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sábado, 9 de enero de 2010

Gazapera 5

Calculadora de periodista

El Jeque Mansour Bin Zayed Al Nahyan estaría interesado en ser el dueño del Real Madrid «y para ello planearía desembolsar 1.000 millones de euros (unos 300.000 millones de pesos colombianos)». El Tiempo (09-12-28), pág. 1-11.
Esta cita, enviada por mi amigo Horacio Sánchez, tiene la responsabilidad de AFP, pero la evidente colaboración de un espontáneo local que nos hizo el favor de traducirnos los euros a pesos colombianos, con tan mala suerte que la coma decimal de su calculadora estaba corrida un lugar la izquierda. En la mía y en la de Horacio nos da, tomando un valor aproximado a las unidades de 2.933 pesos por cada euro, 2,933 billones de pesos como valor adquisitivo del equipo. Aplicando el redondeo que hizo el espontáneo, daría 3 billones de pesos, no 300.000 millones.
Calculadora de columnista
“…mientras miles de millones de norteamericanos han perdido su trabajo” María Jimena Duzán, Semana (09-12-28).

Este gazapo es el aguinaldo de mi amigo Juan Garrido quien descubrió que la columnista multiplicó la población. En la frase anterior dejé sin especificar la población multiplicada porque yo descubrí otro gazapo de menor cuantía. ¿De dónde saca María Jimena miles de millones de norteamericanos que han perdido sus trabajos, si en el mundo entero apenas estamos rondando los 6,8 miles de millones de habitantes de los cuales a Norteamérica sólo le corresponden 0,444914 miles de millones (Almanaque Mundial 2010). Es decir, la población norteamericana no llega ni al mitad de mil millones.
Aquí viene el gazapo menor: las tres veces que la columnista utiliza el gentilicio norteamericano en su artículo, parece referirse a los norteamericanos estadounidenses, a los que la Real Academia les concede también el gentilicio de americanos como si americanos no fuéramos todos, los de por allá y los de por acá. Así las cosas, los mencionados (307 millones) no llegan ni a la tercera parte de mil millones de habitantes. Así, los que perdieron el trabajo podrían ser, a lo sumo, algunos centenares de millares de estadounidenses.
Sófocles pide al Altísimo mucho bienestar durante el año 2010 para todos los lectores y para todas las personas que vinculadas a esta columna.
Ciudad invitada




Uruapan, Michoacán de Ocampo, México
«Busco niño wapo y buena honda. Soy una chica de Uruapan Me defino como: mmm pues soy muy guapa muy pero muy buena honda y pues estoy en busca de una relacion estable ha aguien que sea como yo chido no pido mucho veeerdad?»




Lo primero que encontramos en la solicitud de la joven es la palabra wapo, parece que recibe una influencia de antropólogos estadounieses incapaces de pronunciar la sílaba gua y la reemplazan por wa. Son muchas las palabras indígenas que la llevan, no siendo guapo una de ellas, y que los antropólogos nos la cambian por wa como en guayuco y guayú, en esta nos han impuesto la palabra wayúu con una acentuación imposible en español.
No existen en español interjecciones de solo consonantes, le habría quedado bien hum o uf en vez de mmm.
El sustantivo relación lleva tilde y la joven chida comete un lapsus digitorum en la palabra alguien al no quedarle registrada la letra l.
Confunde, error muy común, la preposición a con la inflexión ha del verbo haber verdad lleva sólo una e.
El mensaje corregido y con nueva puntuación le queda así: Busco niño guapo y buena honda. Soy una chica de Uruapan. Me defino como una chica muy guapa, muy, pero muy buena honda y pues estoy en busca de una relacion estable con aguien que sea como yo: chido. No pido mucho, ¿verdad?
Profesores de español, ¿qué pasa?



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Don Abel, ¿qué pasa? Debe escribirse "Busco chico guapo y BUENA ONDA" Esta locución, muy usada en México, significa: ´Tener una actitud positiva hacia alguien´.

Abel Méndez dijo...

Para serle franco, a pesar de todos los errores que la muchachita tiene, no le puse atención a esa honda. El significado que se le puede dar es sin h

Abel Méndez dijo...

Buena onda:

tener alguien buena onda.

1. loc. verb. coloq. Arg. Tener una actitud positiva hacia alguien.