Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

viernes, 27 de junio de 2008

Vista de lince 3


Uso de la coma




Una coma de vocativo necesaria: "Créeme, Dios, me gustaría hablar contigo.
En la otra, una coma que reemplaza el verbo. Tan necesaria que sin ella entiendo que debo parar los trenes antes de bajarlos a la vía. «No baje a la vía, trenes en movimiento». La Inflexión verbal reemplazada en este caso es hay: «No baje a la vía porque hay trenes en movimiento». También se puede en este caso particular, no en todos usar los dos puntos: «No baje a la vía:trenes en movimiento».
Uso de las minúsculas.
Los nombres de las enfermedades no son nombres propios y y deben ir con minúscula: tifoidea, bronquitis, arritmia, etc.
Conozco, o recuerdo ahora, tres casos en que ,médicos, pacientes y público en general, dudan de si el uso es con mayúscula o con minúscula.
1.º El sida. A medida que se iba descubriendo la enfermedad y su virus causante fueron evolucionando también sus respectivos nombres. Bueno, al menos el de la enfermedad porque el del virus parece inmutable (el nombre, porque el virus dizque no, pero eso lo dejo a los científicos y yo no me meto porque al perro que no conozco no le piso la cola).
Retomando el nombre del virus quedó en sigla VIH, virus de inmunodeficiencia humana. Doctores amigos que esto vean, si metí las patas, por favor, corríjanme.
Antes de seguir observen en el párrafo anterior una característica de las siglas: Las siglas siempre son con mayúscula sostenida. VIH, PIB, CDT, etc. Pero eso no quiere decir que los nombres que representan sean nombres propios y necesiten la mayúscula. No sos nombres propios el producto interno bruto, ni un certificado de depósito a término, ni muchos otros en las mismas circunstancias. Habrá siglas que sí respresenten nombres propios como EU que es la sigla de Estados Unidos.
El de la enfermedad, pasó por dos etapas antes de la definitiva. Empezó como sigla al igual que el nombre del virus: SIDA, síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Dada la circunstancia de ser una sigla fácilmente pronunciable como palabra pasó a ser acrónimo. La Real Academia es partidaria de que los acrónimos se sigan escribiendo con mayúscula sostenida, pero no ha sido el uso entre nosotros: Tejicondor, Coltejer, Avianca son acrónimos y nunca los hemos escrito con mayúscula sostenida. Bien aburrido me mantengo con la mayúscula intermedia de Transmilenio y otros acrónimos, para venir a revolver con todas en mayúsculas.
Al pasar a acrónimo sin la mayúscula sostenida muchos siguieron escribiéndolo con mayúscula, pero al aparecer, en octubre de 2001, la XXII edición del Diccionario, llegó allí la palabra sida como un sustantivo común y con minúscula como los nombres de las demás enfermedades.
2.º y 3.º El alzhéimer y el párkinson (ambos con tilde) también entraron hace poco al Diccionario parar representar las enfermedades que antes se conocían como mal de Alzheimer y mal de Parkinson donde los nombres con mayúscula son los apellidos de los científicos que las estudiaron y analizaron. Esos nombres seguirán con mayúscula cuando en algún escrito el autor se refiera a esas enfermedades como a la antigua el mal de..., pero van con minúscula cuando eliminamos la palabra mal. «Ve, ole, parece que doña Juana le dio alzhéimer».
Como en gramática también funciona la jurisprudencia si los médicos que me leen conocen algún otro mal denominado con el apellido de algún científico, pueden tranquilamente ponerlo en minúscula como aquí se explica.
Los físicos no nos es permitido tal cosa, pues el numero de Avogadro, no es un avogadro, ni las leyes de Kepler son las quepleras.

1 comentario:

DeepField dijo...

Leyendo entradas antiguas (en estos temas es antigua cualquier cosa anterior a la penúltima), encontre esta perlita:

"Los físicos no nos es permitido tal cosa, pues el numero de Avogadro, no es un avogadro, ni las leyes de Kepler son las quepleras."

¿No será "A los físicos no nos es permitida tal cosa..."?