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jueves, 8 de septiembre de 2011

La columna de Angelita

Mundo Moderno
El poder está en las tildes

Hace poco tuve una conversación muy interesante con mi cuñado Andrés, un experto bloguero. Él me estaba tratando de ayudar a generar más tráfico a mi blog y me sugirió que no fuera tan obsesiva con las tildes porque los buscadores como Google y Yahoo se basan en lo que la gente teclea con mayor frecuencia para jerarquizar los resultados, y como casi nadie usa tildes en la internet, mi blog podía quedar relegado a los últimos puestos.
Pensé en hacerle caso, pero en cuanto visualicé mi blog carente de tildes, empecé a sudar frío. Porque, claro, yo cometo errores (hace unas columnas se me fue ceseción en vez de secesión), pero no a propósito. Son accidentes; se me va el dedo o el cerebro y siempre lo lamento después. Pero eso de intencionalmente omitir una tilde que debería ir ahí… Simplemente, no.


Inauguración
Real Academia Española

Comprendo las implicaciones de mi decisión y sé que mi visión es anticuada, imperialista y antiemoticón, pero no puedo darle la espalda a una tradición milenaria. Lo digo porque por allá en el siglo I a. de C., en la Península Itálica se puso de moda estudiar la ciencia del habla y el arte de convencer y los romanos importaron muchos gramáticos y retóricos griegos como tutores para la clase dominante porque vieron que hablar bien los distinguía de los plebeyos. Tan convencidos estaban de que en el buen manejo del idioma estaba el poder que guardaron celosamente los secretos de las reglas gramaticales, convencidos de que si el pueblo las conocía se acabaría su poderío. Y tras la caída del Imperio Romano y con la proliferación de colonias españolas, el español se convirtió en el idioma “in”, pero al igual que con los juguetes chinos, con la proliferación viene la disminución de la calidad y cuando empezaron a surgir dialectos piratiados, en la Madre Patria pusieron el grito en el cielo y rapidito armaron la Real Academia Española (en 1713) con la misión de “cultivar y fijar la pureza y elegancia de la lengua castellana, desterrando todos los errores que, en sus vocablos, en sus modos de hablar o en la construcción ha introducido la ignorancia [...] y la demasiada libertad de innovar”.

Supongo que será mi ascendencia italiana (no tengo prueba alguna de que tenga sangre italiana, pero mi amor por la pasta y el tiramisú deben ser evidencia de algo) o tal vez porque desciendo de la realeza (soy mandona y siento una extraña fascinación por las coronas), pero siento que velar por las tildes es mi deber. Y si eso significa que debo sacrificar un poco de popularidad cibernética, pues que así sea. Al fin y al cabo, si voy a seguir los pasos de Cerebro (el de los Animaniacs) y tratar de dominar el mundo, debo imitar a los que ya lo logaron.

Bueno, claro que el Imperio Romano cayó en ruinas y ahora Italia, España y Grecia están en la olla. Hm, tal vez la ortografía no sea lo único que necesite…

domingo, 28 de agosto de 2011

Vista de lince 132

La apócope «pa»

El jueves pasado, muy temprano, como de costumbre, recogí mi periódico y me encontré con este titular.


Me enteré de que se trata de una campaña de la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín, muy buena por cierto y de buenos resultados, así será.

Pero…

Durante 13 años larguitos eché cantaleta la que pude en ese diario diciendo que la apócope «pa» de la preposición para no lleva apóstrofo. Apócopes en español usamos todos los días: tan, de tanto; san, de santo; algún, de; alguno; ningún, de ninguno; nuy, de mucho. Bueno ahí les pongo ese enlace de Wikipedia, Apócopes (cliquear) pa que vean la cantidad tan enorme de apócopes que usamos diariamente. Ninguna, ninguna, oigan bien, ninguna lleva apóstrofo (la comita encima por si no lo sabe). Por qué habría de llevarla, entonces, la apócope «pa».

—Porque no está en el Diccionario —arguyen algunos.

Cuando tengamos que usar una palabra no aprobada pongámosla en bastardilla. Pero aquí entre nos: cuando yo escribo «pa», como lo hice arribiita, no la pongo en bastardilla.

No me hicieron caso, esa apócope se ve en todas partes con su incomodo apóstrofo parásito.

El viernes me topé con la campaña y muy queridas las fotógrafas me dejaron tomarles una foto en la que apareciera un error que había en el nombre de la campaña.



—El error es intencional —me explicaron—; es porque así hablamos los antioqueños.

—El error no es por la apocope «pa», sino por el apóstrofo —les dije.


Me dejaron tomar las fotos y me tomaron una tomando la foto, después me pidieron que posara y me dio achante y dije que no. Cuando iba llegando a la casa reflexione qué había pasado por maleducado –qué pena– Me dejaron tomar fotos y después no les posé. Miles de disculpas les pido.

De paso les cuento que eso de que la apócope «pa» la inventamos los paisas es un mito, los españoles también la dicen y no creo que sea porque nos oyeron a nosotros. Leopoldo Alas, Clarín, escritor español de finales del siglo XIX, la tiene dos veces en el primer capítulo de su obra La regenta.

Las comillas de los apodos

No habido forma de que los de la sección deportiva les cuenten a los demás tituladores del diario más importante de mi ciudad sobre la última norma de las comillas: los apodos sólo van entre comillas cuando se intercalan sin artículo entre el nombre de pila y el apellido: Hernán Darío «Bolillo» Gómez; de resto no llevan comillas. Los de la  sección deportiva del diario que mencioné práctican esa norma desde antes de salir en diciembre del año pasado, pero los emás no  los imitan. ¿Trabajarán en turnos diferentes o estarán bravos y no se hablan? Y eso que don Abel vive a 20 minutos a pie de las oficinas y está cansado de ofrecerse para explicar los cambios de las normas.



En esta primera foto no sólo están mal las comillas, sino que el artículo debe ir contraído: «Juez concede casa por cárcel al Cebollero»

A continuación las buenas de la página deportiva:




Pero a esta última, que se refiere al portero del Itagüí, Edigson Velásquez, le falta un detallito para ser perfecta: la tilde de «Supermán» que a Ediciones Recreativa nunca le faltó décadas ha, y que todos los miércoles yo recogía una revista coun una tilde como ésta.



A Supermán le pasó lo mismo que a Piedrahíta, se les perdió la tilde y no supieron dónde. Es de anotar que la secuencia de letras ahí, de «Piedrahíta», sin tilde queda sonando como el diptongo ai de «Jamaica», de «Caicedo», de «caiga». Como en Piedrahíta no hay diptongo hay que ponerle la tilde para disolverlo. Como en «ahí» y en «Caín».

viernes, 19 de agosto de 2011

De la Fundéu

Fundéu BBVA en Colombia: Jornada Mundial de la Juventud, claves para una buena redacción

Las imágenes son suministradas
por el editor del blog
La Fundéu BBVA en Colombia ofrece algunas recomendaciones sobre términos que pueden plantear dudas al escribir sobre la celebración en Madrid (España) de la Jornada Mundial de la Juventud, del 18 al 21 de agosto del 2011. Los verbos apropiados para referirse a lo que hace el celebrante de una misa son celebrar, oficiar o decir. Evítense expresiones impropias como dar misa. Aunque se aluda a misas cantadas, no se dice que su oficiante canta misa: cantar misa solo se emplea para referirse a la primera que celebra el sacerdote que acaba de ordenarse. 
Con el término eucaristía, como sinónimo de misa, se usan los verbos celebrar y oficiar. La palabra misa se escribe con inicial minúscula, por tratarse de un sustantivo común; lo mismo ocurre con los términos que en ocasiones la acompañan: misa inaugural, misa de(l) envío, misa de despedida... 
Así mismo, la Fundación del Español Urgente aclara que las homilías no se ofician ni se celebran, sino que se pronuncian.
Puede escribirse viacrucis o vía crucis (con inicial minúscula), aunque las academias prefieren la primera grafía; no se considera apropiado vía-crucis.  La nueva Ortografía de la lengua española recomienda escribir papa, sumo pontífice... con inicial minúscula; se escriben también con inicial minúscula vigilia, eucaristía, confesión, comunión y papamóvil. Los nombres de los edificios religiosos, así como los de las plazas, el paseo, el aeródromo y el parque en los que van a tener lugar los actos, se escriben con inicial minúscula en la parte genérica de la denominación y con inicial mayúscula en la parte específica: catedral de la Almudena, basílica de El Escorial, plaza de la Cibeles, plaza de Colón, paseo de Recoletos, aeródromo de Cuatro Vientos, parque del Retiro.
En cambio, señala la Fundéu BBVA, que trabaja en Colombia con la asesoría de la Academia Colombiana de la Lengua, Puerta de Alcalá lleva inicial mayúscula en los dos sustantivos.
La Fundación del Español Urgente (www.fundeu.es) es una institución patrocinada por la Agencia Efe y el banco BBVA que tiene como principal objetivo el buen uso del español en los medios de comunicación.

Comewntario de don Abel
Sinemebargo, en el § 4.6. del capítulo IV de la nueva Ortografía (página 514) nos habla de la mayúscula de relevancia que es auqella que se pone por razones sociales a los títulos de gobierno o nobiliarios y es llamada relevancia social, también la que se pone a los conceptos religiosos o militares, como los nombres de los sacramentos, y a las palabra Eucaristía Misa, Bautismo Patria, bandera y similares y es llamada relevancia sujetiva.
El libro despues de definirlas y, en cierto modo, «justificarlas» se va lanza en ristre cotra ellas de tal modo que los usuarios de alguna de las modalidades quedamos casi que apalnchados. Este servidor, por ejemplo, ha anulado de sus escritos la relevancia social  aunque convencido de que vamos a seguir viendo, sobre todo al papa y a los reyes de España, con ella pues no veo a los escritores católicos, por la primera, ni a los españoles, por la segunda, prescindiendo de ellas. De la sujetiva, por otro lado, bien hacen en llamarla así, pues en mi caso que considero la Eucaristía, un acontecimiento tan importante que me permite asistir al Sacrificio de Cristo (ojo que no dije a la representación) día a día, me queda muy dificil verla desprovista de toda solemnidad, Así mismo, cada uno de los Sacramentos que me acercan al Señor.

Del Vademécum de la Fundéu

xilofón/xilófono

Ambas formas son correctas.

Aunque xilófono es la voz que se usa mayoritariamente, xilofón también es válida.

domingo, 14 de agosto de 2011

La columna de Angelita

Mundo moderno

Pena, ni propia ni ajena

La palabra “pena” se usa en Colombia como sinónimo de vergüenza, a diferencia de otros lugares en donde se emplea para connotar lástima o dolor. Ninguna es agradable, pero al parecer ambas son bastante necesarias.
La pena en el sentido colombiano, sin embargo, parece que evolucionó a partir de las competencias cognitivas que luego desarrollaron las habilidades de formación de roles, arquetípicos y emociones de autorregulación. En otras palabras, la pena depende de la capacidad de un individuo de imaginarse y valorarse a sí mismo y pensar en la manera como otros lo valoran e imaginan. Todo esto es básico para vivir en comunidad, transmitir valores, respetar jerarquías y un montón de cosas más. Pero lo realmente importante de todo esto es que la pena es un sentimiento altruista, nacido de las ganas de convivir armoniosamente.

Digo que es importante que lo tengan en cuenta porque esta semana ha sido sumamente rica en penas para mí y si tienen en cuenta lo del altruismo a lo mejor no salgo tan mal parada.

Todo empezó cuando mi hijo aprendió la canción El payaso Pin Pín por la mañana y luego salimos esa tarde a comernos un helado. No bien nos habíamos sentado cuando una familia se acomodó en la mesa de al lado. Ellos tenían dos hijos, una niña de unos cuatro añitos y un niño más o menos de la edad de Matías. Nos sonreímos mutuamente, acomodamos las pañaleras para darnos espacio y cada quien se concentró en administrar su refrigerio. Todo iba bien hasta que mi hijo notó que el niño llevaba una camisa bastante colorida y entonces señaló con su dedito al pequeño y gritó:

—¡Payaso!

El resto de la merienda parecía una versión de Pagliacci cantada por los Teletubbies y al final yo estaba tan roja como la nariz de Pin Pín.

Ojalá eso fuera lo único. Al otro día salimos a caminar y nos encontramos con una señora de proporciones generosas a quien le había parecido buena idea invertir en una falda entubada hasta los tobillos con un estampado blanco y café. Matías, ansioso por compartir su vocabulario en crecimiento, la señaló y dijo

–Vaca –y luego encimó la onomatopeya a todo pulmón.

Pero la medalla de oro de este campeonato de estribos (porque no sirven sino para meter la pata) se la lleva el peluquero de mi mamá. Preocupada por su apariencia ahora que está de candidata al Concejo, mi mamá acudió a su estilista de confianza. Una vez allí, como toda mujer, le abrió su corazón.

—No sé qué hacer. ¡Necesito muchos votos! —dijo ella, a lo que el fabulosamente sordo estilista replicó:

Ay, yo no había querido decir nada pero sí, la verdad es que necesitas mucho botox: en la frente, en los labios, un poquito en los pómulos y tal vez algo de colágeno y por qué no piensas en…

De ahí que el dicho “A grandes penas, grandes pañuelos”, aunque se refiere a la otra clase de pena, me caiga como anillo al dedo esta semana. Quiero un pañuelo muy grande, pero para esconderme debajo. Y que hasta haya campo para el peluquero.

Ángela Álvarez Vélez.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Cuenticos Griegos

Anceo y cefeo,
y los enredos de la mitología

¡Que esa historia no fue así!
¡Que fue verdá, yo lo sé!
¡Pues se me callan los dos,
Mejor yo me voy di aquí!

Cuenticos griegos contados por Carlos Augusto Cadavida A. a la vesión infantil de los integrantes del grupo Consulforo

—¿Quiay?, ¿quihubo? Ustedes si están muy confianzudos, ¿no?, pero me gusta que se vinieron todos en manada. Ah,y veo caras nuevas… ¿Usté, mijita?…  es Daysi, como la margarita, como la perla… ¿Cómo así que ya se va, si acaba de llegar…? Bueno, vaya pues, que aquí la esperamos. ¿Y vos?... ajá, Ivancito…  y te vas a quedar, muy bueno. Y la Giovannina…, vea, como pa un cuentico latino.

—Sí, ya sé que me estaba demorando mucho, pero… a ver… ¡tenía la inteletualidá de vacaciones! Muchas gracias por esperame todos junticos... ¿Qué?... Ajá, ustedes dicen que con Atalanta y el jabalí hay muchos “talveces” y muchos “unos dicen”… y por allá están intrigados con esos héroes tan importantes que se fueron a cazar jabalíes en Calidón y… ¿Qué?, ¿que cuente uno por uno? Vea, Jorgito, son muchos, ¡nian se sabe cuántos son! ¿Por qué? ¡No, a ustedes no los contenta nadien! Bueno, vamos a ver…

—Vean, poner en claro los “talveces” y demás cuentos no es muy fácil, porque  en esa época era muy poquito lo que se escribía pa contar alguna cosa, pero había unos señores que se iban por esos caminos, con una lira, recitando chismes y cantando historias: eran los periodistas de esa época, y los llamaban aedos. Había unos con muy buena memoria y nada más, pero había otros que eran creadores de verdá, como Homero… Claro, Pachito, sí, los juglares que llamaron siglos después, y… Jairito… sí, hasta como Francisco, el Hombre, llevando chismes y noticias cantadas por las sabanas del Valle de Upar… pero dejen contar, pues. Les decía  que esos aedos se aprendían el cuento y se iban por esas tierras recitando lo que sabían, y si en un pueblo encontraban algún otro detallito, pues se lo agregaban pa que en ese pueblo los recordaran y poder volver con sus poemas, y el resultado era algo así como los cuentos que nos contabanlos abuelitos por las noches, alumbraos por una vela, y que no se parecían a los que contaba la vecina, porque cada quien le cambiaba su poquito y por eso es tan importante cuando después a alguno se le ocurrió ponerse a escribir esas historias.

—¿Los escritores…? Caramba…, vean, cuando hubo como formita de escribir esas historias y guardalas bien cuidaditas ya había pasado mucho tiempo; mucho de ello les tocó a los romanos o a gentes relacionadas con ellos, así que los escritores más nuevitos agregaban las cosas que los aedos, en sus andanzas, iban colgándole a la historia original, y hasta colgaban las que inventaba el mismo escritor. Por ejemplo, en este caso de los cazadores de Calidón, los escritores más viejos, de los  siglos II y I a. C., señalan entre 17 y 22 cazadores, y los más nuevos, del siglo I d. C., enlistan entre 30 y 33. En todo caso, esa cuestión de la cacería de Calidón, con tanta gente importante, nunca se  estructuró como una gran historia épica… ¿qué, Horacito?... sí, como la guerra de Troya o los trabajos de Heracles…, bueno, talvez fue porque muchos de esos señores habían estado con Jasón en la aventura del vellocino de oro, es decir, fueron argonautas… ¿Cómo dice, Manolita?... ¡huy! sí, mijita, de pronto no lo hicieron porque la protagonista era una mujer… las cosas que se le ocurren a usté…

—¿Ya ven por qué a veces estas historias se pegan una enredada la macha? Recuerden cuando les conté de Atalanta, que hasta les dije que algunos creían que eran dos historias que se habían revuelto, pa que estén prevenidos. Vean les cuento otro, cortico, de unos personajes de los que no se dicen muchas cosas. ¿Recuerdan a Anceo y Cefeo?, ellos fueron de los que dijeron que no querían salir a cazar con Atalanta porque era una mujer. Bueno, unos dicen que Anceo y Cefeo eran hermanos, hijos de Antínoe y Licurgo, rey de Arcadia, pero otros dicen que no eran hermanos, que Anceo era hijo de Poseidón y de Astipalea, y que Cefeo era hijo de Aleo, rey de Arcadia. ¿Si ven el lío?, y después queda por ver quiénes eran.

—Con Cefeo no hay tanto lío. Fue uno de los argonautas de Jasón, en la cacería de Calidón logró sacarle el cuerpo al jabalí, y después se convirtió en el rey de Tegea, en el Peloponeso. Se cuenta que murió en batalla, ayudándole a Heracles en la expedición contra Hipocoonte, pero no sé cómo pasó, porque también dicen que Atenea se había enamorado de él y lo había hecho invencible al ponerle entre sus cabellos un pelito de Medusa… no, Chalito, no creo que hubiera sido una culebrita…

—Pero Anceo si es más complicado. Su principal característica era la fuerza, dicen que era el más fuerte de Grecia, después de Heracles, y que por eso, cuando Tifis murió, lo reemplazó en el manejo del timón del Argo. Después del viaje se fue a cazar al jabalí de Calidón y… sí…, sí, mijito, sí, lo agarró el jabalí y lo volvió cendales. Pero fíjesen bien, que otros cuentan algo diferente: cuando el viaje terminó, este muchacho Anceo, que era el rey de los léleges en Samos, decidió retirase a sus tierras y se dedicó a sembrar uvas. Como patrón era un guerrero malgeniado y exigente, cómo sería que hasta la mamá le decía “¡Ole, no sias rascapulgas!”, pero nada que le hacía caso, hasta que le pasó cacho. Una vez castigó malamente a un esclavo que, en medio de su dolor, lo maldijo y le aseguró que no disfrutaría de su viña. Una tarde del verano, terminando la jornada y sudando con el calor del Mediterráneo, se sentó a la sombra de un olivo a contemplar las primeras uvas de la cosecha, y mandó a un muchacho a que le exprimiera un racimo muy lindo que vio; el sirviente hizo su trabajo,  le llevó un vasao de zumo de uvas y se fue, pero cuando Anceo iba a tomase un buen trago, de entre el viñedo salió un jabalí furioso que lo atacó apenas lo vio, no le dio tiempo ni a correr, mejor dicho, lo destripó contra el olivo sin tomase su juguito.

—¿Si ven? Son historias distintas, pero un puntico en común hace que alguien las revuelva, y después nadie sabe de verdá como era la cosa. ¡Tomen en cuenta eso, pa que después no me vengan a pedir aclaratorias! ¿Oyeron?

domingo, 7 de agosto de 2011

De la Fundéu

Fundéu BBVA en Colombia: respuesta, reacciones, impresiones, mejor que feedback.

La Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) en Colombia recomienda que, en lugar de utilizar el término inglés feedback, se opte por equivalentes españoles como respuesta, reacciones, impresiones... En los medios de comunicación es común encontrar frases como las siguientes, donde se utiliza el término inglés feedback: «Una buena evaluación de resultados proporciona a los empleados un feedback constructivo»; «Carlos ha comprobado que hay un sistema feedback que controla las presiones».La palabra inglesa feedback, que el Diccionario de uso del español de América y España define como ‘capacidad de un emisor para recoger reacciones de los receptores y modificar su mensaje, de acuerdo con lo recogido’, equivale en español a reacciones, comentarios, opiniones, impresiones, sensaciones, e incluso respuestas o sugerencias.  Por ello, en los ejemplos anteriores hubiera sido más adecuado escribir: «Una buena evaluación de resultados proporciona a los empleados una respuesta constructiva»; «Carlos ha comprobado que hay un sistema de reacción que controla las presiones».Así mismo, la Fundéu BBVA, que trabaja en Colombia con la asesoría de la Academia Colombiana de la Lengua,  aclara que en contextos más técnicos también pueden emplearse las formas españolas retroacción, realimentación o retroalimentación con el sentido de ‘modificación de la actitud o estrategia inicial en un proceso a partir del análisis de sus resultados’, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas. La Fundación del Español Urgente (www.fundeu.es) es una institución patrocinada por la Agencia Efe y el banco BBVA que tiene como principal objetivo el buen uso del español en los medios de comunicación.

Del Vademécum de la Fundéu.

gaseoducto/gasoducto


Prefiérase la forma gasoducto que ha sido siempre la forma culta en español

Gasoducto en Brasil
Prefiérase el término gasoducto para referirse a 'la tubería que conduce a distancia el gas combustible', en lugar de la forma gaseoducto, creada por analogía con oleoducto.

Concepto de don Abel

El concepto dado por la Fundéu está basado en la correcta formación etimológica de la palabra «gasoducto» en contraste con la mala formación de la palabra «gaseoducto», aclara entonces que se vería muy mal en un documento técnico el uso de la segunda palabra. Sin embargo, la Real Academia, que también muestra preferencia por la primera, admite la segunda sin afectarla con conceptos como vulgarismo. Es decir, ante la Real Academia es indiferente el uso de una u otra palabra.

viernes, 5 de agosto de 2011

Vista de lince 131

Between! Drink a chair!

El título de este apartado es el final de un viejo y mal cuento, según el cual un acaudalado empresario debía recibir a un asesor gringo para un montaje nuevo en su empresa. El hombre se hizo a un diccionario bilingüe para decirle al asesor cortésmente en su idioma «¡Entre! ¡Tome asiento!» El resultado, como ven, fue desastroso.



Lo mismo les pasó a los diseñadores de la valla con cuyas fotos ilustro este primer apartado; y no sólo a los diseñadores, sino a los que aprobaron la frase, a los que contrataron al pintor, al pintor, a los que ordenaron la partida presupuestaria, al interventor que recibió el adefesio y, más que todo, a Unicentro y a la Alcaldía de Medellín, la más educada, responsables de semejante dislate.

No me canso de repetir mi eterna pregunta: «¿Por cuántos escritorios con diploma pasaría esa frase sin que se dieran cuenta de los errores tan garrafales que hay en ella?».

Veamos:

1 Aparecen en ella dos signos de admiración: uno de cierre al abrir y uno de apertura al cerrar, es decir, los signos están al revés.

2 En inglés las exclamaciones sólo tienen un signo de cierre, no existe el signo de apertura ni para la exclamación ni para la interrogación.

3 No me considero un crítico de frases en inglés, mi inglés no es bueno; pero recuerdo que todos mis profesores en bachillerato y en la universidad me enseñaron que las palabras «house» y «home» no son sinónimas: mientras la primera significa 'casa' en el sentido del edificio real, la segunda significa 'casa´' en el sentido de hogar, familia, etc.

Si a un amigo que llega a mi casa, le digo: «Estás en tu casa» es lógico que no me refiero al edificio, de pronto me apara la caña y me desaloja, pero expreso el deseo de que mientras esté en mi casa se sienta como si estuviera en su propio hogar con su familia. La palabra que se debe usar en inglés para ese concepto es «home», no «house»

Para acabar de ajustar ponen la valla a todo el frente de un prestigioso centro educativo como lo es la Universidad Pontificia Bolivariana. ¿Qué pensarán los profes de inglés que la han visto?

Una frase sencilla que usan en el país del Norte es Welcome home! ‘¡Bienvenido a casa!’. Habríamos quedado como príncipes.

¡Vaya, qué valla!

¿Cerro Nutibara cerro?


Ésta es otra de la Alcaldía.

Infinidad de veces hemos dicho que los nombres específicos de los accidentes geográficos no son parte del nombre propio de cada accidente y van con minúscula. En la parte española del aviso debe decir «Ingreso al cerro Nutibara» y al traducir al inglés: «Entrance to Nutibara hill» y no como quedó «Entrada al Cerro Nutibara cerro».


miércoles, 3 de agosto de 2011

La columna de Angelita

Mundo Moderno

Mundo a mi medida
Por Ángela Álvarez Vélez


Customización de calzado,
por ejemplo.

La personalización (los publicistas y los ingenieros de consumo lo llaman customización) del consumo es una cosa maravillosa. Uno puede escoger qué tipos de noticias le llegan al correo electrónico y qué clases de programas de televisión aparecen en el menú de la tele. Uno le puede poner timbres y alarmas a los teléfonos y demás dispositivos para uno saber cuándo contestar o no. Incluso en Japón hay máquinas expendedoras de cajetillas de cigarrillos que permiten diseñar los paquetes con opciones de colores y estampados.

Así por encimita parecería que estamos logrando el mundo perfecto, pero me preocupa que tanta dicha venga con un precio. Recientemente se ha empezado a hablar de la “distopia de la información”, es decir, una utopia perversa en donde la realidad es el opuesto del ideal. En el caso de la información se refiere a que el tener acceso únicamente a cosas que nos gustan tiene dos efectos adversos: el primero es una sensación errada de que el mundo entero está de acuerdo conmigo; y el segundo impide que nos topemos con cosas que no nos gustan, que nos hagan pensar, que nos hagan cambiar de opinión o que nos ofrezcan la oportunidad de crecer y madurar. Obvio que a todos nos gusta tener la razón y la idea de un mundo hecho sólo de cosas que me gustan a mí es más sexy que Angelina Jolie cubierta de Nutella, pero igual que la imagen anterior, es una ilusión inasequiblemente cruel, y lo peor de todo, es una ilusión creada por logaritmos.

Me refiero a que los computadores toman decisiones basados en patrones de comportamiento, y si bien los logaritmos que lo hacen posible son admirables y complejos y supongo que tomaron años en lograrse, no son perfectos. De allí que el filtro de mi correo electrónico piense que los mensajes del Museo de Arte son basura pero que leer el aviso del producto que promete alargar mi pene es un urgente. Igualmente, ofertas de trabajo y fotos de mi sobrino han ido a dar al “spam” mientras que aparecen resaltados los mensajes de la lotería irlandesa, la carta del señor Abumandalí de Senegal en el que me jura que es un hombre de negocios honesto con una propuesta legítima que me hará millonaria si tan sólo le envío unos datos personales como mi número de pasaporte, las claves de mis cuentas bancarias y mi huella y firma escaneadas.

Cosas como esta me hacen dudar de la sabiduría de las máquinas y lo sensato que sería dejar que ellas tomen decisiones por mí. Al fin y al cabo, si le creemos a Google, soy un hombre acomplejado y calvo con una preferencia inquietante por las asiáticas y los gatos, que ama las fotos de animales en situaciones absurdas y cree firmemente en el tarot azteca, el correo de la suerte y que Bill Gates de verdad le quiere regalar un computador si tan solo reenvía este mensaje a 2.000 de sus amigos más cercanos. Y ¿quién quiere vivir en el mundo perfecto de alguien así?

sábado, 30 de julio de 2011

De la Fundéu

Fundéu BBVA en Colombia: «tema delicado» no «tema sensible»

La Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) en Colombia recuerda que lo apropiado en español es hablar de temas delicados y no de temas sensibles.Es común que los medios de comunicación, cuando abordan determinados asuntos relacionados con el ámbito social, político o económico, se refieran a ellos como temas sensibles: «Sector agrícola, tema sensible en el TLC con Panamá»; «El ministro Mauricio Santa María dijo que este tema es uno de los más sensibles en las políticas laborales del país»; «Garantizar el abastecimiento del gas de Camisea para el mercado interno, un tema sensible que ha despertado cautela».La Fundéu BBVA, que trabaja en Colombia con la asesoría de la Academia Colombiana de la Lengua, precisa que, tal como lo aclara el Diccionario panhispánico de dudas, es incorrecto el uso de sensible o de sensitivo como equivalentes de delicado, al referirse a un asunto o una situación.De este modo, en los ejemplos citados hubiera sido más apropiado: «Sector agrícola, tema delicado en el TLC con Panamá»; «El ministro Mauricio Santa María dijo que este tema es uno de los más delicados en las políticas laborales del país»; «Garantizar el abastecimiento del gas de Camisea para el mercado interno, un tema delicado que ha despertado cautela».La Fundación del Español Urgente (www.fundeu.es) es una institución patrocinada por la Agencia Efe y el banco BBVA que tiene como principal objetivo el buen uso del español en los medios de comunicación.

domingo, 24 de julio de 2011

La columna de Angelita

La hora como símbolo de rebeldía (o una excusa infalible para llegar tarde).


Por Ángela Álvarez Vélez

Soy una persona puntual. No me gusta llegar tarde y siempre que puedo llego cinco minutos antes de una cita. Me considero un poco rígida en temas del tiempo y me irrita bastante que no haya unidad en la hora nacional. Considero una falta de respeto que las emisoras no estén sincronizadas. Si por mí fuera, tendríamos en Colombia el equivalente al Big Ben de Londres (le podríamos decir el Gran Juan) y todos tendríamos el reloj con la misma hora. Mi rigidez temporal me parecía, hasta hace poco, señal inequívoca de respeto, buenos modales y rectitud.

Y entonces me enteré de algo que me sacudió los cimientos del reloj. El tiempo es político.

Yo ya sabía que eso de los segundos y los minutos eran puro invento de los científicos, pero a mí me caen bien los científicos así que no le vi problema.

No sabía era que el concepto de la unificación de los husos horarios fue una treta política. La Conferencia Internacional Meridiana, celebrada en 1884 en Estados Unidos reunió a 24 naciones “civilizadas” que eligieron el meridiano longitudinal que pasa por Greenwich, Inglaterra, como el meridiano principal con el cual se calcularían los tiempos del resto del mundo. Pero la elección no fue ni fácil ni libre de debate. Así por encimita, había enfrentamientos entre los grandes países industrializados que querían unificar el tiempo para facilitar las transacciones comerciales y los pequeños países que querían preservar sus horarios según sus prácticas agrícolas, tradiciones y cultura. Se acusó a los ingleses de vanidosos e impositivos y el mismo Observatorio de Greenwich fue blanco de protestas y hasta atentados terroristas. Finalmente fue la Primera Guerra Mundial la que ayudó a unificar el tiempo porque los aliados tenían que coordinar sus ataques. Después de eso y una vez caído el Imperio Otomano, uno de los principales detractores, el resto del mundo se resignó y todos ajustamos los relojes y las actitudes para encajar con el GMT.

Pero hay rebeldes que persisten. Alemania, Estados Unidos, Hong Kong y Tailandia han hecho intentos recientes por divorciarse del GMT, y el mes entrante cumple un año el reloj más grande del mundo: el Reloj de la Meca, que situado en una torre de más de 600 metros de altura, osa usar como referencia el Meridiano de La Meca (con el fin de servir como autoridad temporal para los 1,5 millardos de musulmanes) y tener una diferencia de 21 minutos con el GMT.

Lo que todo esto significa para mí es que si bien es grosero que, teniendo el mismo referente temporal, acordemos encontrarnos a una hora y usted llegue tarde, también es posible que mi tiempo no sea su tiempo y suponer que lo debería ser es igualmente grosero. De allí que es absolutamente respetable que usted pueda acudir al viejo argumento antiimperialista y decir “Según mi clepsidra, llegué a tiempo”.

jueves, 21 de julio de 2011

Vista de lince 130


Preliminares de feria

El 1.° de agosto del año pasado hice esta Vista de lince.


Si la abrieron pudieron ver apartes de la Treceava Exposición de Bonsai.

Hoy 21 de julio estamos nuevamente en vísperas de Feria y se anuncia la catorceava edición de la Exposición Bonsai. No hubo en todo un año quien le dijera al organizador que les diera un repasito a los ordinales para no confundirlos con los partitivos ni que no se le fuera a enredar entre las ramitas la tilde de bonsái por ser palabra aguda.


¿Por cuántos escritorios con diploma en la Alcaldía de Medellín, la más educada, pasarían esos dos errores como Pedro por su casa?

Ahí les queda para que el año entrante, por fin, celebremos la Decimaquinta Exposición Bonsái. Amanecerá y veremos.

La tilde

De camino por el barrio Bosques de Zúñiga en Envigado en contré esta valla.


Ya casi acaban el edificio, han pasado todos los profesionales que atienden un edificio, han pasado los compradores que pertenecen a todas las profesiones habidas y por haber y a ninguno se le ha ocurrido pedirle al pintor que se suba a una escalera con una brocha de media piulgada untada de azul para que borre ese error de la valla y se vaya sana para el próximo edificio.

domingo, 17 de julio de 2011

Un regalo especial para la Virgen

Un regalo especial para la Virgen.

Era el año 1954, durante las dos décadas anteriores se había producido un éxodo de judíos alemanes hacia las diferentes ciudades americanas, por razones de todos conocidas y muchas veces contadas a lo largo de 66 años de historia de postguerra. Medellín no fue la excepción para recibir cientos de judíos que aquí llegaron y que pronto empezaron a ocupar puestos representativos en las empresas paisas, otros crearon sus propias empresas que en pocos años fueron productivas. Aún hoy en día se escuchan esos apellidos hebreos en las juntas directivas de muchas de nuestras empresas.

Como es lógico en aquellos casos, muchas de esas familias traían sus pequeños hijos y hubo quienes nacieron durante la travesía. Esos niños necesitaban educación. Hubo entonces un colegio católico que les abrió los brazos y el corazón: el bachillerato y la primaria de la Universidad Pontificia Bolivariana, U. P. B. Fue una de las preocupaciones principales de monseñor Félix Henao Botero, Moncho, rector magnífico durante 33 años, gloria a Dios, el bienestar de aquellos judíos: «Fui peregrino y me acogisteis» (Mt 25, 35).

De la parte femenina de las familias desconozco quién se ocupó como se ocupó nuestra UPB de la masculina. En cada grupo había tres o cuatro judíos. Yo cursaba entonces en la primaria de Juanambú, tercer año con el excelente profesor don Darío Restrepo, ex futbolista del Huracán (del que nació el Deportivo Independiente Medellín). De los judíos de mi grupo, no recuerdo el número y sólo recuerdo un nombre: León Róiter (q. e. p. d.), mi mejor amigo, los dos primeros de la fila por pequeñines.

Los judíos eran eximidos de la misa que diariamente celebraba el padre José Piedrahíta Echeverri en el oratorio del segundo piso; eran eximidos también de las clases de Catecismo del padre Astete, y de la Historia Sagrada del padre Tomás Villarraga, sólo asistían a la parte del Antiguo Testamento. Una forma más de la demostración de tolerancia religiosa que nos enseñaba Moncho.
Unos días antes de iniciar mayo, don Darío nos había dicho que para el primer día, pidiéramos una platica extra en nuestras casas para que al reunir lo traído pudiéramos comprar las cosas para el altar de la Virgen en nuestro salón. Lógicamente sabíamos que los judíos no lo harían porque ellos «no creían» en la Virgen ni les era permitido venerar imágenes.

Con lo que le entregamos a don Darío se compraban algunas cosas para adornar el altar, pero nos quedaría faltando un pedazo de raso azul celeste y dos de blanco para que sirviera de fondo a la imagen de la Virgen. Como el papá de Róiter tenía almacén de telas, alguien sugirió que éste le preguntara a su padre si nos daría el mes de mayo para irle pagando de a poquitos esas dos necesidades.

Por la tarde (recordemos que la jornada estudiantil en aquella época era partida en dos), llegó Róiter con una bolsa debajo del brazo y se encaminó hasta donde estaba don Darío. Sus amigos lo seguimos curiosos por saber qué traía en la bolsa. Él se adelantó hasta llegar adonde estaba el profesor y con aíre ceremonioso, como le gustaba hacer las cosas, puso la bolsa en el escritorio y exclamó:

—Vea, don Darío, que aquí le manda mi papá para el altar de la Virgen y que no se preocupe por la plata que eso ya está pago.

Y sí que estaba pago: durante 57 años he tenido ese altar de la Virgen en mi mente como una muestra de agradecimiento del papá de Róiter por lo que un colegio católico y un cura católico hacían por sus hijos.

Gabriel Escobar Gaviria
Julio 15 de 2011

sábado, 25 de junio de 2011

De la Fundéu

A efectos de, a los efectos de

La Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) en Colombia recuerda que para expresar la idea de 'con el objeto o la finalidad de'  lo correcto es decir a efectos de o a los efectos de y no las formas, en singular, al efecto de o a efecto de.

Sin embargo, en los medios de comunicación se ve a veces variación en la escritura de esta expresión: «Solicitaron que las autoridades adoptaran los recaudos al efecto de cesar el estado de peligro» o «Toda persona que se sienta agraviada tiene el derecho de acudir a los estrados judiciales a efecto de buscar que se la repare…».

La Fundéu BBVA, que trabaja en Colombia con la asesoría de la Academia Colombiana de la Lengua, señala que en los ejemplos anteriores lo adecuado hubiera sido: «Solicitaron que las autoridades adoptaran los recaudos a efectos de cesar el estado de peligro» y  «Toda persona que se sienta agraviada tiene el derecho de acudir a los estrados judiciales a efectos de buscar que se la repare…».

Nota: La Fundación del Español Urgente es una institución dela Agencia Efe y del BBVA, con sede en Madrid y cuyo objetivo es la preservación del idioma español. Recientemente se abrió una sede en Colombia y al frente de ella está el doctor Fernando Ávila quien ha tenido la deferencia con este servidor de ponerlo en la lista de los que reciben las observaciones del la Fundéu Colombia, recién sacaditas del horno. Yo las reproduciré en este medio mientras el doctor Ávila y la Fundéu lo permitan. En la sección de enlaces del blog estarán los con la Fundéu, con la Fundéu Colombia y con la Academia Colombiana de la Lengua.

viernes, 24 de junio de 2011

Vista de lince 129

¿Y las tildes?


Alguno de los cuarenta, que con él andaban, se las llevó.

jueves, 23 de junio de 2011

Vista de lince 128

Decíamos ayer…

Ni modo de pedir disculpas nuevamente por el abandono del blog. Ya no me las creerán, de eso estoy seguro. Sin embargo, yo me las creo y si tengo que volver a pedirlas las seguiré creyendo porque esta creación mía no la puedo abandonar. Menos en este mes de junio que se cumplen dos efemérides en dos días de esta semana.

El 24 de junio es el cuarto cumpleaños del Blog de don Abel; el 25 de junio es el vigésimo cumpleaños de mi primer seudónimo, Sófocles; fue el día en que Sófocles inició la colección de gazapos que siete meses después lo llevarían a iniciar la columna Gazapera en El Espectador. Eran dos gazapos en una sola frase. Dos en todo su furor al principio de la década del 90 del siglo pasado: Parece ser que terminó el boom... ambos gazapos estaban en todo su furor, ambos han disminuido durante estos 20 años: el primero más que el segundo.
El primero consiste en el uso innecesario del infinitivo ser, al quitarlo no pierde el sentido la frase; el segundo consiste en usar el anglicismo boom cuando tenemos la palabra auge para el significado que se desea; parece que terminó el auge...

Sí voy a reanudar el Blog de don Abel: poco a poco iremos regresando a las antiguas secciones y de pronto le pondremos una nueva, ya la anunciare.

Uno que ya leyó la nueva Ortografía

Observen estas tres fotos aparecidas en El Colombiano de ayer:



Comparémoslas con estas otras del mismo diario, fechas atrás:


¿Notan a lo que me refiero?, ¿cuáles son las buenas?

Los que ya notaron que en las tres de hoy no están las comillas en el apodo de Félix el Gato Cárdenas, mientras que los otros dos apodos de fechas atrás tienen las comillas comprenderán el título de este ítem: por fin alguien en El Colombiano leyó, en la Ortografía de la lengua española lo correspondiente a los apodos, tanto en el capítulo de las mayúsculas y en el apartado de las comillas. Allí se colige que los apodos solamente van entre comillas sin artículo se intercalan entre el nombre de pila y el apellido: Mauricio «Chicho» Serna.

Es de anotar que el político medellínense Martín Emilio Cochise Rodríguez Gutiérez perdió esas comillas porque por Notaría hizo agregar a su nombre la palabra cochise, que como apodo la tuvo durante toda su carrera deportiva. Su argumento. Perdió la curul en el Concejo de Medellín por que la gente no conoce a Martín Emilio, sino a Cochise; ahora con la adición en el nombre piensa recuperar la curul.

Por hoy dejo aquí, recuperaremos el trabajo y estoy atento a las sugerencias.