimer y párkinson como los nombres de esas enfermedades,
Ciudad invitada
Jujuy, Jujuy, Argentina
«Descubrí Jujuy. Visita a Jujuy! Te va a Encantar!». «Que comer». «Que hacer». «Donde alojarse». De la página web oficial de Jujuy.

¡Visita a Jujuy!
¡Te va a Encantar!
Qué comer.
Qué hacer.
Dónde alojarse.
Los relativos qué y dónde, en este caso, son interrogativos aunque no aparezcan los signos de interrogación.
domingo 6 de diciembre de 2009
La columna de Angelita
Desorden, pánico, caos: mi trabajo ha terminado

Las tragedias son, lamentablemente, escasas, así que muchos de los llamados "sádicos sociales" llenan sus conversaciones cotidianas con advertencias descabelladas sobre una variedad de prácticas y objetos.
Para empezar, todo, desde la cocacola hasta la carne quemada, hasta hablar por celular y acostarse despu?s de comer, da cáncer. Lo curioso de todo es que no tienen evidencia alguna para soportar sus nefastos diagnósticos. Si uno les pregunta —aunque es mala educación hacerlo— de dónde sacaron eso, responden con vaguedades evasivas tipo "lo leí en alguna parte" o "un médico me lo dijo".
Pero no tener evidencia no les impide llenar de pánico a todos los presentes. Pasada la hora de las advertencias llega el momento de los diagnósticos. "No me gusta esa tos. Así igualito estaba tosiendo la tía Martha la última vez que la vi. Dos días más tarde estaba muerta" (No le parece relevante que Martha haya muerto en un accidente automovilístico) u "ojo con meterse en celular en el bolsillo que después cuando quiera tener hijos salen con deformidades. Mira que el niño de Sandrita nació con seis dedos en el pie izquierdo y ella vive con el celular en el bolsillo". Estas son las mismas personas que han convencido a medio país de que su uno abre la nevera después de planchar, se tuerce o que el limón diluye la sangre.
Después del diagnóstico viene la cura, que también la tienen. Ellas son las que se saben todos los remedios caseros, las hierbas y las bebidas, los ejercicios y los rezos. Mientras tienen cautiva la atención de todos recetan con facilidad ¡ah! lo único es empezar a tomar vitamina E.
Lo peor es que ya no tienen que esperar al velorio o la sala de espera. Gracias a la internet ahora estas advertencias circulan en mensajes que son reenviados por alguien que lo recibió luego de que se lo reenviaran sin que se conozca jamás el origen o la fuente. Cuanto peor lo que se diga, a más gente le llega. Mucho me temo que el e-sadismo apenas está tomando impulso. Eso me preocuparía bastante pero sí que habrá personas que se alegren con que haya gente negativa y no aguanten las ganas de contarles a todos lo mal que está la humanidad.
lunes 30 de noviembre de 2009
El aprendiz de orador
1. El inicio
Por allá en 1986 me picó el mosquito de la política. Estaba en la plenitud de de mis 40 años y algo se podía hacer todavía en ese campo, aunque otros han empezado más jóvenes y otros aun parecen haber nacido en él.
Para los que no estén informados ingresé en lo que aquel tiempo se llamaba el Directorio Liberal de Antioquia orientado por el doctor Bernardo Guerra Serna. Directorio que se autoconsideraba como el oficial de Antioquia en el partido liberal. En aquel año ese grupo tenía las mayorías en Antioquia. Más de la mitad de los diputados y más de la mitad de los senadores antioqueños (la circunscripción era departamental) pertenecían a ese directorio.
No detallo nombres de todas las personas de las que algo aprendí en aquel entonces porque ocuparía un gran párrafo en este escrito. A cada una de ellas algo debo agradecerle. Tal vez sí van a aparecer nombres de algunas personas de la asociación interna del Directorio a la que me uní por haber nacido en una de las poblaciones objeto de la misma: Asociación para el Desarrollo del Occidente Antioqueño.
Durante los primeros meses del año de 1987, asistía a las reuniones en la Casa de Mármol del partido y algunos fines de semana me unía a las giras que tenían cono objetivo ir preparando las respectivas candidaturas a la primera elección popular de alcaldes. Casi todos los miembros de esas comitivas hablaban en los diferentes municipios unas veces en reuniones en plaza pública, otras en reuniones internas programadas en las sedes los directorios municipales.
Yo me dedicaba al conocimiento de los líderes liberales y de los funcionarios de cada municipio, relaciones de amistad que después me fueron provechosas para el desarrollo de mis labores en la Empresa Antioqueña de Energía, donde llegué gracias al trabajo político. También me fui enterando de las necesidades de electrificación de cada uno de los municipios del occidente antioqueño. Nunca hablaba en público ni se me obligaba por parte del jefe de la comisión respectiva, pero era reconocido mi trabajo por el inventario de la necesidad en electrificación rural que nos hacía concluir que los campos de Occidente estaban oscuros.
Llegó el año de 1988 y con él la recta final de la primera elección popular de alcaldes y la Asociación trabajó muy fuerte programado giras en varios municipios a la vez. Faltando cinco semanas para la elección me correspondió una comisión a Frontino dirigida por José Higuita, un docente jubilado que aspiraba a ser elegido diputado a la Asamblea de Antioquia, como efectivamente lo fue.
La primera noche en Frontino hubo una reunión en el local del Directorio Liberal y José me invitó a hacer parte de la mesa principal, mesa conformada por los que irían a hacer uso de la palabra. Como expliqué anteriormente, nunca en reuniones como ésta participaba de la mesa principal, pues yo no hablaba en público. Cuando estuve sentado, José me preguntó en qué orden quería hablar a lo que le respondí que yo no hablaría como no lo había hecho durante año y medio que participaba de giras como ésta. Nada me dijo José en contra de mi determinación ni me mostró enfado por mi negativa.
Al día siguiente, después de desayunar nos encaminamos hacia el corregimiento de Nutibara distante unos 30 km de la cabecera de Frontino. Allí nos tenían preparada una recepción en una casa de segundo piso en la que un balcón daba hacia el parque principal del poblado. José fue organizando el orden de los oradores y se acercó a mi para decirme:
—Usted habla de cuarto.
Ya no me preguntó si quería hablar. La expresión de José había sido una orden.
—José —le dije—, tú sabes que yo no hablo. Que mi trabajo consiste en ir recolectando información acerca de las necesidades de electrificación y cotejarla con los proyectos de la Empresa Antioqueña de Energía, pero yo no sé hablar de política ni sé arengar a las gentes.
José me miró a los ojos cual severo profesor en mis tiempos de adolescente y me dijo:
—Usted tiene dos alternativas: Hablar de cuarto es la primera. En caso de que eso no ocurra, deberá bajar al parque y buscar en qué irse para Medellín porque su comisión habrá terminado.
Sin darme tiempo para dar más argumentos, dio media vuelta y siguió adjudicando el orden de hablar a otros oradores.
A las 10:00 a. m. se dio inicio a la concentración con la entonación del himno del Partido Liberal. José saludó a la concurrencia, explicó el motivo de la reunión y anunció la participación del primer orador. Terminada la primera intervención José anunció la segunda después la tercera. Nunca había deseado tanto que los oradores se demoraran eternidades en sus intervenciones. Cortos o largos fueron desgranando sus argumentos y mis piernas temblaban y el estomago se me revolvía por cada una de las tres terminaciones de discursos con los consecuentes aplausos de la concurrencia y los vivas al glorioso Partido Liberal y a su director Bernardo Guerra Serna. Durante ese tiempo José nada me preguntó acerca de cuál de las dos alternativas había escogido y yo tenía la ligera esperanza de que en el papelito donde estaba el orden de los oradores siguiera un nombre diferente del mío.
José se adelantó al balcón abrió su papelito y anunció a la concurrencia que el siguiente orador sería el ingeniero Gabriel Escobar Gaviria. Un sudor frío me salió de todos mis poros y una sensación que no sentía desde los exámenes orales en la Bolivariana de Juanambú en la década del 50 me invadió por completo.
Me adelante al balcón, abajo una masa informe de colores diversos, alcanzaba a mirar al frente las montañas delineaban un cielo azul hermosísimo, pero yo no estaba para admirar paisajes. La masa informe eran mis examinadores. No recuerdo cómo empecé ni cómo terminé, si recuerdo haber usado la frase de cajón, recurso de muchos, acerca de “trasegar los campos de Nutibara en busca de la paz anhelada por el partido” y tuve especial cuidado en recordarle a la audiencia que el director del partido era Bernardo Guerra Serna. Al fin, no recuerdo cómo, logré decir que había terminado y me retiré del balcón. Miré un reloj cercano y sólo habían transcurrido cinco minutos. ¡Qué proeza! Había hablado cinco minutos y no había dicho nada. Es costumbre que cuando un orador termina su discurso, los demás y los que están cerca le extienden la mano como acto de aprobación de sus palabras. Nadie venía a darme la mano. ¡Nadie!
Sólo José vino desde dentro de la casa. Pensé que me diría que iniciara la segunda alternativa y tal vez si hubiera tenido dinero en el bolsillo la habría iniciado sin que me lo dijera. El mundo estaba derrumbado, Hasta ese momento no había hecho un oso más grande en mis 42 años a punto de cumplir.
—¡Muy bien, Gabriel, lo hiciste muy bien! —me dijo y siguió hacia el balcón a anunciar la participación del quinto orador.
Regresó del balcón y no cesaba de felicitarme como si quisiera reemplazar cada uno de los saludos que los demás no me dieron. Yo sabía que no lo había hecho bien, pero me di cuenta de que las felicitaciones pedagógicas de José tendrían por efecto amarrarme el pie de tal manera que no diera hacia atrás el paso que hacía menos de diez minutos había dado hacia adelante.
Entendí eso y me propuse que si tenía el apoyo de un docente como José, valdría la pena ensayar y no dar pie atrás.
2. El idioma nativo
José no sólo levantó mi ánimo mediante elogios inmerecidos, sino que me adjudicó un cargo para el resto del día: me convirtió en su auxiliar.
Antes del inicio de los discursos se nos había unido una joven indígena de los muchos nativos que hay en Nutibara tanto en el casco urbano, como en la parte rural del corregimiento. La joven era conocida de José y de varios de los miembros de la comitiva, mas yo apenas la conocí ese día. No recuerdo su nombre, pero en esta crónica la llamaré Yolanda.
Mientras el quinto orador hablaba José me dijo que le preguntara a Yolanda si hablaría de penúltima.
Me acerque a la joven y le transmití la pregunta. Su respuesta fue inmediata sin titubear:
—Dile que yo hablo en pasuancho.
Con la entonación que le dio a esa palabra quedé convencido de que pasuancho era el idioma con que ella acostumbraba comunicarse con los de su tribu. Le di su respuesta a José quien me contestó que no había inconveniente. La comunicación se transmitió bien y yo volví donde Yolanda a manifestarle que podía hablar como ella había dicho.
Después del quinto orador siguieron otros dos y por fin José anunció al último. Algo había pasado y yo no supe en el momento qué era, pero Yolanda no habló de penúltima ni José me preguntó nada, ni se extrañó de que ella no fuera a hablar de penúltima. Raro me parecía que José, tan severo que fue conmigo por no querer hablar, nada hubiera manifestado porque su penúltima oradora no había hablado ni en pasuancho ni en español, por el contrario, parecía estar enterado de que ella no hablaría, aunque yo le había comunicado que lo haría en su idioma. Durante el almuerzo tampoco hubo comentario de José al respecto de la frustrada participación de Yolanda.
Terminado el almuerzo José me comunicó que viajaríamos a Paso Ancho y me dio la lista de oradores para la concentración en ese lugar. En esa lista yo estaba de cuarto y Yolanda de penúltima. Ahí supe que Pasuancho no era un idioma, sino un lugar y comprendí por qué José no había preguntado nada. Yo le dije que Yolanda hablaría en otro idioma y él entendió que la joven hablaría en otra parte, como verdaderamente era su voluntad.
Ya estaba metido hasta las agallas en el cuento de José y no había más remedio que poner la voluntad para hacer bien las cosas. Esta vez les puse mucho cuidado a las intervenciones de los tres primeros y traté de captar una idea que me gustara y buscar palabras diferentes para exponerla o apoyarla. No piensen que es fácil recordar después de 21 años cuál fue, pero creo que esa estrategia me dio algún resultado, yo mismo sentí que el discurso empezó a ser coherente aunque no hubiera faltado el “trasegar por los campos de Paso Ancho” ni recordar que el orientador del partido era Bernardo Guerra Serna. Para no ser repetitivo este último concepto se seguiría expresando en todos los discursos de esta campaña y de otras que nos esperaban. Las felicitaciones de José ya fueron más sinceras y el tiempo de discurso aumentó a siete minutos.
A su turno Yolanda mostró una experiencia en estas lides que yo apenas estaba consiguiendo. Aunque la concurrencia estaba compuesta por igual número de indígenas que de blancos, el discurso, de alto contenido social, fue en español. En Pasuancho Yolanda habló en español.
Después de nuestra despedida de Paso Ancho, nunca más volví a ver a Yolanda.
3. Ascenso del primer día
De Paso Ancho la comitiva pasó a Musinga donde nuevamente José me entregó la lista para que yo comunicara el orden y nuevamente estaba yo de cuarto lo que me hace pensar a veces que ese cuarto lugar habría sido otra estrategia pedagógica de José. Allí empecé a sentir más confianza en mí mismo y hasta dejé la frase de cajón de “trasegar por los campos de Musinga”. Nuevamente la estrategia de escuchar con atención a los antecesores dio resultado, también mencionar las virtudes del candidato que el partido apoyaba para la Alcaldía de Frontino, Samuel Escobar Castillón. En Musinga fueron nueve minutos y las manos de apoyo al terminar no se hicieron escasas.
Con esto se terminó la comisión dirigida por José quien ahora esbozaba una sonrisa maliciosa en vez de la severidad de la mañana cuando me dio a escoger entre dos alternativas. Pero el día no había terminado y nos faltaba una concentración en Manguruma, el barrio más grande de Frontino y casi otro pueblo. Esta concentración fue preparada por la Juventudes Liberales cuyos directores, jóvenes recién egresados de la secundaria, trabajaban por el Partido a la par con los dirigentes tradicionales de una y dos generaciones anteriores a las suyas.
Ellos habían estado en las tres concentraciones de la gira por lo que fue una sorpresa para mí que me ofrecieran el uso de la palabra después de semejante oso del parque de Nutibara, aunque el avance de las otras dos concentraciones había sido notorio. Influyó en mi discurso que meses antes ya había trabado amistad con el joven Carvajal, hijo del dirigente de Nutibara y con Mariluz González de Manguruma. Con esto pude centrar el discurso en los valores que de ellos ya conocía y del esfuerzo que hacían ante otras ideologías juveniles de la época. Nuevamente expuse las virtudes del candidato. Fueron 14 minutos en los que el gagueo no se hizo presente. Los saludos de manos fueron abundantes y los aplausos sinceros. En menos de diez horas la obra de José empezaba a dar frutos. El miedo a hablar en público había sido vencido.
4. Cierre de campaña
Como cuando uno aprende a montar en bicicleta que ya no se quiere bajar de ella, me vino como anillo al dedo el final de la campaña porque fueron muchos los discursos y en diferentes municipios que se dieron: Sopetrán, Sabanalarga, Santa Fe de Antioquia, San Jerónimo fueron los más frecuentados durante este último mes de campaña y ya no esperaba que el director de la comitiva me programara, sino que yo mismo le decía que me pusiera entre los oradores; a veces tenía que volverme insistente porque algunos directores y jefes de directorio tenían sus propias preferencias y yo no estaba entre ellas.
Cuando coincidía con Samuel Escobar, el candidato de Frontino, comencé a darme cuenta de que él siempre empezaba su discurso con una corta parábola, terminada la cual la asociaba al momento presente de los escuchas y sacaba conclusiones tendientes a su futura gestión en la Alcaldía. Una de sus parábolas preferidas hablaba de que Belleza y Fealdad se fueron a nadar al mar; Fealdad salió de primera y al ver las vestiduras de Belleza, se las puso y se fue con ellas. Cuando Belleza salió sólo estaban las vestiduras de Fealdad y tuvo que ponérselas para no salir del mar desnuda. Desde entonces todo el mundo ve como bellas las cosas feas y como feas las verdaderamente bellas. Sólo mirándolas al rostro se podía distinguir que no eran las vestiduras adecuadas. Tales parábolas las empezaba Samuel con la introducción: “Cuenta la leyenda que...” No identificaba la fuente. Varias veces le manifesté mi gusto por la iniciación de sus discursos e indagaba por la fuente donde las obtenía. Sólo le arrancaba una sonrisa de satisfacción, pero con la fuente se me hacía el loco y eludía la respuesta. Comprendí que no quería competencia en el método.
Llegó el día de cierre de campaña y coincidencialmente fui asignado a la comitiva que cerraría en Frontino al mando de José Higuita. Había transcurrido un mes y ambos sabíamos que las alternativas no se darían esta vez por lo que mi nombre estaba programado en el acostumbrado papelito de José. Ya no recuerdo si estaba de cuarto o en otro lugar. A lo mejor, ya no era importante. La concentración esta vez fue en el mismo lugar del parque, pero los oradores estábamos en el segundo piso del kiosco y no en el balcón de hace un mes. Cuando me tocó el turno pude darme cuenta de que ya la concurrencia no era una masa informe de colores. No. Cada persona se diferenciaba perfectamente, los conocidos y los desconocidos. Todos estaban expectantes. Empecé por darles los agradecimientos por haberme dado la oportunidad un mes atrás de iniciarme en estas lides de la oratoria y les describí, como aquí lo hice, mi miedo de entonces. Eso arrancó risas en los presentes, algunos de los cuales con seguridad recordaban mi mal rato de entonces. Al lado de los oradores siempre estuvo el candidato quien cerraría la concentración seguí mi discurso desgranando uno a uno los argumentos por los que estábamos en esa concentración y por el motivo principal de hacer que Samuel Escobar rigiera los destinos de la municipalidad a partir del 1.° de junio de aquel año. Recuerdo que durante una pequeña pausa que hice para tomar agua y alientos, el candidato me dijo en tono de maestro: Si esto has avanzado en un mes te espera un futuro excelente en el campo de la oratoria.
Terminado el discurso la felicitación de José fue de abrazo esta vez. Su obra estaba completa. Tal vez éste está en su lista de logros como docente. Samuel cerró y a su discurso no le falto la parábola cuya fuente seguía desconocida por mí.
5. El librito
Las satisfacciones por el trabajo político realizado se dejaron sentir muy pronto. Mi continuo hablar con los líderes municipales y con los candidatos a la Alcaldía respaldados por el Directorio, muchos de los cuales ganaron en sus respectivos municipios (Ebéjico, San Jerónimo, Sopetrán, Sabanalarga, Santa fe de Antioquia, Frontino, Dabeiba, Uramita y Peque), dieron por resultado la toma de conciencia en la Asociación y en el Directorio de la necesidad de electrificar a Occidente. Bernardo Guerra buscó entonces que la gerencia de la Empresa Antioqueña de Energía quedara en manos de uno del Directorio y lo logró en con Jesús Arturo Aristizábal Guevara, en enero de 1989. Medio año antes el presidente Virgilio Barco había nombrado al médico Antonio Roldán Betancur en la Gobernación, y se había posesionado a nombre del Directorio Liberal de Antioquia.
Por mi parte, mi trabajo político se vio recompensado con mi nombramiento como jefe de Zona Occidente de la Empresa Antioqueña de Energía del que me posesioné el 11 de mayo de 1989 casi un año después de la posesión de los alcaldes a los que les ayudé a ganar. Durante las Fiestas de la Panela en junio de 1989 en Frontino el gobernador Antonio Roldan anunció la entrega de cuatro millardos de pesos para la electrificación de occidente. Y efectivamente la hizo, dos semanas después caía abatido por la dinamita del narcotráfico en un hecho hasta la fecha sin esclarecer.
Después de un período interino de Pedro Pablo Betancur en la Gobernación fue nombrada en propiedad Helena Herrán de Montoya quien adicionó ocho millardos de pesos más a la electrificación de Occidente.
Se empezaron a electrificar veredas por docenas y la población y los alcaldes felices porque se estaban cumpliendo promesas de campaña. Por cada inauguración recibía yo una llamada del Gerente con el objeto de que lo reemplazara en la ceremonia con un discurso. En las de Frontino volvía a envidiar los comienzos de los discursos del Alcalde. Por lo general a esas inauguraciones asistían los dirigentes liberales de cada municipio, para darle un tinte político a esa importante obra de la Gobernación de Antioquia.
Samuel Escobar hizo en Frontino una alcaldía de puertas abiertas. No se necesitaba hacer antesala para hablar con él. Una vez tuve que llegar a su oficina por alguna circunstancia del trabajo en común y lo encontré hablando por teléfono. Me hizo seña de que siguiera y lo esperara mientras terminaba la conversación, Así lo hice y como la conversación se prolongara me puse a curiosear la biblioteca que tenía en la oficina. De pronto me llamó la atención un librito de unos 12 cm por 17 cm y de escasas 50 páginas, lo tomé en mis manos y me puse a hojearlo. ¡Allí estaban las parábolas de los discursos de Samuel! Una a una esas deliciosas parábolas. Miré la tapa del libro: Khalil Gibran, El vagabundo. Miré de reojo para ver si Samuel me había pillado y no parecía. Puse nuevamente el librito en su lugar, saqué mi cuaderno y apunté autor y título para que no se me fueran a olvidar y me retire de la biblioteca para no despertar sospechas.
No. No conocía a Khalil Gibran y ¿qué?, ¿muy raro? Conozco gente muy erudita que no tiene ni idea de la Teoría de la Relatividad ni del colisionador de hadrones en la frontera Franco-Suiza y no por eso dejan de ser sabios en sus respectivos campos científicos. Eso es lo que contesto cada vez que contando esta anécdota se me reprocha por mi ignorancia literario-filosófica. Claro que una vez conocida la circunstancia de que era el autor de esas bellezas me volví hincha furibundo del libanés.
En la siguiente ida a Medellín pasé por la Librería América y allí compré el anhelado librito que se lee en una hora. Para estrenarlo tenía que esperar una oportunidad en que me encontrara con Samuel en una inauguración. La oportunidad llegó. Había una inauguración en Cañasgordas, municipio en el que el alcalde no era de nuestro grupo; pero la líder liberal se obstinó en que la inauguración la debía hacer Samuel, el alcalde de Frontino, y me relegó a mí que era el encargado oficial por parte del Gerente. Yo abrí la reunión y Samuel la cerró. Empecé a hablar y los demás dignatarios estaban detrás de mí a escasos pasos por lo estrecho del lugar. Empecé mi discurso con estas palabras: “En su obra El vagabundo nos cuenta el filósofo americano-libanés Khalil Gibran que dos hombres se encontraron a la orilla del mar...” Para Samuel debió ser un golpe terrible porque no sólo le estaba copiando su estilo sino que estaba revelando la fuente tan celosamente guardada, mientras seguí mi historia alcancé a escuchar a mis espaldas la voz de Samuel que se lamentaba:
—¡Vean a éste!, ¡me cogió el librito!
Tuve que contener la risa durante toda la inauguración.
Veinte años después en un encuentro político a mediados de noviembre de 2009, Samuel y yo recordábamos la anécdota y ese encuentro me motivó a escribirla desde sus principios
6. Los dos mejores
En verdad el librito me sirvió durante los 11 años que estuve en la EADE pues siempre hubo inauguraciones y eventos especiales a los cuales era invitado por el cargo que ejercía. También hubo variantes y no siempre usé la parábola al principio, sino que a veces la intercalaba en medio del discurso o usaba trozos de otros autores. Entre ellos Porfirio Barba Jacob, José Asunción Silva y Gregorio Gutiérrez González. Recuerdo una vez en la que compraré la oscuridad del Occidente antioqueño con el paisaje descrito por Diego Fallon en esta hermosa estrofa de La Luna: “¡Oh! y éstas son tus mágicas regiones,/ donde la humana voz jamás se escucha;/ laberintos de selvas y peñones./ en que tu rayo con las sombras lucha…” ¡Toda una belleza!
Perdí la cuenta de los discursos de la última década del siglo XX, pero me quedó la satisfacción de que cuando di el paso fue para quedarme y aún estoy disponible
Cierro esta crónica rememorando los que considero mis dos mejores discursos de la época de las inauguraciones. En los dos estuvo presente un mismo personaje. Recordemos que el gobernador Antonio Roldán Betancur, vivió sólo dos semanas después de haber ordenado la primera parte de las electrificaciones de Occidente. No alcanzó a inaugurar ninguna de las obras de las veredas que con su auxilio se electrificaron, pero el pueblo sí se alcanzó a enterar y en algunas partes hubo muestras de agradecimiento. El municipio de Ebéjico le dio el nombre de Antonio Roldán Betancur al estadio cuya construcción coincidió con la época de las electrificaciones, desconozco si para la misma hubo aporte de la Gobernación de Roldán. El gerente de EADE, Jesús Arturo Aristizábal Guevara, fue invitado a la inauguración y por supuesto delegó en mí esa invitación. Toño y yo habíamos compartido muchos momentos desde que ambos teníamos nueve años hasta que nos separó la Universidad: él en Medicina de la U de A. y yo en Ingeniería Eléctrica de la UPB. En Ebéjico no tenía que hablar del Gobernador allí hablé del amigo de barrio, del deportista, del hincha del Atlético Nacional. La audiencia se enteró de muchas cosas del aspecto humano de Antonio.
Para el otro fue hasta mi oficina un campesino a “pedirme un permiso” porque en su vereda habían hablado acerca de que la inauguración la debían hacer con una misa por el eterno descanso del alma de Antonio Roldán Betancur que porque ellos sabían que la plata para su vereda la había dado ese gobernador que tan lamentablemente había muerto. Le dije que a mí no tenía que pedirme permiso porque las inauguraciones eran propiedad de los campesinos y ellos podrían hacer en sus inauguraciones lo que a bien tuvieran, que ahí tendrían que contar con el párroco respectivo, a lo que me contestó que con el sacerdote ya habían hablado. Le pregunté por el nombre de la vereda y me dijo que era la vereda Fátima en Las Azules. Me dijo el día y me pidió que los acompañara. Le dije que sí.
Tres días antes de la fecha de la inauguración de la vereda recibí la consabida llamada del gerente Jesús Arturo Aristizábal Guevara para que lo reemplazara con un discurso en la vereda Fátima de las Azules en Santa Fe de Antioquia.
Como Las Azules todavía no tenía carretera había que caminar una hora para llegar a la vereda Fátima y la misa era a las 5:00 p. m. Me fui muy temprano de tal manera que a las 4:30 p. m. ya estaba en la casa donde se celebraría la misa.
Esperé sentado en un corredor y estaba inquieto porque el sacerdote tuviera que pegarse la caminada que me pegué yo. Aún no habían llegado los funcionarios de la Administración municipal ni los líderes del partido y se iba acercando la hora de la misa.
De pronto hizo aparición un personaje como salido de las películas del oeste americano, jinete sobre un caballo gris, excelente ejemplar; sus botas y su sombrero le daban un aspecto de hopallong cassidy, pero sin los revólveres. Su actitud autoritaria al bajarse del caballo hizo que me levantara del asiento, me entregó las alforjas y me indicó que las entrara a una habitación. Miedo me dio por el contenido. No fuera a ser el producto de un atraco a una diligencia. No lo era. El personaje entró detrás de mí a la habitación, me pidió las alforjas y comenzó a vaciar su contenido: un cáliz, una cajita con hostias, unos ornamentos que se fue poniendo después de quitarse el sombrero, un misal y todo lo necesario para la celebración de la Eucaristía. Tomó el misal y sin saber que yo representaba la autoridad de la EADE me preguntó si sabía hacer la lectura, le respondí afirmativamente y me entregó el misal para que fuera preparando. Mientras tanto llegaron el Alcalde con su comitiva y los líderes.
Terminada la Eucaristía el sacerdote se convirtió de nuevo en hopallong y se excusó de la concurrencia porque tenía que celebrar otra Eucaristía en otra vereda. Montó en su caballo y se marchó.
Los que quedamos iniciamos la inauguración y en mi discurso volví a hacer uso de mi amistad infantil y adolescente con Antonio al que le pude sumar varios elementos coincidentes: El barrio de Medellín donde crecimos fue el barrio Fátima y esta vereda llevaba ese nombre. En la iglesia de Fátima cuando teníamos 18 años nos alternábamos la lectura en las misas y el micrófono en los bazares y aquí me tocó hacer la lectura en una misa por su eterno descanso. El representante del partido se excusó de hablar porque consideró que el ingeniero de la EADE había dicho suficiente sobre las bondades de Antonio.
Gabriel Escobar Gaviria
Noviembre de 2009
domingo 29 de noviembre de 2009
Preguntario 2
3. En su columna de hoy la señora Ponsford dice, después de hacer un alto elogio de las jornadas culturales en Madrid, "La verdad, lo de Madrid fue un descreste". ¿Por qué la señora no se toma la pena de consultar el diccionario antes de escribir tonterías, ya que el DRAE dice: "descrestar. tr. Quitar o cortar la cresta 2. Col. Engañar a una persona"?
Muchas veces el Diccionario no recoge el significado completo de una palabra. Como ven, dice que en Colombia le ponemos el significado de engañar. Yo no he escuchado ni he leído tal significado en mi país, aunque puede ser que algunas regiones lo usen así. Al menos en Antioquia, mi región, el significado es el que le da la señora Ponsford: Asombrar o asombrarse. Así: Me quedé descrestado con la conferencia de Gustavo ayer en la Universidad; Me descrestaron los alumbrados navideños del río.
Lástima que no tengo a la mano el Nuevo Diccionario de Colombianismos del Instituto Caro y Cuervo, muy completo y muy bueno. Pero en una oportunidad que pase por alguna Biblioteca, lo consultaré y les comentaré.
Bajo tierra
4. En Televisión Colombia dijeron la siguiente noticia: La única forma de que haya vida en Marte es bajo tierra. ¿Es posible esto?
Quien formula esta pregunta da a entender que si se está en Marte se debe decir bajo marte; en la Luna, bajo luna y en Kriptón (el planeta de don es oriundo Supermán, bajo kryptón.
Siempre busco lógica en el Diccionario y eso he tratado de enseñar.
El cuarto significado de la entrada tierra:
"4. f. Suelo o piso. Cayó a tierra"
Pueden observar que en el ejemplo la palabra tierra está con minúscula. Obviamnte no se refiere al nombre de nuestro planeta que exige la mayúscula, sino que es un sinónimo establecido de suelo o piso de tal manera que en Marte también se pueda caer a tierra o al suelo, o al piso. No existe la expresión caer a marte. Es lo mismo que el significado de aterrizar, según el cual un avión puede aterrizar en cualquier superficie. los únicos que pueden acuatizar son los hidroaviones.
Éste es el tipo de discusiones preferidas por los gramatiqueros parecidas al vaso con agua y a yo distingo a Pedro
Ciudad invitada
Santander, Cantabria, España

«Los primeros datos de sus pobladores se remontan al año 21 a.C., fecha en la que el emperador Augusto envió la armada de Agripa para someter a los cántabros, centrando en la ensenada santanderina su base logística, a la que denominaron Portus Victoriae por el triunfo romano sobre la organización tribal...
»Corrección (Por Eloy Guevara): Los primeros pobladores (sapiens sapiens) se remontan al 36.000 aC (Herminio Alcalde del Río), no al 21 aC; en ésta fecha comenzaron las guerras cántabras, pero noricia escrita de su habitación, ya con el apelativo de cántabros, la tenemos, por Catón, en el 195 aC (aunque probablemente fuera muyyyyyy anterior). Augusto, efectivamente, ordenó a Agripa, su cuñado (con justa fama de sanguinario) tomar Cantabria; pero primero, fué el propio Augusto quien lo intento con cuatro legiones y ante la inesperada masacre sufrida a manos Cántabras, y tras dos años de cruenta campaña, derrotado, deprimido y enfermo, regresa a Roma y es entonces cuando envía a Agrippa y sus legiones». Historia, Página web de pueblos de España. Santander.

1.° Las abreviaturas de dos o más letras se escriben intercalando un espacio entre ellas año 21 a. C.
2.° La corrección de Eloy Guevara acaba por perjudicar más las abreviaturas pues no solo les quita el espacio entre las letras sino el punto de cada una. Grave.
3.° Descuido en la escritura al escribir noricia por noticia: el dedo cayo en la tecla vecina.
4.° No se explica uno que en un escrito serio se usen los artiuficios juveniles de los chateos como el de la exageración del adverbio muy mediante la multiplicación por cinco de la última letra. Con una sola bastaba.
5.° La inflexión fue del verbo ser no lleva tilde.
6.° A la inflexión intentó del verbo intentar en el mismo renglón se le puede asignar la tilde sobrante del numeral 4.°
7.° Los gentilicios como cántabras no van con mayúscula.
8.° El nombre de Agripa, en español es indiscutible que va con una sola pe para nada es necesaria la otra. Consultado en mi buscador predilecto me salen 151.000 páginas web con doble pe contra 22.000 con una sola pe lo que me hizo suponer que en latín era con doble pe. Por ahora no entro a discutir porque mi gramática latina de cabecera la del padre Héctor H. Hernández, texto completísimo, la trae con una sola pe. Esto me obligará una vista a la Biblioteca de la UPB o a la Biblioteca Pública Piloto de Medellín. Pues ya son dos las consultas que debo.
jueves 26 de noviembre de 2009
La columna de Angelita
Matías está próximo a nacer. Ya me entró el tuto y como siempre ante el temor a lo desconocido, recurro a la sobreinformación. He buscado y he leído mucho sobre qué esperar del parto y debo confesar que estoy aterrada porque he dado con consejos irrisoriamente inútiles.En un libro que me regalaron sugieren: "para amenizar el parto, la parturienta debe empacar juegos sociales; para celebrar luego no olvidar llevar una botella de champán, pero sobre todo recordar llevar sus implementos de aseo y maquillaje”.
Pero sigamos con el cuento de los juegos sociales. No sé en qué están pensando estas señoras o qué programa de Discovery se vieron en donde las mujeres tienen tiempo, ganas o neuronas desocupadas suficientes para entablar un juego de mesa entre contracción y contracción, pero salvo que exista algo que se llame jaque, mate, puje, no estoy interesada. Es más, creo que quien se atreva a pasarle un par de dados a una mujer en trabajo de parto necesitará una rectoscopia de urgencia.
Abordemos ahora el detalle del champán. Pasemos por alto en principio el que están recomendando llevar una botella de vidrio con corcho volador a un recinto en donde va a haber un recién nacido y prefiramos ignorar que la parafernalia de las copas sólo añadiría más elementos peligrosos a la ya volátil mezcla de medicina y festejo. Fijémonos únicamente en el detalle de que una mujer que acaba de tener un bebé no debe consumir alcohol. Aquí sólo hay dos posibilidades: que creen que la mamá es una alcohólica empedernida y que no le importa la salud de su bebé o que suponen que el papá es un cretino que llevaría trago a semejante ocasión y en ambos casos, estamos hablando de gente que llevaría Tequimón o aguardiente amarillo y no champán.
Finalmente, el detalle del maquillaje. En el libro dicen que es para que a la mamá no se le ahonde la depresión postparto al verse fea en las fotos que le tomen después del parto. ¿A quién engañan? Si una tiene que expulsar una cosa del tamaño de una sandía por una abertura del tamaño de un limón, no hay base suficiente en el mundo para hacer que uno luzca como si nada. Y, aquí entre nos y sin juzgar a nadie, ¿no está una lo suficientemente preocupada con detalles bobitos como si el bebé nació completo y ojo se me lo llevan como a esa pobre señora en el noticiero? Porque el detalle de que se me ven las ojeras me parece un poco trivial en comparación. ¿Ven por qué estoy preocupada? Si estos son los consejos que dan para el parto ¿cómo serán los que dan para manejar adolescentes?
domingo 22 de noviembre de 2009
Vista de lince 84
«Sólo hasta 1956 y tras ser aprobado un acto legislativo, Carola Correa de Rojas Pinilla, esposa del general Gustavo Rojas Pinilla, presidente de la Nación, se convirtió en la primera mujer en obtener la cédula. Con el documento en mano ella votó el plebiscito de 1957, que abrió el camino al Frente Nacional». El País (Cali) 09-11-22.
En esta cita del diario El País de Cali se observa cuánta ha sido la influencia bogotana en el habla de todo el país. Hace unos años ese error de semántica sólo se escuchaba o se leía en Bogotá. Ahora, por obra y gracia de la televisión en sus telenovelas y en sus tales concursos reales, con guiones de telenovelas. se han repartido los errores y dichos bogotanos a lo largo y ancho del territorio nacional. Como está la cita, dice que doña Carola fue la primera mujer en obtener cédula hasta 1956. ¿Cómo harían para que después de 1956 fuera otra la primera?
Dejo pendiente para cuando pueda averiguar, o si de pronto un lector tiene alguna luz sobre el asunto, el hecho de por qué si mi general estaba en el exilio, su esposa no lo estuviera acompañando, o vendría sólo a votar, toda vez que la primera oportunidad que tuvieron las mujeres en Colombia de acercarse a las urnas fue el 1.° de diciembre de 1957 para votar el plebiscito cuya aprobación popular crearía el Frente nacional que haría una alternación del poder entre los dos partidos tradicionales: el Liberal y el conservador. Tal vez fue considerado emblemático el voto de doña Carola.
La oración correcta: En 1956 y tras ser aprobado un acto legislativo, Carola Correa de Rojas Pinilla, esposa del general Gustavo Rojas Pinilla, presidente de la Nación, se convirtió en la primera mujer en obtener la cédula. Agrego que sigue siendo la primera mujer en haber adquirido cédula en Colombia.
Uno de mayúsculas
«Una escena feliz con tres parejas jurando su amor en el altar, selló el final de la serie de televisión Padres e Hijos, tras 16 años de emisiones ininterrumpidas». Del blog Así lo veo publicado en El Colombiano 09-07-24.
Transcribo el numeral 4.17. de las normas para el uso de las mayúsculas del Diccionario panhispánico de dudas:
«4.17. La primera palabra del título de cualquier obra de creación (libros, películas, cuadros, esculturas, piezas musicales, programas de radio o televisión, etc.); el resto de las palabras que lo componen, salvo que se trate de nombres propios, deben escribirse con minúscula: Últimas tardes con Teresa, La vida es sueño, La lección de anatomía, El galo moribundo, Las cuatro estaciones, Las mañanas de la radio, Informe semanal. En el caso de los títulos abreviados con que se conocen comúnmente determinados textos literarios, el artículo que los acompaña debe escribirse con minúscula: el Quijote, el Lazarillo, la Celestina».
La serie de televisión Padre e hijos es tal vez la que más desobedece esta norma. La razón está en que las palabras padres e hijos se complementan en el concepto y al ver la primera con mayúscula, induce la mayúscula de la segunda, pero lo correcto es Padres e hijos.
Ciudad invitada
Bucaramanga
Gazapo subcampeón
«Soy de los que creo que todo pensamiento debe ser respetado y expresado sin derecho a ser condenado por los demás, pero con usted francamente no encuentro otro camino». Manolo Azuero. Vanguardia.com, Vanguardia liberal (Bucaramanga) 09-11-20.
El periodista bumangués –gentilicio de los nacidos en Bucaramanga– es uno de los que caen en el gazapo subcampeón: discordancia en el número entre un sujeto y un verbo:
Explico. Muchos son los que creen que todo pensamiento debe ser respetado; yo (Manolo) soy uno de ellos; entonces, yo (Manolo) soy uno de los que creen que todo pensamiento debe ser respetado. O bien: Soy de los que creen...

«Hoy, Bucaramanga vivirá el Carnaval de la Alegría, como una integración de los 67 grupos del adulto mayor, que celebrarán con risas, color, ritmo, danzas y disfraces. De la página web oficial de Bucaramanga (cliquear el nombre de la ciudad).
Por alegres que sean los carnavales; por risas, color y ritmo que tengan; por las danzas y disfraces que se muestren, es imposible hacer carnavales en noviembre. Para que me ayuden un poco en el trabajo les pongo en la palabra carnaval el enlace para que encuentren su significado y se darán cuenta de que los carnavales sólo son posibles a finales de febrero o a principios de marzo.
Por último, qué bueno si dejáramos ese eufemismo de adulto mayor por anciano. Los ancianos no se van a ofender porque les digan ancianos.
jueves 19 de noviembre de 2009
Vista de lince 83
«Madonna le da una clase de desarrollo espiritual a niños de una favela brasileña».
«Río de Janeiro, 12 nov (EFE).- La cantante estadounidense Madonna recibió ayer en un hotel de Río de Janeiro a 36 niños del proyecto social "Energía Olímpica", a los que le dio una clase de desarrollo espiritual fundamentada en la doctrina de Cabala, corriente de la mística judía».
«Además de la clase de "desarrollo emocional y espiritual", Madonna le pidió a dos de los niños que la visitaron para que le hicieran una demostración de sus habilidades para danzar, una de las actividades que forman parte del proyecto».
Tiene razón mi amigo y colega Sófocles en llamar gazapo campeón la falta de concordancia presente en el titular de la noticia y en dos de sus párrafos. Consistente este error en poner el pronombre le en singular cuando reemplaza un concepto plural. Mi experiencia me ha enseñado que ese gazapo se encuentra en todos los medios de comunicación escritos y hablados. No se escapa ni Efe, una agencia de noticias que se preocupa mucho por el idioma. Les queda como ejercicio visitar la página de esa agencia, para ello pueden hacer clic en cualquiera de los nombres de Efe en esta página o en la sección enlaces asociados del blog. Abierta la página de Efe encontrarán en la parte derecha centro tres enlaces que merecen su estudio: Español urgente, vademécum y fundéu.
Las correcciones a esta falta de concordancia en la cita son:
Madonna les da una clase de desarrollo espiritual a niños de una favela brasileña.
...a los que les dio una clase de desarrollo espiritual fundamentada en la doctrina de Cabala.
Madonna les pidió a dos de los niños.
Otro ejemplo del mismo gazapo lo encuentro en Wikipedia. Al ser una enciclopedia escrita a muchas manos es menos exigente en la corrección. Le convendría un manual de estilo exigente y una corrección coordinada:
«Cuando Karol aún era muy pequeño su madre le decía a otras mujeres: "Verán que mi pequeño Karol será una gran persona" Wikipedia».
Lo correcto: Su madre les decía a las otras mujeres.
Es seguro que esta corrección la se repita en muchas entradas, no por el ánimo de repetir, sino que por la persistencia en el error se debe ser persistente en la corrección.
Mayúsculas
«Río de Janeiro, 12 nov (EFE) El encuentro en el hotel Fasano del exclusivo barrio de Ipanema duro cerca de dos horas y fue promovido por la Organización No gubernamental (ONG) Spirituality for Kids, responsable del proyecto desarrollado en la popular favela».
Son muchas las expresiones que significan nombres comunesy son conocidas más por sus siglas: CDT de certificado de depósito a término; PIB, de producto interno bruto y muchas otras. Se pueden usar siglas de nombres comunes que no necesitan la mayúscula, se pueden usar siglas para asuntos personales, sólo conocidas por el propietario. Las siglas son en mayúsculas, pero los nombres comunes siguen siendo en minúsculas. La rxpresión organización no gubernamental no es un nombre propio, en este caso el nombre propio está después del nombre común: Una organización no gubernamental, Spirituality for Kids.
Hay más acerca de las mayúsculas, esta vez de los nombres propios: En el supuesto de que la expresión Organización no Gubernamental fuera un nombre propio, se usan las mayúsculas sólo en los sustantivos y adjetivos, en ninguna circunstancia en adverbios, preposiciones, conjunciones y verbos: Empresa Antioqueña de Energía; Alianza para el Progreso. En Medellín, Colombia, la Alcaldía tiene un programa para revisar las actividades de la Administración, lo llaman Medellín Cómo Vamos. Sobran dos mayúsculas y falta una coma: Medellín, cómo vamos. De ese desinterés de los funcionarios por las normas gramaticales siempre me pregunto: ¿Por cuántos escritorios con diploma pasó ese nombre antes de ver la luz pública con tres errores cacográficos graves? ¿Ortografía, cómo vamos?
Ciudad invitada

«Por esa razón existe un testimonio muy cercano a la realidad de hace ya quinientos años. La fidelidad de los escritos es relativa: o mucha imaginación del amanuense, o demasiada parcialidad, o descuidos imperdonables. Lo cierto es que su trabajo es lo único que nos queda, fuera de los documentos oficiales que la gran mayoría de las veces fueron redactados po0r ellos mismos. Frente a este hecho, los apuntes de los cronistas, son la verdad revelada en esto de la historia americana». Web de Anserma, historia
Hay frases del habla común que se van metiendo en los escritos si ningún control. Muchas de ellas tienen frases que sobran. Un ejemplo de ello es “Lo cierto es que su trabajo es lo único que nos queda”. Comparémosla con esta: Su trabajo es lo único que nos queda. Qué tal que todo lo tuviéramos que decir certificándolo: Lo cierto es que el gato come ratones; lo cierto es que el perro es el mejor amigo del hombre; en vez de El gato come ratones, el perro es el mejor amigo del hombre.Es común en las páginas web y en los blogs —y éste no es la excepción— que los transcriptores dejen palabras con letras trabadas. Es necesario que los encargados de las transcripciones hagan revisiones minuciosas de los escritos antes de cargarlos en los sitios web. En el de la cita hay una preposición por de cuatro signos: po0r. Faltó revisión final.
martes 17 de noviembre de 2009
La columna de Angelita
El romance ya no es lo que fue
A pesar de mi cinismo abiertamente reconocido, he de admitir que siento algo de nostalgia por el amor de antaño. Sí, claro, las feministas nos han hecho caer en la cuenta de que el amor romántico no es más que un constructo postmoderno y han derrotado el mito del amor a primera vista con la explicación, racional además de cierta, de que es imposible saber todo lo que se necesita saber de alguien para amarlo con sólo mirarlo. Datos como que el 50% de los matrimonios terminan en divorcio no ayudan a mantener viva la llama, pero aún así, a mí me gustaba la idea de que eso del amor era posible. Ese amor que hace que en las películas la gente se bese y oiga a Puccini en la cabeza me parecía de lo más lindo, pero hechos recientes me han obligado a encarar la verdad: el romance ha muerto. ¿Quién lo mató? Temo que fue la tecnología.

La tecnología, que jugó un papel tan importante en mi propia historia de amor (para quienes no sabían, mi esposo y yo nos conocimos por teléfono, nos enamoramos por correo electrónico, fijamos la fecha por messenger, armamos la luna de miel en Disney.com y participamos vía Facebook) parece haber acabado con algo de galanteo al que nos tenían acostumbradas las novelas de Corín Tellado.
Ahora, en lugar de miradas furtivas que atraviesan un salón de baile lleno de escotes y penetran abanicos de encaje nos encontramos con que la gente se conoce gracias a los avisos personales en sitios como encuentratupareja.com o encuentraacaconquien.net,
coquetea en las salas de chateo, se fijan en los avatares a ver si se gustan y cuadran la salida intercambiando mensajes de texto. La serenata ha sido reemplazada por el ringtone (a propósito, no sabía qué tan caros eran los ringtones hasta hace poco y decidí que mejor me ahorro la plata y contesto cantando yo misma el teléfono, así que no se sorprendan si llaman y entono Lucy in the Sky with Diamonds en lugar de decir aló), las flores reales por virtuales y en vez de “pedir el cuadre” sencillamente actualizan su estatus en la red social de “soltero/a” a “en una relación con XX”.Así mismo, las relaciones terminan mediadas por la tecnología. Uno ya no puede tirar el teléfono, lo único que puede hacer es presionar enfáticamente el botón rojo del celular, eliminarlos del marcado rápido, borrarlos del Facebook, bloquearlos del messenger, poniendo un mensaje personalizado que rece “A XX no lo quiero ver ni en emoticón” y cambiando su estatus a “soltero/a” de nuevo para luego jaquear (¡estaba segura de que Word me iba a subrayar esa palabra, pero parece que sí existe!) la cuenta del otro para enviarle mensajes inapropiados al jefe o fotos reveladoras a la mamá.
Según un sitio en internet, el año pasado el 48% de las personas menores de 21 años eligieron terminar sus relaciones por internet. Nada que hacer. El romance ha muerto; ¡que viva el e-love y la cibertusa!
jueves 12 de noviembre de 2009
Preguntario 1
Como ya están enterados, este Blog estaba en peligro de haber sido declarado desaparecido porque no se había vuelto a mostrar, pero con la nota del pasado 9 de noviembre se le dio reanimación respiratoria y ya está en pie. El blog seguirá con las mismas secciones, pero a los aficionados a las secciones El lince matemático y Gazapera histórica les pido un poco de paciencia porque no he terminado de desempolvar los libros de Matemáticas recreativas, ni el archivo de Sófocles.
Ahora les presento una nueva sección: Preguntario. En ella pretendo dar respuesta pública a las preguntas que me hacen en diferentes medios y en diferentes lugares. En esta sección al igual que en Vista de lince tendremos algunas veces la subsección Ciudad invitada en la que trataremos de comentar gazapos cometidos en documentos relacionados con las ciudades donde alguien ha abierto alguna vez el Blog. La aparición de esas ciudades en la mencionada subsección será al azar. Cuando el nombre de quien pregunta no aparece es porque no estoy seguro de que le vaya a gustar ver su nombre en público.
Ahora sí, el Preguntario de inicio
1. El espónsor
Semántica
He estado revisando la prensa y me encuentro con esa palabra, espónsores, como no la encontré en el diccionario, en Google me dieron a entender que se trata de un equipo de fútbol español. Si es un equipo ¿por qué no está con mayúscula? al no ser un equipo, ¿qué es?.
manuelita
«El jugador, al que apenas le nace el primer diente en la cancha, ya empieza a fijarse en quién lo mira para llevarlo en rastras a los 'espónsores'». El Tiempo 09-11-12.
Estimada manuelita:
Ante todo, te recuerdo que cuando termines un párrafo con signo de interrogación o de exclamación no es necesario que pongas el punto final. Ese oficio lo asume el signo de los mencionados que hayas puesto.
Todo lo que encontré en el Diccionario fue esto:
Artículo propuesto para ser suprimido.
Avance de la vigésima tercera edición
(Voz ingl., y esta del lat. sponsor, fiador).
1. com. patrocinador (‖ persona o entidad que patrocina una actividad).
Que aparezca en el Diccionario no significa que sea aprobada. Al ponerla en bastardilla la Real Academia da a significar que el uso de la palabra es en el idioma de origen la ponen en bastardilla para significar que es extranjera.
En esta otra página, que puedes abrir cliqueando la palabra espónsor, encuentras una adaptación en español, aún no aprobada por la Real Academia Española.
No estoy de acuerdo con esa acentuación grave pues las palabras que terminan en -or y significan una persona que desarrolla alguna actividad son agudas: profesor, cantor, creador, celador, etc.
2. De lo entrañable y lejano
Semántica
Antes de la respuesta, unas observaciones:
Si se cierra interrogación se debe abrir.
No hay que dejar espacio entre la última letra de la palabra y los dos puntos ni el signo de interrogación.
Antes de la conjunción pero se pone coma.
Considero que la conjunción que debió usar era la disyuntiva y poner las dos frases entre comillas o en bastardilla.
Si va punto de interrogación no se le pone punto final al pàrrafo.
La pregunta es:
Semántica
¿Es correcto escribir: “entrañable y lejano” o “entrañable, pero lejano”?
La primera frase significa que es entrañable y está lejos; la segunda que aunque es entrañable y debería estar cerca, está lejos.
En ambos casos el lejano puede significar la distancia física (como decir que está en otro país) o referirse al alejamiento afectivo.
Ciudad invitada
Melgar, Tolima, Colombia.

«Diversas fuentes históricas indican, que en lo que hoy se conoce como Melgar tuvieron asentamiento varías tribus indígenas de cultura Caribe, entre ellas, las etnias Panches, Pantágoras, Sutagaos, Cualamanáes y naturalmente los temibles Pijaos, quienes merced a su eminente espíritu guerrero, ejercían control y dominio sobre extensos territorios que permanentemente vivían arrebatándose entre sí, hasta la llegada de los españoles». Reseña histórica página web oficial de Melgar (cliquear).
Una herencia que hemos recibido de los antropólogos gringos y de los criollos que estudian lejos es la manía de ponerles mayúsculas a los nombres de las etnias indígenas. Esos nombres son equivalentes a los gentilicios, que siempre los usamos con minúscula: colombiano, peruano, argentino.
La coma que hay después del inflexión verbal indican no va.
Entonces:
«Diversas fuentes históricas indican que en lo que hoy se conoce como Melgar tuvieron asentamiento varias tribus indígenas de cultura caribe, entre ellas, las etnias panches, pantágoras, sutagaos, cualamanaes y naturalmente los temibles pijaos...»
miércoles 11 de noviembre de 2009
La columna de Angelita
Amores de verdad
Quienquiera que haya dicho que los niños son los verdaderos maestros tenía toda la razón. Hace unas semanas mi sobrino nos dio a todos una clase magistral en relaciones de pareja. Emilio, el Niño más Lindo del Mundo (título oficial otorgado por su madrina y tía, es decir, totalmente imparcial) empezó el colegio este año y al poco tiempo ya tenía su propio harem. Antes de salir a vacaciones de mitad de año tenía tres novias y al regresar agregó una cuarta, de quien se enamoró porque tenía las mismas botas que él. Emi aseguraba estar igualmente enamorado de las cuatro, pero al parecer una tomó la delantera porque hace unos días anunció que se casaba con María José.
—¿Por qué te casas? —preguntó su madre.
—Porque ella me dijo que nos casáramos —contestó el niño.
Curiosa, mi hermana continuó el interrogatorio:
—¿Y tú te quieres casar con ella?
A lo que él respondió:
—Claro que sí porque ella es muy querida y siempre se alegra de verme.
Y ahí lo tienen, este niño de tres años y medio tiene más y mejores motivos para casarse que mucha gente que conozco. ¿Quién no sería feliz con alguien que fuera querido y siempre se alegrara de verlo a uno? Si me preguntan, creo que Emi está hecho.
Tras saber del incidente amoroso me puse a pensar y recordé que más o menos a esa misma edad tuve yo mi primer amor. Él se llamaba Juampelipe (así lo recuerdo y así se quedó) y estábamos profundamente enamorados. Todos los días nos encontrábamos en el Jardín y planeábamos nuestra vida juntos mientras compartíamos la lonchera. Él me daba sus frunas porque a mí me tenían a dieta. Él estaba buscando una casa que tuviera escaleras y columpios y yo me concentré en aprender a ser buena mamá practicando con mi osito.
Ese recuerdo me condujo a otro, al del amor de un niño llamado Simón por mi hermana Lina. Cuando él, de 5, iba a hacerle visita a ella, de 17, le llevaba almendras achocolatadas. Un día se encontró con algo de competencia adolescente así que, en un acto de desprendimiento que hasta el momento no tiene rival, vació la caja de almendras en una matera para que ella no tuviera que compartirlas con esos otros muchachos. Ahora que lo pienso, ese barrio era terreno fértil para los romances pues recuerdo que en el edificio del frente vivía
un niño —al que llamaré José— que un día, cuando él tenía alrededor de 8 años, me pidió el favor de que le revisara la ortografía a una carta para la novia. Ella estaba en la finca porque estábamos en vacaciones y su manera de decirle que la extrañaba sigue siendo para mí hasta el sol de hoy una de las metáforas más sinceras y expresivas. Decía la misiva “Espero que vuelvas rápido porque mi vida sin ti es como una pizza sin cocacola”. Ningún poeta ha sido más contundente.Recordar estas historias me puso a pensar en las relaciones modernas, y en todo lo que conllevan. "¿Me llamó?”, “¿por qué no?”, “¿le digo?”, “¿qué estará pensando?”, “¿seremos el uno para el otro?”, “¿estará con otra?"… todo parece tan complicado ahora, tan difícil y doloroso. Tal vez no lo sería tanto si aprendiéramos un poco de los niños. A lo mejor todos seríamos felices sin tan sólo encontráramos alguien que siempre proteja nuestros intereses, quiera que el hogar que tengamos juntos sea un lugar divertido, comparta lo que tenga sin reservas, sea querido con nosotros y sobre todo, siempre se alegre de vernos.
Telenovela tintiada

La oficina de recaudo de de una de las sedes que me tocó administrar quedaba aledaña a la subestación y la cocineta quedaba de tal forma que si alguien de la oficina de recaudo deseara servirse un tinto debía pasar por la subestación y por la salita improvisada que los operadores le tenían al televisor.
Los administradores, encargados de la oficina del recaudo, no tenían un trabajo tan descansado como el de los operadores. A aquellos les tocaba recaudar, atender reclamos, organizar la reparación de daños menores en la zonas urbana y rural, organizar corte y reconexión, facturar y todo lo demás que le fuera ordenado por el jefe inmediato y de ahí para arriba.
A mí, como jefe de la Zona, ya me había llegado la onda de que una de las recaudadoras, llamémosla Lola, no se perdía una telenovela que pasaban como a las 10:00 a. m.
Un día decidí aparecerme como a las 10:10 a. m. en la subestación. Efectivamente allí estaba doña Lola de pie y con un pocillo de tinto en la mano.
–Lola, ¿y vos qué? –le pregunté.
–¡Ay, ingeniero! No vaya a pensar que estoy viendo la telenovela, yo vine no más a tomarme este tinto.
Acto seguido entré a la cocineta, me serví un tinto, me paré al lado de Lola a tomármelo y empecé a ver la telenovela. Cuando más o menos le había cogido el hilo a la escena, que no lógicamente a la trama completa, pregunté algo así:
–Bueno, ¿y ése está enamorado de ésa?
–No, ingeniero –brincó Lola inmediatamente–, vea: a este Carlos sí le gusta Inés, pero la novia de él se llama Ángela y está en Europa, pero la mamá de Inés, les hace como cuarto, porque a ella le parece excelente muchacho. Sin embargo, una amiga de Ángela le ha mandado cartas exagerándole la amistad con ésta, de tal manera que...
–Oíste, Lola –la interrumpí–, si todo eso te lo aprendiste con un solo tinto, vení tomémonos la greca completa.
martes 10 de noviembre de 2009
Vista de lince 82
“El supuesto finado sufrió un perjuicio por toda esta historia: el dueño del apartamento en el que vivía, que era uno de los amigos que reconoció el cadáver, quemó todas sus ropas y el colchón donde dormía” Yahoo (09-11-03).
Dos aspectos, en la cita de Yahoo: el primero es el error de concordancia, llamado por Sófocles gazapo subcampeón a causa de ser el segundo error en recurrencia, consistente en usar el verbo en singular cuando el relativo que reemplaza un sustantivo está en plural.
Antes de arreglar ese daño retiro un verbo sobrante: el dueño del apartamento, uno de los amigos que reconoció el cadáver, quemó todas sus ropas. Dejé el error de concordancia para que se entienda de cuál de los dos que se habla. Ahora sí: Varios amigos reconocieron el cadáver. El dueño del apartamento en el que vivía es uno de ellos. Entonces, el dueño del apartamento, uno de los amigos que reconocieron el cadáver, quemó todas sus ropas. Como ven el sujeto de reconocer el cadáver es el relativo que, éste reemplaza el sustantivo los amigos, no el dueño del apartamento.
La erre
«Caminata ecológica, ciclo ruta, cabalgata y muestra gastronómica hicieron parte de la programación que mostró las bondades ecológicas de la zona y que será la base para promocionar de ahora en adelante este lugar». El Diario del Otún (09-11-08)
La palabra ciclorruta es una de la colección de palabras compuestas por un prefijo terminado en vocal y una palabra simple que empieza por erre. A esta colección pertenecen, vicerrector, portarretratos, prerrequisito, sismorresistencia y muchas otras que cuestan mucho trabajo a los escritores, y cuya corrección se ve obstaculizada por el corrector de Word que ordena que muchas palabras compuestas se escriban con sus componentes separados (ensayen con sismorresistencia, por ejemplo).
Los errores en tales palabras pertenecen a una de tres categorías: los que vienen en dos palabras, vicerrector; los que vienen en dos palabras separadas por un guion, vice-rector, y aquellos cuyos propietarios creen que una sola ere sigue sonando como erre cuando está entre dos vocales, vicerector. Para corregirlas es necesario recordarles a los que cometen tales errores que en español hay muchos pares de palabras que tienen las mismas letras, pero el sonido marca la diferencia entre usar la ere o la erre (la ere y la erre no son dos letras: son una sola): caro y carro; pero y perro, careta y carreta. No es la misma pronunciación si escribo vicerector en vez de vicerrector o sismoresitencia en vez de sismorresitencia.
Así pues escribamos correctamente ciclorruta sin miedo y no le hagamos caso al corrector de Word, en vez de eso les vamos haciendo clic a todas esas palabras para que vayan entrando en el Diccionario personal y no vuelva a aparecer la nota de cambio.

Con la palabra ciclovía también compuesta por el prefijo ciclo no ha habido problema similar.

Es de anotar que en Colombia ciclorruta y ciclovía tienen dos significados diferentes la primera es una vía urbana permanente por la que circulan los ciclistas y cuenta con señalización propia para ellos; la segunda es un evento organizado en algunas ciudades generalmente los domingos desde las 8:00 a. m. hasta las 2:00 p. m. y ocasionalmente algunos días en las primeras horas de
la noche. Consiste en cerrar algunas vías al tráfico vehicular automotor y dejarlo para que la gente tenga un descanso haciendo ejercicios, algunos a pie otros en bicicleta y otros en patines u otros vehículos deportivos. lunes 9 de noviembre de 2009
El regreso

sábado 19 de septiembre de 2009
Una hora de servicio militar
Un día mi jefe me ordenó que me presentara en el Batallón de Zaragoza al mando del coronel Briceño para una inspección del sistema eléctrico y un diagnóstico sobre lo necesario para la mejora del mismo.
Eran las 10 a. m. cuando me presenté en la institución acompañado del chofer asignado al jefe de Zona, Rafael, y de Schnéider, el auxiliar de servicios de Zaragoza, y pregunté por el coronel Briceño.
Me hicieron pasar a una oficina muy sobria en la que me esperaba una persona amable.
–Coronel, buenos días –saludé–. Vengo de parte de EADE, soy Gabriel Escobar Gaviria –mis dos apellidos todavía arrancaban alguna sonrisa a soldados y policías.
–Ah mucho gusto, ya sé de qué se trata –me invitó a que me sentara y ordenó a un soldado que permanecía cerca de su puerta que le dijera al mayor Jaramillo que se hiciera presente.
Momentos después se presentó un oficial, hizo el saludo militar al coronel y espero a que éste hiciera la presentación del civil que permanecía sentado.
–Él es el ingeniero que envió EADE, para hacer el diagnóstico.
–Mucho gusto, mayor, –le dije a la vez que me levanté de mi asiento para darle la mano.
Hice el recorrido que duró cerca de una hora en compañía del mayor analizando los sitios neurálgicos y haciendo anotaciones en mi cuaderno académico.
Cundo terminamos me volví a presentar en la oficina de Comando:
–Coronel, ya terminé, le pasaré el informe a mi jefe para que le escriba una carta con lo que hay que hacer. Muchas gracias por su atención.
–Usted todavía no se puede ir –me dijo al momento que un soldado entraba con un uniforme camuflado en los brazos, unas botas nuevas y un galil y puso todo eso en un escritorio auxiliar.
Aunque todavía faltaba una hora para el almuerzo, pensé que el hombre me invitaría a almorzar y que esa hora me retrasaría muchas cosas.
–Coronel, debo irme, no se moleste por mí.
–Usted no se puede ir me repitió porque de mi batallón no sale nadie que no haya prestado servicio militar. Póngase ese uniforme y esas botas. Bien pueda pase al baño para que se cambie.
–Yo no sabía hasta dónde iría a llevar este coronel ese juego, pero obedecí. El camuflado era a mi medida, las botas eran mi talla. No me sentí mal con ese atuendo.
Cuando salí del baño, hizo su aparición en la oficina otro soldado al que se dirigió con el grado de sargento.
Sargento González, lleve al soldado Escobar a hacer polígono, mientras viene el fotógrafo a quien mandé llamar.
–Como ordene, mi coronel.
Al mencionar un fotógrafo, me di cuenta de que no era el primero ni sería el último en caer en las manos del coro Briceño (como me contó que alguien le decía).
Efectivamente, el sargento me ordenó tomar el galil, me enseñó a ponérmelo y me hizo ir hasta el sitio del polígono trotando y cantando estribillos que estaban de moda en esa época. Schnéider y Rafael me miraron entre extrañados y preocupados al verme salir disfrazado de soldado de la Patria y me siguieron. Habiendo llegado al sitio me estrenó con 30 flexiones, o velitas que llamamos, de provecho para mis 48 años de aquel entonces y mis 87 kilos de grasa.
Después de las velitas, el sargento me ordenó tomar el galil y me enseñó a introducirle las balas. Una vez cargado, me mostró las dianas y me ordenó dispararle a la que tenía en frente. Se oyeron un disparo y mi grito cuando mi trasero dio en tierra entre las carcajadas del sargento y de mis acompañantes. Los tres a una querían explicarme cómo pararme para que la ley de reacción no se aprovechara de mi humanidad.
Después de tres o cuatro disparos ninguno de los cuales había encontrado diana alguna, Rafael le pidió autorización al sargento para disparar
–Mi primero –le dijo–, yo presté servicio militar en el Batallón Guardia Presidencial, segundo contingente de 1981. Y le pido autorización para disparar.
El sargento no tuvo inconveniente en darle mi galil que hasta el momento no había cumplido su deber.
Cargó, apuntó, disparó y en toda la mitad del medio. Con esa puntería creo que el presidente Turbay agradecía tenerlo a su favor.
Luego Schnéider (ése eras su apellido, como descendiente de algún europeo que llegó a las minas de la región) pidió su turno y también fue excelente su puntería.
Apareció el fotógrafo y el sargento dispuso las fotos: en una salí con él, en otra con el ex batallón Guardia presidencial y con el auxiliar Schneider, en otra sólo. El fotógrafo terminó su labor y se fue. El sargento me indicó que podía dirigirme a la oficina del coronel y ponerme mi ropa.
Cuando volví a ser civil, me despedí del coronel no sin antes preguntarle:
–Dígame, coronel, ¿Cómo supo usted que yo no había prestado servicio?
–Fueron dos pequeños detalles: usted llegó aquí preguntando por el coronel Briceño y cuando yo me presenté usted me saludó “Buenos días, coronel” y su trato hacia mí siempre fue de coronel, como se dice doctor como se dice ingeniero. Si usted hubiera pagado servicio hubiera preguntado por mi coronel Briceño y su trato hacia mí habría sido de mi coronel.
Cuando el mayor Jaramillo entró usted permaneció sentado hasta el momento de la presentación; si hubiera pagado servicio se habría parado al momento de que el mayor entró y habría esperado que le hubiera indicado que se sentara de nuevo; y usted lo habría tratado como mi mayor y no como lo hizo. Como prueba estuvo su polígono comparado con el soldado del Batallón Guardia Presidencial y con el del otro subalterno.
–Gracias, mi coronel.
Cuando salí de la oficina de mi coronel me encontré con mi mayor Jaramillo de quien me despedí, agradecí la compañía y a quien prometí el informe. Luego busque a mi primero González para agradecerle sus instrucciones.
No me ha llegado mi tarjeta de reservista ni mi ascenso a teniente como corresponde a todo profesional que presta servicio.
lunes 14 de septiembre de 2009
La columna de Angelita
La Bibliofilia es un camello
Dicen que el primer paso para superar una adicción es admitir que se tiene un problema pero ¿si no quiero superar mi adicción? Porque lo reconozco sin pena: soy compradora compulsiva de
libros. Pocas cosas me llaman la atención tanto como una librería, especialmente esas ventas de libros usados que arman en carpas en el centro. Esculco bibliotecas ajenas (esto y hacer un inventario de las medicinas que otra persona tiene en el baño le dan a uno más información sobre alguien que varios años de conversaciones sinceras), leo por encima del hombro en el transporte público, ojeo lo que me encuentro en escritorios de otros y ni siquiera disimulo. No me da ni asomo de pena. Soy descarada y abiertamente bibliófila.El problema es que vivo en el siglo XXI en donde el lugar de residencia de la mayoría de la gente de mi edad/condición, social/estrato, social/estatus marital es el apartamento. Los apartamentos modernos son un tributo a la economía del espacio, un triunfo de la ingeniería y de la arquitectura, pero son la ruina de los libros. No caben y dado que no tengo a la mano 400 camellos para hacer la de Abdul Kassem Ismael (gran visir de Persia en el siglo X) que siempre llevaba
consigo su biblioteca de 117.000 volúmenes, además en orden alfabético porque los animales estaban entrenados para andar en fila, me ha tocado recurrir a artimañas como estanterías flotantes en todas alcobas, poner libros en la sala dizque porque eran de adorno y en el comedor “nivelando la mesa”. Pero ya no quedó más remedio que admitir que francamente tengo muchos libros. No demasiados. Pero sí, son hartos. Y mi marido ya se percató de un detalle nefasto: no los he leído todos. Él no entiende —tal vez sólo otro bibliófilo pueda entender— que la gracia no está sólo en LEER los libros sino también en POSEERLOS. Acariciarles el lomo como mascotas adoradas es un pasatiempo al que le dedico más horas de las que quiero contar, ordenarlos por título, autor, tema, preferencia o frecuencia de consulta me arrulla como nadie se imagina.Pero mi marido, pragmático a pesar de sus pantalones de pana anaranjados, me ha dicho que no puedo comprar más libros hasta que me lea todos los que ya tengo. Esta prohibición rivaliza con la de Acta Volstead (ya saben, la que prohibió la fabricación y venta de alcohol en la década del 20 en Estados Unidos) y ha sido igual de acatada. Llego con libros empacados con disimulo en bolsas de plástico negras, tengo libros escondidos en el baño, en el carro, en la cocina, en las carteras y ocultos entre la ropa interior y debajo del colchón. Soy la al capone literaria y debo admitir que, como todo lo que se prohíbe, mis libros de contrabando son aún más dulces. Supongo que me tocará seguir leyendo debajo de las cobijas con linterna en mano hasta que me atrape la autoridad… o hasta que me consiga un par de camellos persas entrenados.
martes 8 de septiembre de 2009
Reunión en el Colegio de La Enseñanza de Medellín. 1 de 2
Respondo por este medio las preguntas que hicieron durante el evento para que quede constancia y para completar las que no se alcanzaron a responder por la falta de tiempo. A los lectores desprevenidos de este blog les comento que ésta es una actividad de la que disfruto enormemente. Mi hoja de vida está llena de ese tipo de charlas en colegios, casas de la cultura, empresas, asociaciones de toda clase y son muy fructíferas porque se aprende mucho y se corrigen muchos errores idiomáticos.
1. Si los nombres de las profesiones tienen género, ¿cuál es el femenino del sustantivo piloto?
El caso del femenino de la palabra piloto es muy particular. La palabra viene de una palabra italiana, pilota, que en género femenino, en ese idioma, sirve para ambos géneros. Lo que en español se llamaría género epiceno; como águila, serpiente, que siendo de género femenino sirve para ambos sexos. No se entiende, entonces, que siendo la palabra original de género femenino y que el español se transformó en masculino, inclusive cambiando la a en o, no pueda ahora usarse correctamente para designar las pilotas que operan en todas las líneas aéreas, inclusive hasta en las de los ejércitos de todos los países.
Transcribo una pregunta y su respuesta que encontré en Fundéu de la Agencia Efe con la que estoy en total desacuerdo por la falta de lógica. Pues lo mismo que al respondiente le suena “francamente mal” decir la pilota, les sonaba otrora francamente mal a muchos decir la médica, la abogada, la ingeniera, cuando estas señoras empezaron a recibir merecidamente esos títulos. Tiene razón en decir que quizá con el tiempo, pero hagamos más corto ese tiempo empezando ya, aunque hubiera una sola pilota: su feminidad le hace merecer la palabra en su género correspondiente.
«16/06/2005 En Estados Unidos hay una chica que puede ser piloto de fórmula uno en los próximos años. Hoy va a probar uno en el circuito de Indianápolis y nuestra duda es cómo llamarla correctamente, si la piloto o la pilota».
«Debemos llamarla “la piloto” (en masculino). Actualmente ya se hace el femenino de casi todas las profesiones o cargos militares pero hay algunos que de momento deben conservarse en su forma masculina, como es este caso, porque todavía no existen muchas mujeres piloto y decir «la pilota» suena francamente mal. Quizá con el tiempo».
2. ¿Cuál es la manera correcta: “Caer en cuenta” o “Caer en la cuenta”?
El Diccionario trae la forma caer en la cuenta y nos remite a otra locución dar en ello cuyo significado es venir en conocimiento de algo que no lograba comprender o en que no había parado atención. El porqué del artículo tiene una leyenda que creo haberla aprendido de Argos, Roberto Cadavid, Argos, aunque al buscarla en su libro Gazaperas gramaticales, no la encontré. La leyenda consiste en que algunos siglos ha, en épocas en que el celular ni se vislumbraba ni había ninguna forma de comunicación fácil con quien se alejara de la casa. La esposa hacía la recomendación a quien salía de casa de traer tal o cual artículo necesario en el hogar, con la consecuente observación de cuidadito se te va a olvidar. Algún marido recursivo inició la costumbre de echarse al bolsillo una pepita de algún collar viejo (cuenta) de tal manera que cuando se llevara la mano al bolsillo, ella caería en la cuenta lo que lo haría recordar el encargo. De ahí la expresión caer en la cuenta
3. ¿”Ha habido” o “Han habido”?
El verbo haber cuando significa existencia sólo se conjuga en tercera persona del singular: Hay fiestas, hubo problemas, Habra exámenes, etc. De la misma particularidad participan los verbos auxiliares que lo acompañen: tanto el verbo haber para los tiempos compuestos, como otros verbos que acompañan el infinitivo: Debe haber funcionarios amables; Tiene que haber fiestas patronales.
4. Un gazapo del italiano: según los periodistas de farándula: Pparazzi, plural en aquel idioma, lo usan para referirse a uno solo. ¿debería ser paparazzo?
Muchos periodistas al usar palabras extranjeras no diferencian el modo de usarlas en español, al decir una ppaparazzi para referirse a una persona de las que acostumbran andar tras de los famosos cámara en mano para pillarlos en escenas comprometedoras, hacen mal uso de la palabra en el idioma original, en este caso el italiano.
5. ¿A quién se tutea y a quién no?
Esta pregunta cabe más dentro de un tratado de Urbanidad y Protocolo que dentro de una conferencia de gramática. Se tienen tres formas para tratar a una persona: El tuteo, el ustedeo y el voseo. Podemos empezar por el voseo que es de uso común en Argentina y en la región de Antioquia, en Colombia. Entre nosotros, los colombianos antioqueños lo usamos con personas a las que les tenemos mucha confianza y amistad. Es gramaticalmente aceptada por la Real Academia y hasta viene en la conjugación de los verbos: Vos salís por tú sales.
El tuteo se usa entre personas que se tienen confianza y que quieren darse un toque de cultura. En Colombia los usan primordialmente los de la costa Caribe y los bogotanos. En las regiones donde se usa el voseo se produce un fenómeno muy postizo: Las parejas jóvenes consideran que sus hijos deben aprender a hablar bien el español y los tutean en la infancia. Su tuteo se oye postizo y más que al infante le queda la sensación de que es tratamiento obligado hacia sus padres, porque en sus relaciones con otros niños de su edad aparece el voseo.
Por último, a aquellas personas que tienen algún grado de superioridad o de dignidad, tales como jefes, profesores, religiosos y a personas que se acaban de conocer se las debe trata con el ustedeo: Profesor, como usted explicó en la clase pasada...
6. ¿Por qué algunas personas al leer una cita textual dicen: “Abro comillas-cierro comillas”? ¿Es correcto?
Melindres sin razón que se ha ido metiendo en los discursos
7. ¿Por qué la palabra chofer en el Diccionario virtual de la RAE aparece con enmienda para la próxima edición?
La palabra chófer en la entrada correspondiente en la XXII edición del Diccionario aparece antes que la palabra chofer (ver aquí) mientras que el avance de la XXIII edición invierte el orden (Hacer clic en el cuadro rojo de Avance). Eso indica que la Real Academia Española, consideraba la palabra chófer como su preferida, mientras que para la próxima edición invierte su preferencia, tal vez por ser más extendido el uso de la forma aguda sobre el de la forma grave.
8. Le solicito comentar:
8.1. El “hasta” bogotano. “hasta hoy lo conozco a usted… y me place”.
El hasta bogotano, compartido con algunos países centroamericanos consiste en usar la preposición hasta como inicio de una acción y no como término, como es su oficio. El ejemplo citado Hasta hoy lo conozco, dicho por un bogotano, quiere decir que apenas hoy lo conoce. El uso correcto significaría que lo conozco, pero de hoy en adelante no lo conozco, lo cual es imposible. Veamos un ejemplo en que sí puedan existir amabas posibilidades. Si yo digo Hasta hoy tengo dinero, mis coterráneos paisas me entienden que tuve dinero desde hace algunos días, pero hoy se me termina. En cambio, si lo digo en Bogotá, los rolos pueden entenderme que anteriormente estaba sin una y que hoy me viene alguna cosita que me saca de la pobreza. Otro ejemplo si digo el Éxito (un almacén de cadena que era paisa y ya es francés) lo abren hasta las diez, mis coterráneos entienden que a las diez lo cierran; en Bogotá, lo abren.
8.2. ¿Son eufemismos “regáleme la cédula”, “colocar”?
El uso del verbo regalar es un melindre que se generalizó, primero entre las secretarias y las personas que tienen que atender público. Ya no dicen “dígame su teléfono”, sino regáleme su teléfono, regáleme su nombre, regáleme su cédula. De allí pasó a usarse en las tiendas: Regáleme un pan (con el dinero en la mano). El significado académico del verbo regalar no admite ese melindre.
En cuanto al verbo colocar, ¡Qué plaga! ¡Qué borreguismo el de la gente! A Alguien se le ocurrió decir que las únicas que ponen son las gallinas y de ahí en adelante se desmoronaron los otros 43 significados del verbo poner y los tuvo que usurpar el verbo colocar que sólo tiene cinco y uno más que está en el avance del XXIII edición.
8.3. El centro automotriz donde el emperatriz Carlos V arreglaba su coche y el actriz Juanes hará una representación.
Confidencialmente escribí algo en la columna del Diario del Otún de hoy martes 8 de septiembre al respecto y la transcribo para no repetir lo ya redactado:
¿Sector automotor o sector automotriz? Ambas formas aparecen en el párrafo. Anticipo mi voto: aunque el sustantivo sector sea de género masculino, ninguna de las dos formas e
s correcta. Tampoco el argumento de que el error es por razón del contagio que proporciona la expresión mecánica automotriz, que sí es femenino, porque tampoco es válida esa expresión. Explico: El adjetivo automotor en masculino y sus dos formas femeninas correspondientes, automotora y automotriz, se refieren a los elementos que se mueven por sí mismos, no a lo que se relacione con ellos o les sea propio. Es decir, no hay un sector automotor ni se estudia mecánica automotriz, porque ni el sector ni la mecánica se mueven por sí mismos. En cambio si puede haber un vehículo automotor o una máquina automotriz (o automotora) que se muevan por causa del motor que poseen. Entonces, ¿qué hacemos con lo que se relaciona con ellos o les es propio? Veamos dos palabras: motorístico es todo que se relaciona con motores o les es propio y automovilístico es todo lo que se relaciona con automóviles o les es propio. El sector que estuvo de feria en Pereira, fue el sector automovilístico y la mecánica que repara los automóviles es la mecánica automovilística.9. ¿El terminal de transporte o la Terminal de transporte?
Para esta respuesta miremos la definición de terminal (cliquear) que trae el Diccionario. Como ven es de género femenino para el significado de cada uno de los extremos de una línea de transporte público. Hay dos focos de contaminación, al menos en Colombia, que hacen esta palabra de género masculino. La primera terminal de transporte y única por varios años fue la de Cali. Los caleños llamaron su terminal en femenino: la terminal de Cali. Años después se construyeron simultáneamente las terminales de Medellín y de Bogotá. Los medellinenses llamaron la suya en femenino; los bogotanos, en masculino. Dado que Medellín y Cali quedan en el occidente del país y Bogotá en el oriente quedó dividido el género de las terminales por el río Magdalena: las del occidente en femenino, las del oriente en masculino. Ocasionalmente, dada la influencia de la televisión bogotana (telenovelas, realities y noticieros) aparecen algunos escritores en el occidente llamando las terminales en masculino y en ciudades relativamente cercanas a Bogotá como Pereira y Armenia.
sábado 5 de septiembre de 2009
La columna de Angelita
El precio de la liberación femenina
Mi abuela Pepita creía que la Liberación Femenina había sido algo que empezó con prometernos a las mujeres que podíamos SERLO todo, pero que había terminado con que nosotras teníamos que HACERLO todo. Por supuesto, siempre pensé que estaba equivocada… hasta ayer.
Ayer me llamó mi amiga María a contarme que está saliendo con un caballero, uno de esos raros especímenes que abren la puerta (al respecto, mi abuelo Miguel decía que cuando un hombre le abre la puerta del carro a una mujer, es porque el carro o la mujer son nuevos), corren la silla, llaman a ver si una llegó y llevan flores. Fue este último detalle el motivo de la llamada. No llamaba a jactarse sino a confesarme que nunca antes le habían llevado flores y que francamente no supo qué hacer cuando las recibió. “Abrí la puerta —me contó— y
ahí estaba él con un ramo de flores en la mano. ¿Una qué hace? No sabía si recibírselas y devolverme a la casa para meterlas en un jarrón con agua, que además tendría que ser una botella de dos litros de gaseosa con la parte de encima recortada porque obvio que ya nadie tiene floreros, o si me las llevaba en el carro o si me las metía en la cartera o si tenía que andar con ellas tipo Greta Garbo… La verdad es que no estoy preparada para estos detalles de fina coquetería” concluyó.La sentí tan perdida que me sinceré con ella y le conté que después de ir al cine con un pretendiente, éste me envió una caja de rosas y lo único que acaté a decirle cuando llamé a darle las gracias fue “a mí nunca me habían dado flores que trajeran cuido”. Me refería, por supuesto, al sobrecito de abono que traía la caja para echarle al agua del florero para que duraran más. Pero no dije “abono”, dije “cuido”, como dicen en las fincas cuando hay que ‘darles cuido a los perros’. Rosas con cuido. ¿Qué tal la montañerada? Por fortuna eso no turbó demasiado al joven y salimos durante cuatro años y medio (él finalmente se casó con otra pero estoy casi segura de que no fue por lo del cuido).
El caso es cierto, las mujeres modernas no estamos preparadas para los caballeros porque, en algún momento de la carrera hacia la independencia y la igualdad, olvidamos cómo ser tratadas como damas. Les parecerá tonto pero he estado observando muy detenidamente a las jovencitas de mi edad (oigan, no se rían…) y en general levanta sospechas cualquier piropo o acto de amabilidad. ¿Ha muerto la caballerosidad? ¿El feminismo lo mató? ¿Importa? Todas estas preguntas me han estado rondando la cabeza en estos días y he pensado mucho en mi abuela y las palabras que decía cuando alguna de mis hermanas o yo le pedíamos plata para salir a cine con algún amigovio (cruce entre amigo y novio, para los que no sabían) o cuando mi mamá tenía que irse a trabajar: “Maldita la hora en la que nos liberamos”. ¿Perdimos más de lo que ganamos? Creo que no, pero tal vez sí se nos embolató algo en la transición. Lo que no sé es cuánto nos cueste recuperarlo…
lunes 31 de agosto de 2009
Vista de lince 80

Creo que la que debe actualizarse es la hija de Pa. Ella, como mucha gente, no sabe que desde antes de existir los cidís, los dividís y similares existe el verbo grabar en Español que se adapta a cualquier forma de hacerlo hasta el final de los siglos. Mirémoslo:
2. tr. Captar y almacenar imágenes o sonidos por medio de un disco, una cinta magnética u otro procedimiento, de manera que se puedan reproducir.
Me he ganado la misma conferencia de no menos de cinco ingenieros de sistemas en la que me comentan que la palabra “tiene que ser” quemar porque los rayos láser queman no sé qué elementos, etc.
Todo lo que hagan los rayos láser o lo que inventen dentro de 10, 100 o 1.000 años está metido en la frase “otro procedimiento” pues el objetivo final es reproducir.
Si observan bien el significado que muestro deducirán que el disco a que se refiere la redacción es el de acetato y todavía no había aparecido el cidí, por lo que esa definición puede tener alrededor de 40 años. Comprobaré y les contaré en comentario a esta entrada si ya aparecía en la edición XIX del diccionario, que si la memoria no me falla es de 1970, es decir, cuando la enamorada de Pa, madre de la desactualizada, le regaló el casete (que no caset).
Otra innovación que se puede aprovechar: El disco de acetato murió (requiescat in pace), nuestros hijos a duras penas alcanzaron a ver algunos de ellos cuando los sacamos de los armarios para botarlos porque ya hasta los apartaos para escucharlos son antigüedades. Nuestros nietos ni siquiera alcanzan a imaginárselos, es decir, el concepto disco está libre. Ocupémoslo con el actual. Yo llego a las papelerías preguntando por discos no regrabables y siempre me tengo que aguantar la pregunta correctora:
—¿Cidís?
sábado 29 de agosto de 2009
Gazapera histórica 9
En la emisión de ayer del Noticiero 24 Horas, en la nota sobre la vuelta a Francia, usted dijo dos veces que Abelardo Rendón ocupó el puesto decimosegundo.
En español los ordinales correspondientes a los cardinales once y doce siguen la formación latina de estos números: undécimo y duodécimo. De ahí en adelante, siguen la formación normal: decimotercero o decimotercio, decimocuarto etc.
Hoy, 18 años después el Diccionario en su edición XXII del año 2001 no incluye las formas decimoprimero ni decimosegundo. Tampoco las tiene en el avance de la XXIII edición que aparece en la edición digital.
La columna de Angelita
Ataque marshmellow
He decidido que es hora de salir del clóset. No, no de ese clóset. Verán, toda mi vida la gente me ha asociado equívocamente con la ternura. Quiero ser muy clara
en este aspecto: no soy, ni he sido nunca, ni seré jamás, tierna. Sé que es confuso porque tengo pura pinta de tener el cuarto lleno de peluches, cojines en forma de corazón y afiches de gatitos. Mas no. Entiendo que el ojo azul, el hoyuelo, la cara redonda y el cachete sonrojado conduce a la conclusión de que mi hombre ideal es el poeta sensible de cola de caballo que trabaja en Greenpeace y toca música andina en flauta de pan. pero me casé con el publicista de pantalones de pana anaranjados que es fan de Kiss, La guerra de las galaxias y Millonarios. Si recita algo, son apuntes de Bart Simpson, no estrofas de Piero.Traigo lo anterior a colación porque me he dado cuenta de que somos varias las personas que cargamos con el peso de expectativas sociales erradas pues la valoración cultural de nuestros cuerpos es equivalente a la de un pollito rosado. Después de mucho análisis he bautizado este fenómeno "el síndrome marshmellow".
Los marshmellows son dulces de colores pastel, llenos de aire, sin sustancia, que nadie toma en serio ni rechaza. Son toppings, adornos, nunca el plato principal. Nadie va a un restaurante y pide una taza de marshmellows. Además, se comen a pellizcos, no mordiscos. Esto lo padecemos los SM pues somos víctimas frecuentes del pellizco —bienintencionado pero desesperante— en el antebrazo, en el cachete, en el gordito de la espalda o en la barriga. La gente nos pellizca probablemente movida por una oleada de ternura sobrecogedora y creen que nos están haciendo un cariñito, pero yerran. Nos hace sentir menospreciados, nos menoscaba la autoestima y nos produce una ira casi homicida.
Dirán algunos ¿qué tiene de malo que nos crean tiernos? Pues, nada, si uno tiene cinco años. A esa edad, todo es tierno. Pero cuando uno tiene cédula y la gente le sigue diciendo “¡Ay, es que te pones tan linda cuando estás brava!” la cosa se va tornando complicada. Con frecuencia quienes padecemos SM somos tomados a la ligera, nuestras ideas son pasadas por alto, nuestros sentimientos se dan por sentado, nuestra indignación se recibe con carcajadas y en general la gente cree que no tenemos dos neuronas que se den la mano. Nos quedamos atrapados siendo “el gordito de contabilidad” o “la gordita del cuarto piso” y hasta ahí llegamos. Somos el mejor amigo de todos, con la que toda la oficina baila en la fiesta pero nadie sospecha que hay una caldera de pasiones en nuestro interior.
Pero algún día nos rebelaremos, algún día los cínicos cachetirrosados y las sarcásticas pecosas nos juntaremos con los ateos regordetes y los emos crespos y haremos una alianza anti-ternura que tomará al mundo por sorpresa. Pero hasta que eso ocurra, por favor ¿nos dejan de pellizcar?
domingo 23 de agosto de 2009
Vos salís
Era el año 1964, cursaba yo el sexto bachillerato (hoy undécimo grado) en el Colegio salesiano El Sufragio, Era el último año que estaríamos en el colegio. En los años anteriores los estudiantes de sexto se aislaban totalmente, con escasas excepciones, de los estudiantes de los otros grupos. Ese aislamiento se debía a que se consideraban los “grandes”, los preuniversitarios. Si habían sido deportistas durante toda la primaria y los cinco años de la secundaria, ya en sexto no lo eran y más bien departían entre ellos durante los descansos (o recreos que llamábamos) recostados a las columnas. Su vestimenta se alejaba de todo uso juvenil y era común que llegaran con saco a la usanza de los universitarios de la época.No fue el caso de nuestro sexto, nuestra ropa no cambió; no hacíamos de las columnas nuestro soporte en los recreos, sino que solíamos organizar diferentes eventos deportivos en los que alentábamos la participación de los menores que nos seguían en los cursos más bajos. Es decir, nuestro sexto cambió el concepto y la mayoría del Colegio nos consideraban sus amigos y no gozábamos de esa figura pedante de los estudiantes de los sextos anteriores. Dije la mayoría, porque había una minoría que no nos querían: los de quinto. Esos si tomaron el aire pedante, pero no fue porque se consideraran preuniversitarios, al fin y al cabo les faltaban dos años. Su pedantería se debió a que eran los mejores basquetbolistas del Colegio, tanto que la selección que el Colegio enviaba a participar en torneos intercolegiados, eran ellos y sólo ellos; a los demás, no nos enviaban ni a hacer barra. Era tanta la distancia que se habían tomado y tanto nuestro acercamiento a los demás cursos que de cuarto para abajo, incluida la primaria, nos preferían a nosotros los de sexto.
Esa antipatía hizo metástasis en una cancha de básquetbol. Los de sexto habíamos organizado un partido entre nosotros con el balón del Colegio en la cancha principal: la del centro en el patio de bachillerato. Las otras dos canchas estaban desocupadas, pero no eran tan buenas como la central. Cuando llevábamos unos cinco minutos de juego, entraron los de quinto con balón propio a jugar en la misma cancha. Era como una perentoria de que los dueños del básquet eran ellos y nosotros debíamos abandonar el campo. No lo hicimos. Y comenzaron los empujones cuando íbamos a coger el balón o se atravesaban en nuestra carrera o acertaban a tirar el balón de ellos cuando el nuestro iba a encestar y fastidios por el estilo para que abandonáramos la cancha. Acaba yo de pasar nuestro balón a uno de mis compañeros cuando veo venir el de quinto hacia mi y nadie de sus propietarios en las cercanías. El balón de quinto solito hacia mí. ¡Qué oportunidad! ¡ahora o calla para siempre! Mi cerebro dio la orden y cerró todo comentario mientras mi pierna derecha actuaba. El balón de básquet se convirtió en uno de fútbol, mi pie lo recibió con el empeine y mi pierna se impulsó con toda la fuerza de mis 18 años. El balón de quinto se alzó al menos unos 20 metros por encima de nuestras cabezas y describió una hermosa parábola que lo llevó hasta el patio de la primaria.
La cancha de básquet se convirtió en el cuadrilátero de boxeo múltiple mas grande del mundo, cada uno de los de quinto cogió a cada uno de los de sexto a puñetazo limpio. Yo, por haber sido el que prendió la mecha, tuve el honor de ser agredido por el capitán de la Selección, uno de los hermanos Gallegos, los dos mejores basquetbolistas del Colegio. El resto de estudiantes no tardaron en apostarse a lo largo de las líneas de la cancha a animar a los de sexto en contra de los de quinto. ¡Dale, García!; ¡dale, Muñeco!, ¡dale, Campanolo! Eran las expresiones que se escuchaban en las voces infantiles de los menores.
Cuando la gresca estaba en todo su furor apareció el padre Luis Enrique Camero, secretario del Colegio, y no tardó en deducir cuál era la pelea principal y esa paró. Gracias a Dios,. Pues los 1,85 m de Gallego ya estaban volviendo nada a mis escasos 1,70 m y mal peleador que he sido toda la vida. Cuando el padre logró quitarme de encima a Gallego, éste pronunció la sentencia muy común en aquella época:
El padre Camero ordenó que los de sexto nos fuéramos para el salón de clase aunque faltaban 10 minutos para terminar el recreo. Tal orden fue interpretada por los demás como favoreciente a los de quinto porque quedábamos los de sexto como castigados. Pero al parecer, mientras nos dirigíamos al salón, algunos de los de otros cursos que habían presenciado desde el principio la provocación de los de quinto informaron al padre Camero del desarrollo de la misma por lo que el sacerdote determinó suspender el recreo para todo el mundo y aquella última clase de la jornada de la mañana quedó como la más larga del día.
En nuestro desfile hacia el salón de clase se nos unieron los compañeros que no habían participado en la función y comenzaron a indagar por lo sucedido.
Uno de ellos, Jorge Humberto Ángel Toro, me preguntó sobre los acontecimientos y le relaté lo escrito hasta el momento mientras subíamos al tercer piso donde quedaba nuestro salón. Le hice énfasis en el miedo que me daría enfrentarme a los hermanos Gallegos a la salida. Mi compañero por toda respuesta me dijo:
—Ya vengo. —Y se devolvió escalas abajo por donde habíamos subido.
Jorge Ángel, además de compañero era uno de mis amigos dentro del grupo, porque habíamos tenido oportunidad de compartir muchos momentos, sobre todo los jueves, día en que yo acostumbraba almorzar donde Pastora Jaramillo, tía de mi madre, que vivía a unas diez cuadras del colegio. La casa de la tía Pastora (Tota, como le decíamos los sobrinos) era enseguida de la de Jorge y el recorrido de ida y vuelta lo hacíamos en compañía (el estudio en aquella época se hacía en dos jornadas). Los únicos deportes que a Jorge le gustaban eran el levantamiento de pesas y el fisicoculturismo. Tales aficiones le habían desarrollado los bíceps y los pectorales de modo que le daban el aspecto de lo que en aquellos días llamábamos un “cuajo”. Por supuesto, uno no andaba poniéndoles problema a los “cuajos” fácilmente. Jorge compartía el levantamiento de pesas y el fisicoculturismo con otro joven de tercero de bachillerato (hoy octavo grado) del que también era muy amigo y que también tenía la apariencia de “cuajo”.
Cuando la clase se estaba iniciando, regresó Jorge y al pasar cerca de mi pupitre me dijo que ya había arreglado lo de la salida.
Terminada la clase nos dispusimos a salir y Jorge se hizo a mi lado como si fuera jueves para salir juntos, bajamos la escalera y en el segundo piso nos estaba esperando el “cuajo” de tercero y se hizo al otro lado mío y así me escoltaron hasta la salida que en aquellos días la hacíamos por la calle Caracas y no por el parque de Boston. Efectivamente al lado de un árbol estaban los dos hermanos Gallegos esperándome. Al verme tan bien acompañado uno de ellos dijo:
—Vos algún día estarás solo.
Por fortuna parece que el rencor de Gallego duró poco porque yo nunca tuve que andar a propósito con mis dos improvisados guardaespaldas.
Uno de los hermanos Gallegos, Rodrigo, murió muy joven en un accidente de tránsito. Dios lo tenga en su gloria.
Vista de lince 79
Animado porque antier cuando salía de Carrefour de Las Vegas alcancé a ver otra valla con error, decidí, por unas diligencias bancarias y pago de servicios públicos, regresar para conseguir con que hacer otra nota de Vista de lince.
Llegué a la estación Envigado del metro y allí me esperaban dos vallas:
En esta primera el publicista habla de periodistas internacionales por decir periodistas extranjeros. Este término se introdujo por la denominación de internacional, según la Real Academia, al jugador que ha participado de un torneo internacional. Por ejemplo, en el caso de Colombia son internacionales los deportistas René Higuita, Hugo Rodallega, Santiago Botero, Martín Cochise Rodríguez y muchos más. Es un error llamar internacional a un extranjero.
En la segunda valla, también del sistema metro hay un qué exclamativo sin tilde: Qué rico.
En esta misma valla encuentro el extranjerismo spa. Nunca he estado en uno de ellos, por lo que no sé, hasta ahora, de qué se tratan. Voy al diccionario de wordreference.com, que tengo entre los vínculos asociados a este blog, y la palabra spa me da tres significados: balneario, manantial de agua mineral y gimnasio. El diccionario tiene una sección de foro en la que hay consultantes y contestadores. Allí alcancé a ver un significado muy aterrizado: centro de hidroterapia, es decir, salud mediante el agua. Creo que por ahí va el agua al molino. Un spa es un centro de hidroterapia. Pero ¿de dónde sale la palabra spa? Ya lo dije: salud mediante el agua. Lo que sigue no es mérito mío porque, como ya dije, cuando empecé esta nota no tenía ni la más mínima idea de lo que fuera un spa. Ahora sí la tengo. Salud mediante el agua se dice en latín salus per aquam cuya sigla es SPA. Antes de cerrar este capítulo fui a mi buscador predilecto para afianzarme en el origen de la sigla SPA y lo que encontré me decepcionó: la teoría tiene tantos detractores como defensores. Ahí tenemos pues para distraernos un poco y alquilar balcón para ver en qué termina la discusión. Los gringos de cualquier cosa hacen una palabra y para ello spa es palabra bien formada (no necesita la mayúscula, señor publicista). Para nosotros no. Además no la necesitamos porque con centro de hidroterapia es suficiente; pero si la necesitáramos, no sería con mayúscula y, además, debemos anteponerle la e como a las palabra eslogan, escáner, estaño, espíritu y demás palabras que en su idioma original empiezan por s + consonante. Por lo tanto, para nosotros debe ser un espá.
Ésta fue la valla que me hizo regresar a Carrefour. En ella sobran los dos puntos y las comillas en el nombre de Las Vegas.
En esta valla hay otro anglicismo innecesario y también con mayúscula innecesaria: stand. La palabra correcta es puesto, pero parece como si esta palabra estuviera perdiendo estrato social porque sólo la usan en las plazas de mercado o galerías, como también se llaman en algunos lugares de mi país.
Tampoco me parece bien formado el acrónimo TuCARRERA en el que combinan mayúsculas con una minúscula
Comparemos los primeros mensajes de estas dos vallas: Entre lo que dice el de la primera y lo que dice el de la segunda hay una ese de diferencia. Es como si alguien hubiera reflexionado y se hubiera dicho a sí mismo y a otros: “Si estamos mostrando dos tarjetas entonces debe ser ‘tus tarjetas’ y no ‘tu tarjetas’”. Corrigió ese adjetivo, pero los demás errores (muchos, unos de la misma concordancia y otros) los dejó igual.
Estoy de acuerdo con que si se muestran dos tarjetas, la concordancia debe ser en plural. Entonces:
1 y 2 ¡Solicítalas ya! También debe ir en plural y además debe llevar una tilde por ser palabra esdrújula.
3, 4, 5, 6, y 7. Tus tarjetas de crédito Carrefour ¡te dan más! Tres veces la misma concordancia; Se debe abrir exclamación con el signo de apertura y no con el de cierre, y no debe haber espacio entre el signo y el inicio de la oración. No critico las mayúsculas innecesarias porque parece que los publicistas tienen licencia para poner mayúsculas a lo que da el tejo. De todas maneras son demasiados errores para un contrato que debió costarle uns cuantos pesos a Carrefour.
Ciudad invitada
Valle de Antón, Provincia de Coclé, Panamá
Sigo con esta sección en la que traigo documentos relacionados con los lugares donde hay lectores de esta humilde columna. La escogencia es al azar, pero si alguno me envía un documento para analizar, lo haré sin someterlo a la rifa.
Hoy le correspondió a uno de esos lugares que parecen como si Dios les hubiera puesto un esmero muy especial al fabricarlos. Sin querer dármelas de muy conocedor confieso que lo que sé de este lugar lo acabo de aprender en las páginas web que he abierto buscando algo para enseñar.Entre la búsqueda encontré la página con la que titulo y cuyo vínculo encuentran aquí. (abrirla mediante un clic en la palabra “aquí”).
Allí sólo encontré la falta de las tildes en las palabras Antón, Coclé y Panamá del título lo que puede ser explicable si el título estuvo alguna vez en mayúscula sostenida, por la creencia muy generalizada de que las mayúsculas no se tildan. En el resto del escrito no hallé error alguno. En la parte superior encontré dos enlaces y probé con el de la derecha, Provincia de Coclé, y obtuve idéntico resultado: sólo la falta de la tilde del título. Intenté con el de la izquierda, Turismo Panamá, y ahí sí se ve mano diferente. Reproduzco uno de los párrafos:
Si está buscando unas vacaciones completas con diversión las 24 horas del día ¡no busque mas!, en Panama encontrarás playas en ambos océanos, oportunidades únicas de compras, hoteles y restaurantes de cinco estrellas y una vida nocturna animadísima, donde no faltan show nocturnos ni casinos. Te invitamos a conocer lo que ofrece nuestro hermoso Panama y que nos tengas en cuenta como destino para tus vacaciones.
1.º Se aprecia en este párrafo la falta de concordancia en el trato: empieza en tercera persona (ustedeando) y termina en segunda (tuteando).
2.º Faltan las tildes del adverbio más y del nombre del país. Panamá.
3.º El redactor usa el innecesario anglicismo show (espectáculo) y lo agrava poniéndolo en singular cuando el concepto es plural.
Mi buscador predilecto me dio muchos otros sitios en los que se puede ver la belleza de este lugar. Agradezco al lector que me dio a conocer este hermoso lugar.
viernes 21 de agosto de 2009
La columna de Angelita
La beca que nadie quiere
Esta semana se abrió en Berlín la Amora Sex Academy, que ya tiene sede en Londres y próximamente llegará a Barcelona. Se trata de una exhibición interactiva en la que cientos de maniquíes femeninos y masculinos, desnudos, ofrecen a los visitantes la posibilidad de ser mejores amantes al mostrar diferentes posiciones sexuales así como zonas erógenas. La gente puede, por ejemplo, tocar un maniquí femenino que gime y grita “eso es” cuando la persona encuentra el punto G o darle una vueltita al pela-metro que mide la fuerza perfecta para obtener placer de recibir una pela dada con un látigo de cuero. Ahora, sé que muchos estarán pensando que no es precisamente la exposición a la que querrían ir con la abuelita y los niños, pero hay que admitir que mucha gente (no sufran que no daré nombres propios) se beneficiaría de una visita a esta inusual academia.
La honesta verdad es que, como sociedad, nos estábamos demorando en ofrecer este tipo de recurso académico. Claro, tenemos videos, libros de autoayuda y medicamentos que ayudan a enaltecer la experiencia sexual, pero aun así hay gente que no lo logra y decírselo no es fácil. Es rara –no conozco ninguna- la relación que sobreviva una conversación que empiece con “oye, y te lo digo con amor, apestas en la cama” ni “mmmira, la verdad es que me encanta todo lo que hacemos… con la ropa puesta”.
Pero el solo hecho de que la academia exista y convoque a hombres y mujeres que quieren ganar puntos como amantes es prueba de que el sexo se ha convertido en algo más que hay que tecnificar. Ya no nos basta el simple deleite natural que alguna vez descrestó a la humanidad. Ahora que lo obtenemos (o al menos tenemos la ilusión de que podemos tenerlo) tan fácilmente, el acceso carnal por sí sólo no basta. Es necesario añadirle accesorios que requieren pilas y complejos disfraces que llevan a juegos de rol, y ni para qué hablar de cremas, ungüentos y saborizantes. Para “hacerlo bien” se necesita estudiar, investigar, planear y practicar algo que estamos diseñados para poder hacer. Es un poco irónico que necesitemos academizar algo que hacemos por instinto, que necesitemos calificar y clasificar un acto que, hablando desde lo estrictamente biológico, está en el mismo rango que comer o ir al baño. Lo de comer hace rato que se volvió gourmet y ahora que el sexo tiene academia, me empiezo a preocupar por lo que les espera a las demás funciones fisiológicas. Temo la aparición de libros como Micción para dummies y El tantra del colon, pero hay que admitir que por ahora, la dichosa academia nos da la opción de becar a los amantes ineptos. Admito que no es una beca por la que se vayan a pelear pero es mejor que perder el examen de admisión al colchón.
jueves 20 de agosto de 2009
Vista de lince 78
En la foto se ven dos personas de una cuadrilla que se dedica a los trabajos de redes telefónicas. En lo alto de la escalera hay un señor que tiene protegida la cabeza contra los golpes accidentales y que está asegurado al poste mediante un cinturón de seguridad, su compañera en el suelo se pasea debajo de él sin la cabeza protegida. Pueda ser que al de arriba no se le caiga el alicate.
Suspicacia (sólo para electricistas)
Iba yo por una de esas calles de Envigado y el trabajo mostrado en la foto me llamó la atención. Y lo que más me llamó la atención fue el tubo que une los compartimentos de protecciones de las dos cajas de contadores. Analicé qué pudo estar pensando el trabajador cuando lo puso.
Ah, se me iluminó el intelecto. El hombre se está economizando una toma de tierra porque hace la toma cerca del contador de la izquierda, sube el cable de tierra por el tubo que llega al compartimento de protecciones del contador de la izquierda y de allí conecta al compartimento de protecciones del contador de la derecha. No justifico la “chichigua” que se esté ganado por ello, pero de todas maneras él sabe que eso así le va a funcionar bien y sin peligro para la vida de las personas que ocupen los locales o para sus aparatos consumidores de energía, aunque la norma diga que cada instalación debe tener su toma de tierra.
La energía de la empresa suministradora sube hasta el compartimento superior de cada caja y allí es mediad luego baja al compartimento de protecciones y regresa para subir a cada local. Una observación detenida de la foto le da al lego el camino que describo.
Pero veamos una variante. Resulta que el dueño del local les alquila a dos personas A y B. A toma el local al que pertenece el contador de la izquierda, y B, el de la derecha. Algún día B se da cuenta (los vivos se dan cuenta de todo) de esa interconexión, hasta ahora inocente, Aprovechando unas vacaciones de A o en complicidad con la noche, le mete dos alambritos adicionales al tubo y no sólo queda con una toma de tierra interconectada, sino que conecta energía de la que se convierte en pesos que se ahorra B a costillas de A.
Si algún día se descubre el pastel. Pues B se sale sin ella con un “hombre, qué pena yo no me había dado cuenta de eso, cuando yo me pasé debió estar así porque yo nunca he abierto ese compartimento”.
Lo que parece una suspicacia de don Abel ha ocurrido en la realidad. Yo lo he visto en mi ejercicio profesional.
Una tilde
Le sobró una tilde a ese servicio de Carrefour. Adicionalmente, están sobrando las comillas del nombre Las Vegas.
miércoles 19 de agosto de 2009
Vista de lince 77
En la ciudad de Medellín, en la carrera 70 se encuentra esta perla que cuyo propietario mo quiso comprometerse con una sola forma para denominar las décadas de la música que invita disfrutar en su negocio: las décadas del 60 y del 70.
Seraqueísmo
Plaga más contagiosa que la gripa de los marranos. Esta clase de que galicado era conocido desde mucho antes de que explotara en forma de pandemia; porque, al menos en mi país, sólo se les escuchaba a los bogotanos. Las telenovelas, grabadas casi todas en Bogotá, con actores de todo el país, pero bogotanizados, y los programas de situaciones reales, fueron introduciendo esa inútil expresión, en toda el habla colombiana. Desconozco hasta el momento sí hay otros países contaminados, pero estaré al acecho y agradezco de antemano a mis lectores extranjeros algún reporte al respecto. A continuación pongo los ejemplos que tengo en mi colección y, a manera de piedefoto, la forma correcta.

¿Quebrarán los jueces la salud?

¿o seremos tontos?

¿Aceptará la propuesta el polémico personaje?

¿Estarán juntos Juan Andrés y María Patricia?...
sábado 15 de agosto de 2009
La columna de Angelita
En defensa del caos
Héctor Abad Faciolince escribió para El Espectador una columna que lo convirtió en mi nueva traga literaria. Para que sepan, estos amores son netamente platónicos y los he tenido durante to
da mi vida lectora. Me arrebatan con la intensidad de cualquier traga adolescente y duran más o menos lo mismo. Se preguntarán qué fue lo que dijo Don Héctor para merecerse las emociones que sólo las estrellas de rock, pero un respeto profundo por el trabajo ajeno y un temor bien fundamentado a una demanda por derechos de autor me impiden reproducir el texto. Les contaré simplemente que se trata de una diatriba a la perfección en la que planeta que todo lo perfecto debe generar sospechas y todo lo imperfecto vale la pena cultivarlo. ¿Cómo no quererlo?Resulta que desde hace años defiendo, por conveniencia y convicción, la idea de que un poquito de reblujo (Word y la RAE no reconocen esta palabra, pero seguramente mis lectores sí) no le ha hecho mal a nadie y, es más, promueve cosas maravillosas como las sorpresas, las transformaciones y las asociaciones, elementos básicos de la creatividad. Pero Héctor y yo no somos los primeros en
defender el desorden. Los griegos, que se inventaron cosas tan útiles como la Filosofía y las Bacanales, plantean en su mitología que del Caos salió la mamá del Huevo Cósmico. Además, Einstein, Hawking y Edison, todos célebres acumuladores de pendejadas inútiles y fabricantes de reblujeros inconmensurables, han defendido la noción del “caos creativo”, noción que evidentemente eludió a todas mis profesoras del colegio que insistían que nada bueno podía salir de un pupitre al que no se le viera el fondo.Yo creo, en cambio, que tener un par de llaves que no abren nada y otro par de candados abandonados por sus llaves puede suscitar reflexiones profundas sobre el amor, la vida, la muerte y todo lo que ocurre mientras aparece cualquiera de los tres. Uno nunca sabe cuál va a ser el pedacito de papel con algo escrito encima que contiene la primera frase de lo que será una gran novela o en cuál cajón lleno de puntillas y chicle y yoyos viejos hay el diseño que inspire una nueva teoría que lo explique todo.
jueves 13 de agosto de 2009
Mapa literario
Esta mañana encontré un regalo de uno de los seguidores de este blog, Deepfield. Se trata de una curiosidad literaria consistente en un mapa de escritores, Cuando abren la página encuentran una ventanita de motor de búsqueda. Allí ponen el nombre del escritor cuyo mapa quieren conocer y dan entrada. Aparecen otros nombres de escritores cuyas distancias relativas indican cuánto se parecen a aquél por quien ustedes indagan. Ya lo puse entre los vínculos asociados al este blog bajo el nombre de Mapa literario.
martes 11 de agosto de 2009
Vista de lince 76
Inicié en la Vista de lince 73 una etiqueta llamada País invitado, en la que pretendo señalar errores en documentos de los países donde abren este blog. Me di cuenta después de que los mapas también me dicen la región y la ciudad donde se encuentran los lectores. Eso me da la posibilidad de ir jugando con las localidades y con los países. No pretendo corregir los documentos completos que me encuentre, pero sí dar algunas enseñanzas que pueden ser recogidas por los habitantes que me leen y ser enviadas a los responsables de la corrección, del aprendizaje y de la enseñanza de los respectivos documentos.
Hoy invito a Ipiales, pues el pasado 10 de agosto alguien me abrió en esa ciudad del sur colombiano. Muchas gracias.

Escogí la web oficial del Municipio (clic en la palabra Municipio), pero no es la única. Hay otras que iremos viendo a medida que se vaya mostrando interés en esta modalidad.
En la web nombrada escogí el penúltimo enlace de la izquierda, el que dice Para Niños y Niñas (clic). Lo escogí por lo del lenguaje incluyente que de por sí es ya un deterioro idiomático al que se ve expuesta la niñez y porque por ser título de una sección del medio de comunicación sólo es necesaria la mayúscula en la primera palabra, como hay otros de los enlaces correctamente. Con haber dicho Para niños habrìa sido suficiente y habrían quedado resueltos ambos problemas. Pensé que allì encontraría algunos otros errores a los que estarían sometidos los cachifos ipialeños. Pero sólo encontré una página esbozada que todavía no empieza. Sin embargo, se ve una redundancia en el primer enlace y una cacografía en el primero y en el tercero.
La redundancia: «Aquí podrás conocer más sobre Ipiales, qué hacemos y a qué nos dedicamos».
Yo pienso que uno se dedica a lo que hace, Por lo tanto la oración queda completa con uno sólo de esos verbos:
Aquí podrás saber que hacemos en la Alcaldía de Ipiales; o bien: Aquí podrás saber a qué nos dedicamos en la Alcaldía de Ipiales.
La cacografía. La Alcaldía es una entidad, debe ir con mayúscula inicial.
Como la página no ha arrancado a funcionar cada uno de los enlaces tiene una contradicción. Hay una nota que explica lo que va a encontrar en cada enlace y a la vez otra que explica que en ese enlace no hay información registrada. Como quien dice: Sí, pero no.
Me fui subiendo por los enlaces y en todos pasa lo mismo: esbozados, pero sin información. Bueno, tengamos paciencia que empezar es difícil y desde ya les ofrezco mi colaboración para las dudas que tengan en la elaboración de cada una de las páginas.
Llegué al primero: Presentación (clic). Ahí encontré información y con una fecha reciente de renovación. Sólo tres observaciones hare:
1.ª El primer párrafo esta repetido.
2.ª No existe el punto de orientación sur oriente. Para indicar una orientación que se encuentre entre el sur y el oriente la Real Academia Española tiene dos palabras sudeste y sureste, prefiere la primera. Sin embargo, el Diccionario panhispánico de dudas, Depedé, redacta como si prefiriera la segunda. Una inconsistencia del Depedé con el Diccionario oficial.
3.ª Una vez corregido el error mencionado la primera oración quedaría: «La ciudad de Ipiales se encuentra situada al sudeste del departamento de Nariño».
Pues no. No queda al sudeste, queda en el sudeste del departamento de Nariño.
Explico: Envigado es municipio diferente de Medellín. Envigado queda al sudeste de Medellín, El Poblado es un barrio de Medellín que limita con Envigado. El Poblado queda en el sudeste de Medellín.
Una localidad está “en” otra cuando queda dentro de sus límites, y está “al















































